Los de Mier de Cervera
Mier es un apellido de generosa difusión en Cantabria. En Cabuérniga, uno de los edificios más representativos es el palacio de los Mier, ahora transformado en Parador Nacional; también en Ruente, cerca de Cabezón de la Sal, es muy conocido el palacio de los Mier. Los Mier estaban muy repartidos y tenían su lema: "Adelante los de Mier por más valer".
Al llegar a nuestra tierra, unos se establecen en Camasobres y otros en los Redondos. A lo largo de siete artículos, publicados en este diario en los primeros meses de 2021, traté de buscarle sentido a la historia de Gregorio de Mier y Terán, nacido en Santamaría de Redondo en 1796, cuya familia llegó a emparentar con la Casa Monegasca. En un reportaje que publica "la Nueva España" a primeros de noviembre de 2012, se vuelve a hacer hincapié en el origen asturiano del apellido Mier, que lleva una de las tatarabuelas de Alberto de Mónaco.
Si aquello estaba bien surtido de emoción y suspense, no menos emocionante es la historia de los Mier de Cervera, cuya casa entronca con las más importantes de la comarca y polariza la vida religiosa y social de la villa en muchos años. En la iglesia de Santa María del Castillo Gutierre de Mier mandó construir la capilla de Santa Ana en 1513 para sus propios enterramientos. Gutierre de Mier fue camarero de los Condestables en el Palacio del Cordón (Burgos). En Burgos y varios pueblos limítrofes adquiere propiedades, sugieren los investigadores que aquello lo hace pensando en reforzar su mayorazgo de Cervera. Las escrituras, realizadas en pergamino, están fechadas en Burgos y entre las adquisiciones se cita la compra realizada a un judío de Herrera. Es en el palacio burgalés, cabeza entonces de Castilla, donde capta la afición artística de su señora, Mencía de Mendoza y consigue traer a la villa palentina a los mejores artistas para que trabajen en su capilla. Daniel Fernández que, bien avanzado el siglo XX nos sorprende gratamente con su estudio sobre la historia de Cervera, entiende que a la par que crece la obra de doña Mencía, crece también, con la humildad que se le supone, la obra de Gutiérre de Mier y que el palacio o la capilla de Santa Ana sirven para mostrar el agradecimiento a sus señores. Su hija Francisca se casa con Juan de Cossío, secretario de los condestables, y aunque instalados en Laredo, serán enterrados en la capilla familiar de Cervera.
Si aquello estaba bien surtido de emoción y suspense, no menos emocionante es la historia de los Mier de Cervera, cuya casa entronca con las más importantes de la comarca y polariza la vida religiosa y social de la villa en muchos años. En la iglesia de Santa María del Castillo Gutierre de Mier mandó construir la capilla de Santa Ana en 1513 para sus propios enterramientos. Gutierre de Mier fue camarero de los Condestables en el Palacio del Cordón (Burgos). En Burgos y varios pueblos limítrofes adquiere propiedades, sugieren los investigadores que aquello lo hace pensando en reforzar su mayorazgo de Cervera. Las escrituras, realizadas en pergamino, están fechadas en Burgos y entre las adquisiciones se cita la compra realizada a un judío de Herrera. Es en el palacio burgalés, cabeza entonces de Castilla, donde capta la afición artística de su señora, Mencía de Mendoza y consigue traer a la villa palentina a los mejores artistas para que trabajen en su capilla. Daniel Fernández que, bien avanzado el siglo XX nos sorprende gratamente con su estudio sobre la historia de Cervera, entiende que a la par que crece la obra de doña Mencía, crece también, con la humildad que se le supone, la obra de Gutiérre de Mier y que el palacio o la capilla de Santa Ana sirven para mostrar el agradecimiento a sus señores. Su hija Francisca se casa con Juan de Cossío, secretario de los condestables, y aunque instalados en Laredo, serán enterrados en la capilla familiar de Cervera.
























