La Reina Juana y Felipe el Hermoso
Otra epidemia de peste tuvo lugar en el siglo XVI y afectó a la Familia Real. Tras el Consejo de Regencia presidido por el Cardenal Cisneros, la reina Juana y su esposo, Felipe I de Castilla (Felipe “El Hermoso”), se instalan en Burgos para tomar las riendas del reino, pero unas fiebres acaban con la vida de este.
Se extendió la teoría de haber sido envenenado
Es famosa la teoría de que la causa fue beber agua muy fría estando sudando tras una competición deportiva (había retado a un miembro de sus escolta a una partido de pelota). Incluso se extendió la teoría, no probada, de haber sido envenenado. Pero queda la sospecha de si la peste ya había comenzado a extenderse por Castilla. Sea como fuere, la fiebre le provocó hinchazón corporal y erupciones similares a la viruela, falleciendo el 25 de septiembre de 1506. Su testamento manifestaba la voluntad de que sus restos reposaran en Granada, y Juana se encargó de que se cumpliera dicha voluntad. El 20 de diciembre de 1506 se puso en marcha la comitiva, con el cadáver embalsamado y metido en un ataúd de plomo recubierto por otro de madera. El viaje se inició en un carruaje tirado por 4 caballos frisones negros y custodiado por un cuerpo de guardia masculino (lanceros a caballo), sin contacto con mujeres, por lo que ni tan siquiera pudo alojarse en conventos de monjas. Completaban la comitiva cortesanos, soldados, clérigos entonando misereres y oraciones, y músicos tocando música fúnebre.
||||||| Busto de Catalina de Austria en Torquemada |
El día 24 la comitiva llega a Torquemada
Este cortejo solo avanzaba de noche, ya que Juana mantenía que “una viuda que ha perdido el sol de su alma no debe ver nunca la luz del día”. Por ello un gran número de hachones encendidos adornaban la fúnebre comitiva presidida por la reina Juana sentada en una silla de mano. El día 24 la comitiva llega a Torquemada, instalándose en la iglesia de Santa Eulalia, donde se practicaron oficios mortuorios ininterrumpidos y que sufrió un incendio provocado por los hachones y velas encendidas que rodeaban el féretro. En esta localidad permanecen 4 meses, ya que la reina está a punto de dar a luz, naciendo su hija Catalina el 14 de enero de 1507 (Catalina, cerrateña, llegaría a ser reina de Portugal). Aunque tras el parto y con una niña recién nacida la intención de la reina era quedarse por más tiempo en Torquemada, la presencia de soldados, obispos, nobles y políticos de todo cuño intentando pescar en el río revuelto del poder, así como los evidentes signos de la existencia de peste (quizás generada por la propia comitiva, con el córpore insepulto de Felipe y el olor cada vez más insoportable del humo de las velas; peste que provocó el fallecimiento de una camarera de la Corte y 8 miembros del séquito del arzobispo), aconsejaron dejar la localidad en el mes de abril.
||||||| Iglesia de Hornillos de Cerrato |
El séquito se reparte en varios pueblos
Se dirigen por tanto a la cercana localidad de Hornillos de Cerrato, portando el féretro a hombros. El séquito se reparte, en cuanto a su alojamiento, entre Hornillos, Baltanás y Valdecañas. En Hornillos instalaron tiendas de campaña. En esta localidad continuaron los ritos que ya habían desplegado en Torquemada: alabarderos, misas, encendido de antorchas, etc. Precisamente las antorchas provocaron otro grave incendio en la iglesia, favorecido por el fuerte viento, cuyo arreglo tuvo un coste de 40.000 maravedíes. Ello incrementó en descontento que ya había con la comitiva por hechos como la tala masiva de árboles para encender hogueras con las que combatir el frío, la obligación de alojar a algunos miembros de la comitiva en casas particulares y de aportar alimentos para su manutención, etc. En total el municipio reclamó una indemnización de 500.000 maravedíes.
||||||| La Cruz de la Muñeca, donde cayeron los restos de Fernando |
Juana se entrevista con su padre
En agosto la reina Juana tuvo conocimiento de que su padre, Fernando el Católico, quería entrevistarse con ella para firmar un tratado por el que le cediera de nuevo el poder, alegando que sus facultades mentales no eran óptimas. Tal entrevista quedó fijada para el 29 de agosto en Tórtoles de Esgueva. En el camino de Hornillos a Tórtoles la comitiva pasó por Antigüedad. El 24 de agosto, al pasar por el pago denominado Páramo de la Muñeca, quizás por el cansancio de la caballería y sobre todo por lo intrincado del terreno, el féretro se cayó al suelo. Para señalar el lugar en que los restos de su marido besaron el suelo, la reina mandó erigir una cruz de piedra, conocida como la Cruz de la Muñeca. En su periplo la comitiva real, además de las citadas, atravesó más localidades cerrateñas: Villahoz, Castrillo de Don Juan, Encinas de Esgueva, Canillas de Esgueva, Villaco de Esgueva, Castroverde de Cerrato, Renedo de Esgueva, Fombellida, Torre de Esgueva, Amusquillo, Esguevillas de Esgueva, Piña de Esgueva, Olmos de Esgueva, Villanueva de los Infantes, Villafruela…
Actualización Oct2026 | 💥+222👀






























