François de La Rochefoucauld (1613-1680) Escritor francés.
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●●● El verdadero amor es como los espíritus: todos hablan de ellos, pero pocos los han visto.

100 hermosas frases de amor



📕 FALTAN 40 DÍAS PARA EL PRIMER ECLIPSE
📒 MUNDO CURIOSO

●●● Diarios y revistas de toda partes coinciden en ese punto: la suerte de Palencia por su favorable situación para disfrutarlo. Un acontecimiento extraordinario que se da pocas veces, porque la órbita de la Luna no está en el mismo plano exacto que la de la Tierra y el Sol. © curioson

El eclipse del 12 de agosto de 2026



📕 DESDE EL PUEBLO DE TREMAYA
📒 TURISMO RURAL - MONTAÑA PALENTINA

●●● Cómo acceder a casas rurales, restaurantes, rutas y lugares desde el pequeño pueblo de Tremaya

De turismo por La Pernía



Camino del campo a segar


Era verano y, el sol, situado a aquellas horas de la tarde en su punto más elevado, apretaba de lo lindo aquellos días, lo que en esas fechas empujaba hasta límites insospechados a la canícula más asfixiante del momento.


Camino del campo a segar

|||||   José Luis Estalayo

Y así día tras día, cuando el reloj marcaba indefectiblemente las tres o las cuatro de la tarde, y sin telediario ni novela televisiva (la televisión aún no había llegado al pueblo) que llevarse al tiempo tras la comida, que permitiese un pequeño relax de unos cuantos minutos a la sombra del interior de la casa. Porque lo que obligatoriamente debía ejecutarse a aquellas horas intempestivas de la tarde era “enganchar” las mulas a la máquina segadora y tomar a continuación alguno de los caminos de salida del pueblo hacia el campo; con todo el calor de los rayos de sol aplanando cada uno de los instantes de la tarde. Y, en la práctica, enfrentados a aquel sol a cuerpo gentil; eso sí con nuestras cabezas cubiertas por un sombrero que, en el mejor de los casos, llevaría ya varios veranos con nosotros; para tratar de mitigar en lo posible el calor tan asfixiante de aquellas horas.

Por ello, los pasos en el camino devenían excesivamente lentos. A la par, el silencio en el campo, contra lo que pudiese pensarse, no parecía ser total. Pues al ruido que ya de por sí emitían nuestros pasos y el de las mulas, junto al de las ruedas de hierro de la máquina segadora al desplazarse, se unía el de las incansables chicharras al borde del camino. Y, de vez en cuando, el que producía algún pájaro que se veía en la necesidad de abandonar precipitadamente la sombra que le proporcionaba la maleza del camino o algún árbol de mediana altura. Nuestras miradas, sobre todo las de los chavales que acompañábamos a la familia tratando de ayudar en las diferentes faenas agrícolas, se mostraban cansadas y como perdidas en la lejanía del horizonte; con el pensamiento quizás embebido en los juegos que retomaríamos en la calle una vez regresásemos al pueblo. En cambio las de los mayores, firmes en un punto del fondo del camino y pensando en la mejor manera de encarar la próxima faena, para tratar de finalizarla antes de que la noche hiciese acto de presencia.

Llegados a la finca objeto de la siega, cada uno de nosotros teníamos ya definido el cometido que nos tocaba y a él nos aplicábamos con presteza. Paso a paso, la máquina segadora iba depositando en el suelo la mies cortada, que pronto los ayudantes convertíamos en una serie de morenas o montones de mies dispuestos ya para un ulterior acarreo de la misma hasta la era. Y, entretanto, el sol, por su parte, continuaba proyectando con una inusitada fuerza sus rayos más potentes sobre todos nosotros, que nos veíamos en la necesidad de tomar algunos minutos para el descanso; aprovechando entonces para dar el correspondiente tiento al botijo que guardaba aún fresca el agua recién recogida en la fuente del pueblo antes de la salida, lo que nos permitía un cierto respiro momentáneo al sentir cómo dentro de nosotros parecía mitigarse un tanto el calor. Concluida la faena agrícola, con la canícula ya desaparecida en gran parte coincidiendo en esencia con el final de la tarde, el camino de regreso a casa resultaba con diferencia mucho más gratificante que el de ida. Para los mayores, porque se había podido finalizar el trabajo programado y esperaba en casa el merecido descanso; y para los más pequeños, porque volveríamos en breve a coincidir en la calle con el resto de amigos del pueblo para retomar a nuestro aire los primeros juegos de las siguientes horas, hasta bien entrada la media noche.


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Historias Cercanas

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1 comentarios en el blog:

  1. Froilán De Lózar03 julio, 2026 10:26

    En esta memoria tuya yo me acuerdo de lo que se decía más arriba: “Dónde irá el buey que no are? A Piedrasluengas” –dice el refranero que rescataba en estas mismas páginas el escritor palentino Germán Barrio–. Pero, aunque parezca increíble, también el buey araba en aquellas pendientes donde los terrenos arcillosos de nuestra tierra van encogiéndose para dar paso al microclima de la Liébana. Gracias, Javier por esta historia, tan cercana y tan lejana a un tiempo.

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●●● De Vuelta a Casa
📒Julián González Prieto | Escritor | Escribe desde León

📒 Me presta mucho recordar aquellos momentos de mi Bachillerato, con tantos inolvidables profesores: Don Hipólito y sus chascarrillos. Don Jesús Lomana, a la carrera tras el trasto Eduardo Bouzas. Don Eduardo y los comentarios, que le provocábamos, tras los partidos del Valladolid. Don Dacio y sus clases de Lengua. Doña María y sus dibujos…

El instituto Jorge Manrique



●●● Palencia en mis Recuerdos
📒 Alfonso Santamaría Diez | Castrojeriz (Burgos). Reside en Palencia

📒 Me sorprende gratamente su original prólogo, en el que “diez amigas y compañeras de viaje” presentan y ensalzan la publicación. Un libro en el que su autor nos lleva por la Montaña Palentina y La Pernía, un terreno que conoce, domina, quiere y defiende. Es su voz desde hace años, una voz que se oye en la provincia, en la capital y fuera de ella. Es la pluma que enhebra retratos literarios de sus paisajes, parajes, montañas, monumentos, rincones, poblaciones, historias, leyendas y folclore.

Ver dos veces las cosas



●●● Autores de Nuestra Historia
📒 Beatriz Quintana Jato | Catedrática de Literatura

📒 Después de tantos y tantos fastos conmemorativos del 98, quiero sin embargo resaltar, a modo de pequeño homenaje, la fecha del 22 de febrero, en que se cumplirán setenta y siete años de la muerte de aquel poeta al que Unamuno denominó “el hombre más descuidado de cuerpo pero el más limpio de alma”.

Antonio Machado



●●● Memorias de Manolo Nestar (VIII)
📒 Dacio Rodríguez Lesmes | Periodista | Hemeroteca Diario Palentino

📒Idéntica a la que con Vighi planeó contra un rico de nuestras tierras a quien comprometió para explotar una mina de “lacre” muy productiva. Tenía el oso unos cinco años y Nestar lo llevó a la mina, la de carbón –no la de lacre– y allí fue adiestrado en la tarea de empujar vagones. En su despacho habló de esto con un negociante –el de marras–, también nuevo rico, y le hizo creer que la explotación la llevaba a cabo con osos.

Bolas a los nuevos ricos



●●● Mejor no comprender
📒 Fernando Martín Aduriz | Psicólogo | Alma del Ateneo de Palencia

📒Encontramos sujetos que han decidido vivir su vida bajo ese axioma: ser hijos y no tener hijos. No confundir con quienes han tomado la decisión de no tener hijos propios, o con quienes decidieron hacer de la soltería su rumbo. Quiero referirme al subtipo de los hijos que ejerciendo poderosamente de tales, a su vez nunca tendrán hijos.

Hijos sin hijos



📒 EN PORTADA | RUTAS-SENDERISMO-TREKKING +1880👀

Aizkorri desde Aranzazu

Ruta circular con inicio y fin en el Santuario de Aranzazu