🥹 En este artículo encontrarás algunos datos interesantes y curiosidades sobre España, su historia, sus monumentos, inventos, personajes famosos y costumbres.
📒Curioson
51—|||||—El Récord Histórico sobre el turismo se marcó como un hito en 2025 con 96,8 millones de turistas y un aumento del 6,8% en el gasto, consolidando una tendencia de mayor gasto por turista.
🍺 Cien curiosidades sobre bebidas. ¿Cómo se obtienen algunas bebidas? Bebidas tradicionales. Mezclas modernas. Tragos explosivos.
📒Curioson
25—|||||—El Cocuy es una bebida que se obtiene de una planta xerófita llamada Agave Cocuy que crece en las zonas desérticas y áridas de Venezuela, especialmente en el Estado Lara. El sabor del cocuy es inimitable y perfectamente puede competir con cualquier bebida.
🚬 Cien curiosidades sobre el Tabaco. ¿De dónde viene? ¿Quién lo introdujo? ¿Cómo se cultiva? Enfermedades que provoca.
📒Curioson
9—|||||—Es muy importante el clima y la tierra donde se cultiva. La temperatura se corresponde con un clima templado o cálido y una humedad media/elevada.
La flamante Premio Nobel de Literatura 2026 estuvo en Frómista a comienzos de los noventa. Anne Carson que nos deslumbró hace años por su Poética del deseo afirma humildemente como presentación en la solapa de sus libros que nació en Canadá y que la enseñanza del griego antiguo es su sustento de vida.
||||||| Una instantánea de la poeta, ensayista y traductora canadiense Anne Carson, Premio Nobel de Literatura 2026. La Academia Sueca le otorgó el galardón el 8 de octubre de 2026 por una obra audaz e inventiva que dialoga de forma lúdica con la tradición clásica. | Imagen TVE
En su peregrinar hacia Santiago, al llegar a Frómista, uno de los enclaves palentinos más hermosos, entre un 5 y un 7 de julio dejó escritas unas palabras trascendentes. Se preguntaba «¿cuál es el punto de quiebre del peregrino promedio?», dando a entender así que todo peregrino encuentra un momento en que las fuerzas físicas o psicológicas le flaquean. Es de igual modo una pregunta que podríamos extender al momento de fractura de nuestro peregrinar por la vida. Todos hemos pescado ese momento en que el deseo se congela o los acontecimientos del entorno nos echan abajo, y entonces, como dice Carson nos quebramos.
Ella responde en Frómista así a esa pregunta: «Me siento tan sola, como si regresara a mi niñez». Lo dejó escrito en su libro Tipos de agua.
Tenemos olvidado habitualmente nuestro primer encuentro con la soledad, fechado en la infancia. Creemos que nunca nos sentimos solos pues siempre estábamos rodeados de otros niños o de los adultos que nos querían, pero es en esa niñez donde investigando encontramos ese momento inaugural de abrazar el sentimiento oceánico de soledad. Algo que nadie debiera negar a un niño, dado que esos encuentros con la soledad son productivos, experimentales, formativos, necesarios.
La Premio Nobel recibirá en medio de la expectación mundial ese galardón tan preciado y seguramente más popular que el resto, y además irá acompañado en Oslo el próximo diciembre del correspondiente discurso. Podrá sentirse sola, como le ocurrió en Frómista aquel 7 de julio, en medio de los ilustres invitados. Como se siente solo un niño en medio del patio de su colegio a pesar del ir y venir de unos y otros.
A ver si entendemos mejor que clasificar la soledad en obligada o buscada es absurdo. Con pensar en Carson en Frómista o en el niño en el patio se ve muy bien que la soledad no tiene nada que ver con el número de gente que nos rodea, que nos habla, que nos visita, que nos escucha, o con que vivamos solos o acompañados. Hay una palabra que lo explica mejor.
El siglo XV es el siglo final de la Edad Media en España, ya que el Renacimiento comenzó aquí con retraso (en Italia llevaban ya desde el Trecento dentro de la corriente renacentista).
Considerado como «Pórtico del Renacimiento», y aunque en este siglo ya se observan algunas características renacentistas, hay todavía mucho medievalismo en él. En Castilla reinaba la anarquía total en este siglo: el poder de los nobles era tan grande como el de los reyes, y algunos se mostraban rebeldes y levantiscos. En 1474 muere Enrique IV y sobreviene una guerra civil entre los partidarios de su hija Juana y los de su hermano Alfonso, cuya muerte repentina hace que la causa pase a su hermana Isabel. En este entorno histórico nos encontramos a los Manrique, que ocuparon un lugar muy destacado en la vida social y política de los siglos XIV y XV. Propietarios de extensos territorios en Palencia, Santander, Burgos y Logroño, llegaron a emparentar con casas reales.
Jorge Manrique y su padre eran duques de Nájera, condes de Treviño, marqueses de Aguilar de Campoo, y lucharon a favor de Isabel. Concretamente su padre don Rodrigo fue el primer conde de Paredes, maestre de la Orden de Santiago, y Condestable de Castilla. Los Reyes Católicos le confiaron la conquista de Ciudad Real, y le llegó la muerte en 1476, cuando estaba en dicha empresa; murió de un cáncer que le desfiguró la cara. Por su parte, Jorge Manrique murió en una refriega menor frente al castillo de Garcimuñoz, en Cuenca, en la primavera de 1479.
Testigo de tres reinados, vio el declinar de la Corte de Juan II, y el final de Enrique IV participando en la «Farsa de Ávila», en que el rey fue destronado en efigie. Escribía poemas de amor pero murió luchando. No era un intelectual sino un guerrero, y sin embargo conocía la delicadeza y el sentimiento. Su perfil humano queda borroso, nos da la impresión de haber buscado la felicidad sin encontrarla, y a pesar de su corta vida (muere con 39 años), muestra una increíble experiencia de la misma, quizá por haber sido testigo de otras vidas más largas, como la de su padre; siempre lo siguió, y quizá siempre se sintió pequeño a su lado...
El tiempo destruyó torres, allanó muros, y hasta borró el rastro de las tumbas del maestre y de su hijo. pero de aquel lejano siglo XV nos llega el eco eterno de la elegía que escribió al morir su padre. Las Coplas nos emocionan, casi seis siglos después, porque dicen verdades eternas con palabras sencillas. Jorge Manrique nació en Paredes de Nava (Palencia) en 1440, aunque también existe la posibilidad de que haya nacido en Segura de la Sierra (Jaén), donde la familia tenía posesiones y donde al parecer se encontraba su madre poco antes del parto.
Lo normal a lo largo de la Edad Media había sido una escasa valoración de la cultura, incluso gran parte de los nobles y señores feudales se enorgullecían de ser analfabetos. Pero a partir de los siglos XIV y XV se observa un cambio, y encontramos a grandes guerreros que son a la vez poetas y hombres de letras, como el Marqués de Santillana o el propio Jorge Manrique. El Marqués de Santillana, palentino también, y que intervino activamente en la política de su tiempo, dejó escrita su opinión sobre esto:
«La sciencia no embota el fierro de la lança, nin faze floxa la espada en manos del caballero».
Por otra parte, en el siglo XV se produjo una entrada masiva de latinismos y cultismos en castellano, por considerarlo «rudo y desierto», y creer necesario enriquecerlo con voces latinas. Y aunque lo normal en los ambientes cultos era inundarlo todo de latín, Jorge Manrique no lo hizo y quizá ésa sea una de las razones por las que su obra ha permanecido al margen de las modas. La sencillez de su vocabulario y las imágenes que utiliza, su naturalidad y elegancia hacen que su obra siga siendo moderna a lo largo de los siglos. Los excesos cultistas fueron pasando y dieron paso a un equilibrio que abriría paso a la plenitud y la perfección del Renacimiento, pero él ya no pudo verlo.
Las Coplas por la muerte de su padre son su obra cumbre, aunque también escribió poesía amorosa, burlesca y doctrinal. Son 40 coplas, y cada una de ellas está formada por parejas de sextillas; la forma estrófica que utiliza contribuye a la fluidez del pensamiento: la copla de pie quebrado (8a 8b 4c), hace que obligatoriamente nos detengamos al leer, reflexionando sobre el tema profundo que trata, al encontrarnos con el verso de cuatro sílabas:
«Recuerde el alma dormida, /
avive el seso e despierte /
contemplando...»
La obra comienza con un consejo o advertencia: «avive», «recuerde», «despierte», y como antecedente existía el Planto o Elegía, que era un lamento por la pérdida de un ser querido y por lo fugaz que es todo. Pero en el caso de Manrique, resulta totalmente auténtico porque no se trata sólo de un tema literario, sino que le toca de lleno en su propia vida. Él no inventa el género literario ni los temas que trata, pero su obra llora la muerte de un ser querido, con un dolor real, por encima de estilismos y moldes del lenguaje. La muerte gravita sobre el poema, está sobreentendida aunque no la menciona apenas, rechazando al describirla las truculencias y las descripciones macabras, muy comunes a lo largo de la Edad Media en las Danzas de la Muerte. El autor lamenta con melancolía lo inestable de la Fortuna, lo fugaz de las glorias humanas, el poder igualatorio de la muerte, y también la necesidad de aprovechar bien el tiempo que dura la vida. El poema pretende desengañarnos de lo caduco que es todo lo temporal, aferrándonos sólo a lo inmortal (como hace don Rodrigo), y logrando sobrevivir en el recuerdo y la admiración de los que nos conocieron.
En las 17 últimas coplas, el autor hace un elogio fúnebre de su padre, dejando patente que le duele más el olvido que la destrucción material. En las primeras coplas había aceptado la muerte con resignación cristiana, hablando de ella como liberadora, («assí que cuando morimos / descansamos»). Pero cuando se va acercando a la figura de su padre, la muerte se convierte en celada, en engaño («desque vemos el engaño / e queremos dar la vuelta, / non hay lugar»), porque le duele profundamente. Como elemento renacentista, apunta el deseo de que su padre perviva en el recuerdo de los que lo conocieron, en los que admiraron sus virtudes (la gloria, la fama, otra forma de pervivencia).
El autor intenta desvalorizar lo que se considera valioso en este mundo, «la belleza y la fuerza corporal», la honra, «la riqueza y los señoríos», pues todo ello es caduco:
«ved de quán poco valor
son las cosas tras que andamos e corremos»).
Los ríos van hacia el mar, como nuestras vidas van hacia la muerte... Todo un manifiesto existencialista dicho con naturalidad y sencillez. Sin embargo, el poeta no desprecia el mundo, en cuanto que el hombre puede ganarse en él la salvación: «este mundo bueno fue / si ussásemos de él / como debemos». El tiempo es otro tema fundamental en las Coplas, y está siempre presente. El hombre no puede aferrarse al tiempo, el presente huye y el futuro también lo hará. («pues que vemos lo presente / cómo en un punto se es ido / e acabado»), palabras majestuosas, implacables, que se suceden sin prisa arrasando las ilusiones...
El tema del Ubi sunt? resuena a lo largo de la Edad Media, y también lo hace en las Coplas. Esta pregunta en los siglos medievales tenía una respuesta consoladora, dada la creencia total en la otra vida, pero al sobrevenir la profunda crisis del siglo XV, esta pregunta es más inquietante: Ubi sunt? No hay respuesta, sólo silencio. Sólo pervivirán las virtudes de don Rodrigo, y el recuerdo de ellas en los que lo conocieron. Este tema abarca desde la copla 15 hasta la 24, citando nombres concretos (don Enrique, don Alfonso), y al final generaliza (marqueses, duques). En la pregunta «¿qué fue?», «¿qué se hizo?», «¿dónde están?» se percibe un lamento cargado de melancolía: «¿qué se hicieron las llamas / de los fuegos encendidos / de amadores?», «¿qué se hizo aquel trovar?», que podríamos traducir: «¿qué queda de todo ello...?»
A partir de la copla 24 irá centrándose poco a poco en la figura de su padre, y va perfilando el retrato de un hombre perfecto. Manrique enumera todos los rasgos de excelencia y los atribuye a don Rodrigo, nos dice que ganó «por sus manos» las rentas y estados, observación importante en una época en que eran normales las dádivas reales.
En la parte final, más que resignación lo que vemos es conformidad total con la voluntad divina por parte del maestre, actitud lógica en quien ha tenido una vida honorable y bien aprovechada («consiento en mi morir / con voluntad placentera, / clara e pura».) Las Coplas fueron escritas entre 1476 y 1479, se imprimieron entre los primeros incunables, y su fama se ha mantenido siempre viva a lo largo de los siglos.
No importa de donde vengas. No importa lo que hayas vivido para percibir sensaciones distintas hasta en un sencillo paseo. No es cuestión de experiencia, ni de talento. No hace falta mucho tiempo.
||||||| "Esa imposible novela de amor que todos llevamos dentro", una bonita historia en la que me he recreado estos últimos días
Es la misma naturaleza que te acompañó desde pequeño, la que ahora te sorprende con sonidos y silencios en los que antes no te fijaste por esa acuciante prisa que nos suele acompañar a todas partes. Y desgraciadamente, cuando nos damos cuenta de que no tiene sentido correr tanto, ya es muy tarde. En la década de los ochenta del pasado siglo yo viajaba con frecuencia a Barruelo de Santullán. Allí conocí a un sabio, Arturo Pérez González que, en una casa sencilla, con todo el detalle del mundo, me fue participando durante meses cientos de historias de la villa, el auge que alcanzó aquel pueblo con el carbón, dichos y expresiones relacionadas con el medio y un montón de refranes e historias que nadie me contaría como el. El día 7 de agosto presentaba un libro de narrativa el poeta y pintor Teo Revilla, natural de Barruelo, que nos despierta cada día en redes sociales con una poesía o una pintura, campos que tiene bien sembrados, con seguidores que valoran la profundidad de sus historias. La cosa es que me fui por los atajos. Tomé el desvío en Rueda y aproveché para asomarme al Valle de Mudá, por San Cebrián, Perapertú, hasta Villabellaco, donde me detuve para recoger a Carmen y a Herminio, de la Fundación Herminio Revilla. Fuimos temprano y aprovechamos para hacer un recorrido por Barruelo, percibiendo, sin duda, ese ambiente festivo que disfrutan los pueblos en agosto. La presentación tuvo lugar en La Casa del Pueblo, edificio que albergó uno de los cinco cines que tuvo la localidad a primeros del pasado siglo.
Y así pasamos la jornada, asomados a "Esa imposible novela de amor que todos llevamos dentro", una bonita historia en la que me he recreado estos últimos días, donde el protagonista reflexiona sobre el amor, que no termina de encontrar. La artista Karyn Huberman, su compañera de vida explica en la solapa la convulsa realidad íntima y existencial del protagonista en un vano intento por alejarse de aquella soledad que le aprisiona.
Este año, en agosto, me detuve un momento en ese punto del paseo de los poetas de Cervera, donde hace unos años, acompañado de Piedad me invitaba a leer la reflexiones allí expuestas, mirando al puente de Peña Barrio. Me fijo en el título, como si se hubiera colocado más tarde, ciñéndose a los versos de nuestro Jorge Manrique, allí donde hacen referencia a las vidas que son los ríos que van al mar.
Yo creo que Piedad se disgustaría mucho si volviera, porque nada de lo que ella promovió está como se espera que esté algo que costó tanto levantar. Su casa está callada y sucia. Visité el museo hace unos meses y aquello no es ni sombra ya de lo que fuera. ¿Quién tiene que defender esto? ¿No se le llena la boca de alabanzas a los responsables del Patrimonio? ¿Qué sentido tiene tantos homenajes como se le hacen, si no se cuida y se mima todo lo que hizo, que es lo que nos recuerda a quienes vivieron aquí, con los trabajos, las vestimentas, la imagen de esta tierra?
Estos días Televisión Española hacía público el homenaje a los cien años de Piedad, nacida un 6 de septiembre de 1926. "Las Islas de Piedad", pretende visibilizar así a mujeres que desde diferentes sectores fueron relevantes en España aunque la historia las haya silenciado durante tanto tiempo. Y se recoge allí un pensamiento que no me resisto a resumir aquí, y que, a poco que soñemos, nos devuelve la imagen de aquella protagonista, paisana nuestra, cuyo ejemplo sirve hoy para darle voz a las mujeres de este país. Decía Piedad que las personas más bellas con las que se había tropezado eran aquellas que habían conocido la derrota, que habían conocido el sufrimiento, la lucha, la pérdida, y que habían encontrado la forma de salir de las profundidades. En la imagen de la promoción aparece Quica, una mujer de San Felices de Castillería, y se fija el redactor en su rostro surcado de arrugas y el cuerpo envuelto en aquel negro riguroso de las mujeres de montaña.
Juguemos a su juego, hagamos de su escuela una senda que sirva para comunicarnos, para potenciar lo que nos queda, para recordar a quienes como ella acertaron a salir de aquellas zanjas que les tendió la vida. No dejemos que se pierda su casa, su Museo, que es el camino que nos da voz para que el mundo entienda.
El 26 de agosto de 1176, tal mes como este, nueve siglos atrás, Alfonso VIII de Castilla le dona a Rodrigo el lugar de San Cebrián de Mudá conocido por "El Cerezo".
|||| Rodrigo será su principal benefactor entonces, y volverá a implicarse en su recuperación después del incendio que la destruyó por completo.
Dicen los estudiosos que aquello viene a ser una especie de recompensa por el caballo que este le había cedido con ocasión de la toma del Castillo de Leguín en la guerra entre Castilla y Navarra. Se trata de uno de los castillos más antiguos documentado en el Reino de Navarra, cuyos muros fueron derrocados en el 924 por las tropas de Abderramán III. De los términos utilizados por el Monarca «vobis Roderico Gustieç et filiis vestris et omni successioni vestrae», se deduce que no gozaba del título de conde pero era un auténtico caballero y como tal se le describe en los capiteles de esta Abadía. Comenzaba el artículo anterior con la alusión a los capiteles donde se le cita. Los eruditos atribuyen la autoría de los capiteles a la misma mano que realizó la portada de la iglesia de Santiago en Carrión de los Condes y ya en el libro de "Cervera, Polentinos, Pernía y Castillería", menciono a Kingsley Porter, multimillonario americano, eminente profesor de Harvard de las bellas artes, viajero e investigador de la arquitectura medieval, que desapareció sin dejar rastro el 8 de Julio de 1933. Porter, deslumbrado por la exquisitez de nuestro arte, estudia las piezas y por las inscripciones de los ábacos, afirma que está claro en qué año se hizo la obra (1185), bajo el mando de qué superior y quien fue el artista o mecenas que hizo el arco. Parece que volcó gran parte de su hacienda en la construcción y el mantenimiento del monasterio de la Abadía de Lebanza que a finales del siglo XII se encontraba en mal estado y cuya reedificación fue impulsada por el obispo palentino don Raimundo. Rodrigo será su principal benefactor entonces, y volverá a implicarse en su recuperación después del incendio que la destruyó por completo. Mi amigo Valentín Ruesga, natural de El Campo, me asegura en una larga carta que me envía desde Reinosa, que Los Colmenares se tenían por descendientes del Conde Rodrigo Gustios que, al parecer, nació en Colmenares de Ojeda y murió en Polentinos en 1192, habiendo contribuido a la reconstrucción del monasterio, según inscripción que se lee en los capiteles que he mencionado. Fue enterrado en ella junto a su esposa y uno de sus tres hijos, según lo documenta Pedro Fernández del Pulgar, pero siempre queda una puerta abierta y muchas dudas que no desaparecen con todo lo que se ha escrito sobre ellos.
Quiero hablar de Rodrigo. Creemos que es Rodrigo, un hombre vinculado a Polentinos y a la Abadía de Lebanza. Pero salvo unos capiteles que ahora se conservan en el Fogg Art Museum de la universidad de Harvard, poco más podemos afirmar.
|||| ¿Se trata del Munio de nuestra historia, el mismo que se casa con Elvira, la condesa que manda levantar nuestra colegiata?
A pesar del revoltijo que te sugieren muchas de las historias que se cuentan sobre este magnate y hombre bueno del siglo XII, ya su propio apellido representa un enigma que los estudiosos tratan de reconducir hacia Rodríguez. José María Canal y Roberto Gordaliza también quieren acercarse al personaje en el mismo tiempo en que el conde Fernando Núñez de Lara es teniente de Aguilar y Villaescusa y Álvaro Rodríguez es conde de Cervera y Peñas Negras. Investigando llegan a la evidencia de que nuestro protagonista no fue conde ni de Polentinos, ni de Pernía, aunque algunas leyendas, como la nuestra de la muda, donde se trata de explicar el nombre de la villa de San Salvador, así lo determinen. Con otra particularidad, ¿se trata del Munio de nuestra historia, el mismo que se casa con Elvira, la condesa que manda levantar nuestra colegiata? Matías Barrio y Mier que lo da a conocer en hojas sueltas en Vitoria en 1871 se refiere claramente a Don Munio. Para los historiadores es un rico magnate que gobernó extensos territorios, cuyo nombre proviene del gótico Godesteo, que luego pudo derivar en Gustioz (otros dicen, para volvernos locos, que fue conocido también por Don Bustio) y a quien se describe como héroe en campañas contra los moros. Quienes tratan de seguirle el rastro anotan la variante de Godesteo, que en los siglos anteriores es un nombre corriente utilizado en Asturias, León y Castilla, pero, curiosamente, solo encuentran una persona con ese nombre Gustio (Íñiguez) en la segunda mitad del siglo XII, y descartando otras posibilidades entienden que este personaje sería el padre de nuestro Rodrigo Gustioz, casado con María Téllez, hija del magnate saldañés Tello Fernández. Por un documento del monasterio premostratense de Aguilar de Campoo nos consta que Rodrigo tuvo al menos dos hijos llamados Gonzalo y Diego Rodríguez. Este documento es del año 1198, y dice textualmente: nos filii Roderici Gustioz de sancto Cipriano. Esta última expresión pudiera indicar que en esta población de San Cebrián de Mudá tuvo su habitual domicilio don Rodrigo.
La historia se remonta a diciembre de 2007, cuando el diario SPORT en colaboración con UNICEF y la Fundación FC Barcelona se unen para elaborar un calendario benéfico.
No conocí a José María Fernández Nieto, deuda de un paisano a uno de sus grandes poetas, pero he de decir en mi defensa que he seguido su trayectoria, he leído alguno de sus poemas, su implicación en la revista Rocamador y el conocimiento y el estudio de los poetas palentinos a los que él canta de manera especial en la inauguración del curso académico 1979-1980.
||||| José María Fernández Nieto nace en Mazariegos (Palencia) en el año 1920 y fallece en Palencia en el año 2013. Fue poeta y farmacéutico.
Homenaje entonces a la revista poética que cuenta ya 45 números y a la colección de libros de poesía que alcanza los 100 a primeros de aquel siglo. En el inicio de aquel curso, José María se detiene en la preocupación de los poetas palentinos por la compleja problemática de Castilla. Castilla es por su esencia histórica una región cuya fuerza es centrífuga y proyectante, afirma, y ayuda mucho el vehículo de su lengua universal. Pero aprovecho el hueco para añadir una reflexión. Ahora todo el mundo publica historias, la autoedición a la que yo mismo he accedido en los últimos libros te permite sacar adelante una historia, sin apenas desembolsar dinero. No necesitas pagar un mínimo de tirada, que antes podían ser 500 ejemplares, para desparramarlos en un cuarto de la casa; llevar cuatro a la librería más cercana, que son amigos, vender otros cuatro y regalar la mitad. Si alguien publica un libro para hacer negocio, le desaconsejo totalmente, a no ser que quiera experimentar esa suerte de lotería de la que solo sacarás pérdidas. Digo esto porque, aquellos cien libros que se publicaron y a los que hace mención José María, llevaban un esfuerzo titánico, por el momento, por el costo, por la difusión, por todo lo que envuelve a una editorial pequeña, que exigía, sobre todo y de manera especial, una revisión exhaustiva de los textos, una selección de los autores, una implicación de todos para que aquello alcanzase un mínimo de compensación. ¿Por qué vende tantos libros, por ejemplo, Sonsoles Onega? Pues, sencillo. Porque la misma editorial que la publica las obras y le da aire con el premio Planeta, tiene una de las cadenas de televisión con más audiencia del país, que publicita y mueve sus obras sin tener que preocuparse de nada. Ni un duro pagan por la promoción y todo rueda de maravilla. Así es fácil dedicarse a este oficio. Pero he aquí la grandeza que envuelve a todos los poetas de corazón como Fernández Nieto, quienes, con el esfuerzo, con la dedicación a la poesía que irrigaba sus venas, en tiempos mucho más difíciles, con una tirada reducida, haga que sus obras luzcan como pequeños tesoros en cualquier biblioteca.
Vanessa Urizarna Núñez, joven emprendedora palentina creadora del proyecto “Raíces del Cerrato” lucha por revitalizar lo rural como paso decisivo para evitar la despoblación, en su apuesta por la agricultura sostenible y la formación de la población mediante sus talleres creativos.
|||||| El proyecto de Vanessa, Raíces del Cerrato, comenzó en 2023 y alcanzó el éxito, reconocimiento y recompensa al año siguiente de su puesta en marcha al ganar el concurso Cerrato Starter 2024
El proyecto de Vanessa, Raíces de Cerrato
El proyecto de Vanessa, Raíces del Cerrato, comenzó en 2023 y alcanzó el éxito, reconocimiento y recompensa al año siguiente de su puesta en marcha al ganar el concurso Cerrato Starter 2024, que premia a los proyectos innovadores con emprendimiento social en el medio rural de la comarca del Cerrato Palentino. El concurso cuenta con el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, la Diputación de Palencia, el Ayuntamiento de Baltanás, Adri Cerrato Palentino y El Hueco Rural. Ese mismo año, esta mujer inquieta y decidida, da el salto de su Comarca a su Comunidad y presenta Raíces del Cerrato al I Concurso Mejor Emprendedora Rural de Castilla y León, qué consiguió ser finalista. Se vuelve a presentar a la edición de 2025 con el proyecto mejorado, y gana el II Concurso Mejor Emprendedora Rural de Castilla y León, organizado por la Asociación de Empresarias de Castilla y León (ADAME), con el respaldo de la Junta de Castilla y León. En marzo de 2026, Raíces del Cerrato, es uno de los proyectos ganadores del concurso Tierra de Oportunidades de CaixaBank, que tiene como objetivos fomentar el empleo, el emprendimiento rural y fijar población en áreas despobladas. Raíces del Cerrato fue seleccionado entre los veinte mejores proyectos a nivel nacional, al que se presentaron 2.600 emprendedores.
Baños de Cerrato
Raíces del Cerrato se localiza en la localidad palentina de Baños de Cerrato, conocida por disponer de una joya monumental, la iglesia más antigua de España, la Basílica Visigoda de San Juan, que erigió el rey Recesvinto por haber curado allí sus dolencias nefríticas tras beber agua de un manantial. A la entrada de Baños, junto a la carretera que viene de Venta de Baños y termina en la basílica, se encuentra la finca en la que Vanessa desarrolla su proyecto Raíces del Cerrato. Al cruzar su puerta penetras en el mundo de Vanessa, disfrutas del medio rural tradicional y percibes que estás en pleno campo, olores a flores y hortalizas, y la agradable sintonía del canto de los pájaros, el cacareo de sus gallinas, o el zumbido de las abejas que recolectan néctar y polen de las plantas.
Agricultura sostenible
La huerta sorprende por la perfecta alineación de los cultivos y su distinto colorido, cultivos representativos y tradicionales del Cerrato Palentino, con dependencia de la época del año. No es fácil ver a una chica tan joven “tirar de azada”, aunque haya sido alumna aventajada de dos maestros con mérito, su padre y su abuelo, que aprendió el oficio de hortelana, mientras observaba cómo faenaban en el pequeño huerto familiar, sin pensar que con el tiempo iba a ser la soberana del lugar. La agricultura sostenible es la esencia de la huerta de Vanessa, como la creatividad en las labores agrícolas tradicionales que emanan de los cultivos. Allí también hay espacio para las originales creaciones ornamentales y textiles de esta joven emprendedora de la comarca del Cerrato Palentino, que ha llegado a lo más alto gracias a su iniciativa, trabajo, buenos consejos y tutoría de su padre y de su abuelo, de consultas profesionales, observaciones, estudios, adiestramiento, perfeccionamiento, inteligencia y lucha, que le han aupado al triunfo y al regocijo de ver cumplido un sueño con su proyecto Raíces del Cerrato, que tiene por objeto la revitalización de lo rural para evitar el abandono del territorio, mediante el empleo de herramientas conjuntas como la agricultura sostenible y la formación de la población mediante talleres creativos.
La familia y el Cerrato
Raíces del Cerrato es la original patente creada por Vanessa Urizarna Núñez, nacida en Venta de Baños, una gran comunicadora que ha sido profeta en su tierra y fuera de ella, tras ganar los concursos anteriormente mencionados. Vanessa es una ganadora innata de premios desde 2019, que ganó el primer premio del popular concurso “Con P de Palencia” en las fiestas de Palencia. La Universidad de Valladolid valoró su proyecto fin de carrera, y lo premió por su desarrollo sobre la protección de la invención con un Modelo de utilidad y con un programa de asesoramiento para emprendedores. Me cuenta que su padre nació en San Sebastián, pero se crió en Venta de Baños, mientras su madre nació en el mismo Venta de Baños. Su abuelo paterno es natural de Belorado, por lo que de esta zona burgalesa procede el apellido Urizarna. En cambio, su abuela paterna es originaria de Baños de Cerrato. Sus abuelos maternos vinieron muy jóvenes desde otros pueblos a trabajar a la Azucarera de Castilla de Venta de Baños, y montaron dos fruterías en este municipio. Vanessa se siente tan a gusto en su mundo, que no añora su antiguo trabajo como ingeniera industrial que desempeñó durante cuatro años en Valladolid y Palencia para empresas vinculadas a la aeronáutica. La rutina y el aislamiento de la oficina le provocaron monotonía y tal vez ansiedad por cambiar su vida laboral y personal, la necesidad de buscar la aventura. No es fácil dejar a la familia y una vida acomodada, dejarlo todo para empezar una nueva vida e irse a Australia a trabajar durante tres años. En Australia tuvo contacto con el campo y la agricultura, y aprendió y practicó otros mundos y faenas.
|||||| Vanessa ganó el premio del popular concurso “Con P de Palencia” en las fiestas de Palencia.
El huerto familiar, la pasión de Vanessa
De Australia volvió en 2022 a Venta de Baños con un futuro laboral incierto por sus dudas, pero con la posibilidad de volver a su antiguo trabajo y continuar sus estudios de ingeniería. El huerto familiar, cultivado por su padre y su abuelo, no era ajeno para Vanessa. En 2023 su padre le planteó la posibilidad de ampliarlo para vender directamente al público, con el propósito de obtener productos de la huerta con el sabor y calidad de antaño, con absoluto cuidado al medio ambiente en beneficio de la tierra, innovando el riego para un uso óptimo del consumo responsable del agua, y no desperdiciar ni una sola gota. La huerta se convirtió en la pasión de Vanessa, le gustaba trabajar la tierra con la vista puesta en una producción saludable y sostenible acorde con los cultivos tradicionales para la venta directa del producto cultivado con sus propias manos. Esa temporada de 2023 sirvió para que el padre pusiese a prueba a su hija, pensando que al finalizar la campaña de la huerta volvería a su antiguo trabajo.
Tufting
Pero no fue así, porque Vanessa, a base de cariño, mucha dedicación y contacto con los hortelanos, revolucionó la huerta, y puso en marcha sus conocimientos en labores de manufactura textil (tufting), para la elaboración de alfombras, tapices, tapetes y tejidos, en una novedosa recreación para la decoración del hogar, de los muebles e interiores con diseños exclusivos de alta creatividad y complicación. Comenzó a dar charlas, clases y talleres en el propio Baños, pero pronto sus enseñanzas se ampliaron por todo el Cerrato, extendiéndose a otras zonas de la Comunidad, y fuera de ella, donde encontró alumnos interesados en este tipo de artesanía. Cerca de 200 actividades, impartidas por Vanessa han llegado en dos años a 1.500 personas. Se dio cuenta de que su mundo era la huerta, y realizar talleres de Tufting.
El jardín aromático
Con el tiempo se fue especializando en el cultivo de la tierra y el empleo de abonos totalmente naturales, plantación de semilleros según las necesidades y con los mejores frutos, necesarios para obtener las mejores semillas de cada planta, con el objetivo de seguir mejorando los cultivos y obtener los mejores resultados cada temporada, a base de cuidados, precauciones naturales con las plagas para conseguir un producto de sabor incomparable, sin el uso de productos químicos ni pesticidas, con un respeto absoluto al medio ambiente, contando con la estimable ayuda de las abejas, que con su polinización mejoran la calidad y cantidad de los frutos. La huerta de Vanessa dispone de un jardín aromático, indispensable para el alimento de las abejas, que a su vez harán un gran trabajo polinizando las plantas de la huerta.
“El mejor sabor de cada producto depende de su recolección en el momento óptimo de maduración, que es cuando se pone a la venta un producto único, sin refrigeración alguna, y sin intermediarios que se lleven el esfuerzo del hortelano a unos precios abusivos”.
Un referente para emprendedores
Es lo que ocurre con sus verduras y especialmente con sus tomates, de los que ha llegado a obtener hasta 20 tipos diferentes. El proyecto Raíces del Cerrato se basa en la agricultura sostenible y en la gestión cultural, una combinación perfecta, original y única para el fomento del consumo local y la actividad formativa en los talleres tan novedosos e innovadores relacionados con el territorio, basados en la formación de Vanessa en sus estudios de Diseño Industrial, Artes Aplicadas y Comunicación Visual, Ingeniería Industrial Aeronáutica, Gestión Cultural y Dinamización Rural, Agroecología y Producción Sostenible, con el objetivo de revitalizar el Cerrato Palentino. El éxito de Vanessa Urizarna Núñez viene precedido de su sacrificio y valentía, sin olvidarse de su extensa formación, además de su experiencia como ingeniera industrial aeronáutica, y de su aprendizaje en la gestión cultural y dinamización rural, agroecología, producción sostenible y diseño. A estos logros personales se añaden importantes inversiones en equipamientos para ampliar los terrenos y nuevos talleres, además de su colaboración con otros productores del Cerrato Palentino (huevos camperos, miel y trufa), y ofrecer en su huerta estos productos en beneficio del consumo, la economía local y el empleo indirecto, sin olvidarnos de la utilización en sus talleres de las plantas cultivadas en su huerta y la obtención de tintes naturales. Vanessa se ha convertido en un referente para personas que quieren emprender y necesitan asesoramiento, es fuente de información y consulta para clientes y vecinos. Importante conocer de primera mano el cultivo de los productos y los procesos de los talleres. Pero también responde a consultas en las redes y a quienes visitan sus instalaciones, que mantienen una continua atracción de visitantes, y de paso aprovechan para recorrer el pueblo de Baños de Cerrato, visitar su incomparable basílica, alternar en sus bares, y almorzar en su restaurante, o en los de la cercana Venta de Baños.
Mujeres Rurales
Vanessa ha sido también protagonista, junto a otras emprendedoras, del documental de Alberto Arija, Mujeres Rurales, y pertenece y participa en la Asociación de Defensa Palentina y La Perdiz Roja, asociaciones que le benefician, tanto a nivel empresarial como personal. Esta joven emprendedora tiene finas manos hortelanas y de artista, capaces de plantar una hortaliza, o de crear una alfombra o un tapiz. Difícil encontrar una persona que reúna estas peculiares características, que, además, no considera duro el trabajo de la huerta, que compagina con sus talleres creativos. Lo que hace le gusta y motiva. Mereció la pena su riesgo y aventura, lo demuestran sus avales, fama y su liderazgo para revitalizar el Cerrato Palentino, junto a otros jóvenes emprendedores de la comarca, a quienes admira, admiración mutua y compartida. Organiza CERRATOFEST, el Primer Festival Cultural Itinerante del Cerrato Palentino, que este año celebra la tercera edición, y cada año es diferente, y en distintas localidades. Conecta a varios pueblos del Cerrato Palentino a través de la música, el arte, los talleres y la creatividad contemporánea, buscando dar visibilidad y promoción para una conexión con el territorio y las personas, y activando espacios singulares del Cerrato Palentino, con la pretensión de que la gente de fuera venga a conocer el Cerrato y que los que viven en el territorio compartan lo que tienen y sientan la inquietud de hacer más cosas entre los pueblos.
El fenómeno Vanessa
Vanessa Urizarna Núñez posee un admirable y extenso currículo, no al alcance de cualquier emprendedor, una pasión extraordinaria por lo que hace, y generosidad para enseñar su maestría sin contrapartidas ni exigencias, ganas de relacionarse y colaborar, dar visibilidad a su proyecto en las redes sociales para llegar a todo tipo de generaciones. Ganas de hacer patria, crear riqueza en su querido Cerrato. Sentirse arropada en la apuesta por Baños de Cerrato, por sus vecinos, amigos y clientes, y pertenecer al mundo de las mujeres emprendedoras y empresarias, siempre abierta a aconsejar a quien quiera seguir su camino y disponer de un amplio campo de contactos a través de sus talleres. Es protagonista de entrevistas en periódicos, revistas y televisiones, y en las ferias en las que participa. El fenómeno Vanessa no cesa.
En 1979, los argentinos León Gieco, que supo combinar el género folklórico con el rock; Víctor Heredia, nacido en el barrio de Monserrat de Buenos Aires y Mercedes Sosa, conocida durante mucho tiempo como La Voz de América Latina, destacando con canciones como Alfonsina y el mar o Solo le pido a Dios unían sus voces para recordarnos que, “nos vamos poniendo viejos, no hay remedio a esta verdad, cada vez nos cuesta menos aceptar la soledad”.
Pablo Milanés - mercopress
Un año más tarde Pablo Milanés, uno de los fundadores de la trova cubana, reflexiona con aquella misma sintonía sobre el envejecimiento y la evolución del amor con el paso del tiempo. La letra, que vale para cualquier momento y para cualquier lugar, invita a la nostalgia y a la madurez, explicando cómo aquella pasión inicial va dejando paso a la armonía. El autor de Yolanda, letra que tanto nos cundió, escribió aquella canción en homenaje a Yolanda Benet, su segunda esposa, madre de sus tres hijos, siendo consciente de que el tiempo pasa y que nos vamos poniendo viejos. Un día tomamos conciencia de esa velocidad a la que vamos por más inventos que pronostiquen de que la vida humana se prolongará mucho más tiempo y llegar a los cien años será un paseo. Hace unos días, un experto contaba en un programa matutino que a los cien años estaremos como ahora a los treinta. Dejen que mantenga muchas preguntas y muchas dudas al respecto. Yo siempre pongo como ejemplo a la tecnología. Cada día surge un aparato nuevo. El mercado no da abasto con todo lo que llega, que indica que seguimos progresando, que seguimos innovando, que todo va viento en popa, vamos, que no hay prisa en ponerse viejos, pero llega un día que decimos basta, por más estímulos y ejercicios que nos sugieran para estar en sintonía con el mundo. Es como si el botón para actualizarnos hubiera perdido también la orientación ante tanta demanda. Lo que sí es cierto, como dice el cantautor, es que cada vez nos cuesta menos aceptar la soledad, que por más prácticos que nos pongamos hemos cubierto el ciclo sin saber cómo es volar, sin degustar esa felicidad que tanto se pregona, alejados por tonterías de aquellos a los que consideramos amigos, soñando en secreto con el verdadero amor de nuestra vida.
Tras reunirse 800 firmas se iniciarán los trámites municipales, para dar su nombre a una calle.
Aportan motivos justificados para que su petición sea tenida en cuenta, con adhesiones por parte de un buen número de asociaciones e instituciones, como el Consejo de Cuentas de Castilla y León que la aprobó por unanimidad en el pleno celebrado el pasado día 4 de febrero. Todos los exalcaldes de Palencia han firmado su adhesión, parece ser que la alcaldesa de Palencia ha mostrado su apoyo a la iniciativa por los innegables méritos del escultor, a la espera de que llegue la solicitud al consistorio. La respuesta por parte de particulares está superando las expectativas de los organizadores, que ya cuentan con más de 500 firmas.
Una vez reunidas las firmas suficientes, se procede a registrar la propuesta en el Ayuntamiento de Palencia, en la que se solicita la incorporación en el callejero de la capital la calle Escultor Luis Alonso, que cuenta con 26 esculturas en la ciudad de Palencia, emplazadas en diferentes lugares e instituciones, además de su intervención en la última restauración del Cristo del Otero.
Los méritos de Luis Alonso
El escultor palentino posee una vida profesional llena de méritos, que se inician en Palencia en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos, y la colaboración con su director el escultor Mariano Timón. También colabora en Toledo en varias obras con el gran escultor palentino Victorio Macho de quien se le considera discípulo. Su aprendizaje continúa en Valencia en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos. Finaliza sus estudios en Madrid en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando. Tras conocer al prestigioso escultor español José Espinós realiza con él investigaciones en la escultura del hierro, especialidad de Espinós. A Alonso le surge la oportunidad de ampliar sus estudios en Italia, mediante una beca de la Fundación de Arte “Castellblanc”, y serán Roma, Florencia y Carrara sus centros de enseñanza, además de trabajar con el escultor milanés Carlo Sergio Signori. También amplió estudios en Francia, Grecia y Yugoslavia. A su vuelta a Palencia, Luis Alonso, da clases en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos como profesor de Modelado y Vaciado, y en 1982 accede a la Cátedra de esta escuela, de la que será su director de 1988 a 2005.
Escultor reconocido y en constante investigación
Luis Alonso basa su arte en una constante investigación de las formas, el volumen compositivo, el equilibrio, el movimiento y los espacios geométricos. Ha sido reconocido con premios nacionales e internacionales, y su obra se dispersa en varios museos y en colecciones públicas y privadas. Desde 1968 hasta 2024 ha expuesto su obra en España, Italia, Alemania y Portugal, y por supuesto en Palencia. El pasado año fue reconocido con el Premio Radio Palencia Ser 2025.
Esculturas de Luis Alonso en Palencia capital
Un total de 26 esculturas de Luis Alonso, a parte de su intervención en la restauración del Cristo del Otero de Victorio Macho, se reparten por la ciudad de Palencia y la han embellecido, muchas de ellas son modelados del propio Victorio Macho, como el Campesino Ibérico en la rotonda de la Avda. Simón Nieto, o los relieves del monumento al almirante Grau, además de La Aguadora, frente al Ayuntamiento, pero sin duda su particular homenaje a Victorio Macho en plena Calle Mayor Principal de Palencia y su Columna de los Sueños (la P), que se encuentra en la rotonda del Vial, tienen el sello exclusivo del autor, como lo tiene la escultura dedicada al gran arquitecto palentino Gerónimo Arroyo en la Boca Plaza de la Plaza Mayor, también lo tienen el resto de obras que podemos observar en plena calle, en parques, en diversas instituciones, como en la Fundación Díaz Caneja, Palacio del Obispo, Noviciado, Consejo de Cuentas, Teatro Principal, Monasterio de Santa Clara, Hotel Rey Sancho, Parque Isla Dos Aguas, Instituto Jorge Manrique, Avda. Cardenal Cisneros, Plaza de la Constitución, Complejo Hospitalario San Luis, Escuela de Enfermería, o en el Campus en Palencia de la Universidad de Valladolid, que cuenta con dos esculturas.
Un buen aval
Las 26 obras en la ciudad de Palencia del escultor Luis Alonso, y su decisiva intervención en la restauración del Cristo del Otero, de Victorio Macho, son aval suficiente para que el Ayuntamiento de Palencia dedique una calle a este artista palentino tan reconocido por su meritorio trabajo, por su obra repartida por su ciudad, y en importantes museos e instituciones.
Lamentablemente, hace unos días nos ha dejado el gran poeta palentino Joaquín Galán Díez, oriundo de Villaviudas, en pleno Cerrato palentino. Joaquín residía en Barcelona donde ejercería como catedrático de Filosofía en la Universidad.
Joaquín Galán | Imagen vista en Tello Téllez
Joaquín Galán era un enamorado de su pueblo y su paisaje cerrateño, al que regresaba todos los veranos con su familia para reencontrarse con su esencia y hablar con sus paisanos, de los que gustaba escuchar sus historias del pasado; que luego él transcribía y adaptaba convenientemente en sus poemas y relatos en prosa. Y en el plano personal, porque sentía la necesidad de volver a empaparse del sabor y el olor de su tierra y sus campos, que después plasmaba en muchos de sus poemas; que pasarían luego a verse editados y compilados en varios libros. En una de sus últimas publicaciones: “El libro de Villaviudas”, se puede leer esta frase:
“Sentirse de un pueblo es haber entrado en un círculo de imantación; porque estés donde estés, algo te tira hacia allí, la imaginación te devuelve tercamente al lugar de origen”.
Y en ese orden de cosas, algo debió intuir el consistorio de la localidad, que un año le invitó para que diese el Pregón de fiestas. O en uno de sus últimos libros de poemas, “Los puentes de Wheat City”, con sus referencias constantes a su querido Palencia y a su amado Villaviudas, y su permanente necesidad de regresar a estos lugares. Joaquín Galán habita ya en el Parnaso de las letras, la patria de los poetas. En el orden particular y familiar que me toca directamente, resaltar que corría el año 2000, y una conversación casual con Joaquín, allá en su Villaviudas natal, supuso para mí el espaldarazo definitivo y el punto y seguido de mis colaboraciones semanales desde aquel entonces en el “Diario Palentino”. Joaquín me puso en contacto con otro gran escritor y periodista palentino, Gonzalo Ortega, a la sazón, redactor del mismo, a quien me dirigí un buen día con un primer artículo que le mostré orgulloso. Él lo leyó y me felicitó, diciéndome que haría las gestiones oportunas ante el director para su publicación en una próxima edición; animándome a seguir escribiendo. Y cuál no sería mi sorpresa al verlo publicado en el rotativo días después. A este artículo le seguirían, por supuesto, otros cuantos más, siempre bajo el recuerdo y el agradecimiento a Joaquín por su incondicional apoyo. Hasta que un día se me daba la posibilidad de colaborar asidua y regularmente con el rotativo. Y desde aquel entonces han pasado ya en torno a 25 años miércoles a miércoles. Así que, si ya le admiraba por su vasta cultura, desde entonces, le he venido considerando como mi gran mentor en estas lides. Te vamos a echar mucho de menos, por el gran vacío que dejas en nuestras vidas, Joaquín. Si bien nos legas tu poesía y tu prosa, donde podremos refugiarnos siempre que lo necesitemos. Y es que tú, con tus referencias permanentes al lugar donde naciste y creciste muy unido a tu familia, y tus regresos constantes al mismo para estar entre tus gentes de siempre, donde realmente te sentías feliz paseando por sus calles y remontando sus páramos, nos enseñaste a amar siempre la tierra donde nacemos. Descansa en paz en tu pueblo y con los tuyos, como tú quisiste, Joaquín Galán, familiar y amigo.
Actualización Sep2026 |💥+1515 👀
Historias Cercanas
Cuaderno de anotaciones
Joaquín Galán, poeta y catedrático de literatura, era natural de Villaviudas y falleció el 6 de enero de 2026 en Barcelona -donde vivía y desarrolló su actividad docente- a los 85 años. Su obra es extensa y variada, y abarca diferentes géneros literarios (poesía, narrativa y crítica literaria). Su lenguaje poético, muy influido por sus raíces y su tierra y de gran riqueza estética. Su poesía se caracteriza por la profundidad, reflexión y compromiso con la palabra, mientras que su narrativa se distingue por su prosa cuidada. Su labor como crítico literario también es muy valorada, ya que ofrecía análisis perspicaces y bien fundamentados de obras literarias y autores.
Algunas de sus obras
Vocación de mar (1966) Los ojos de la piedra (1977) Ni el desorden del fuego (1978) Un pregón en Palencia (1988) El peso de las sombras (1990) El aire original (1983) El silencio imposible (1995) La perdición de Ulises (2004) Teseo en el laberinto (2009) Cierta cantidad de silencio (2010) Poetas del Cerrato (2012)
Un poema de su libro "Los puentes de Wheat City"
NADIE, O SEA, TÚ
Bajo los soportales un bullicio sin nombre te da campechanía.
De repente, tras el espejo de una tienda avanza sin aviso un hombre, o sea, un bulto infame cuya estampa suscita indiferencia o menos.
¿Quién, si pobre y de paso, necesita ver su precariedad multiplicada?
Y aunque, no sin desgana, admites que acaso sea igual que tú, pronto el neón vocea que alguien ahí se ha personado, al menos por azar.
En esta agitación de formas, ¿quién, quién, bajo el guiño torpe de la duda, te mira, gesticula, finge el furor de vivir? Acaso sea el mismo que, esclavo de tu insignificancia, se aturde por haber incurrido en el error de estar delante de un espejo donde aparece nadie, o sea, tú con el rostro de ayer.
El martes 27 de enero, en el Ateneo de Palencia, Carlos Villarrubia presenta su nuevo libro Soportales y Corredoiras, un viaje por la arquitectura y la memoria emocional, por las geografías de lo visible y lo invisible.
Soportales y Corredoiras es un viaje apasionado por la arquitectura y las geografías de lo visible y lo invisible. Lugares que saben fabricar recuerdos para no perder la memoria de lo esencial. Carlos Villarrubia, barcelonés con vocación universal y alma oceánica, une en su nuevo libro las dos líneas de sus orígenes familiares. El paterna, el de la Palencia de la montaña y de la llanura. Y el materno , el de la Galicia mágica del interior. Calles y plazas mayores danzan, en un baile de querencias, con los caminos que se intuyen entre tupidas hojarascas. Bolonia, Lina, el Mar del Plata, Barcelona, Palencia, Madrid, la Ribeira Sacra, los bosques encantados y animados. Carlos Villarrubia, nacido en 1955, es escritor, guionista, compositor, director y guionista de programas de radio y televisión. Ha colaborado con nombres tan creativos como Silvia Marsó, Lucía Bosé, Lucrecia, Martirio, Ginés Liébana, Francisco Nieva, Kiko Veneno, Hilario Camacho, Luis Eduardo Aute, Victoria Prego, Paco Lobatón...
Leo en Diario Palentino, que Ángel Luis Barreda Ferrer ha sido nombrado embajador para el Año Santo Compostelano de 2027, en la última reunión de la Comisión de los Caminos a Santiago por Castilla y León a propuesta del consejero de la Junta, Gonzalo Santonja.
Creo que ha sido una buena elección y merecido reconocimiento. Conocí a Barreda al poco de llegar a trabajar en el colegio que lleva el nombre de Juan Mena de la Cruz, en aquel año 1964, alcalde de la ciudad. Amigo de Marcelino, compartí con él y su mujer, Merche, muy buenos ratos. Llevó muchas veces a mi marido a Carrión, para dar conferencias, leer poemas y ¡cómo no! hablar del Camino de Santiago. Varios años nos invitó a participar en ese hermoso festejo-tradición del Tributo de las Cien Doncellas. Ángel Luis le guardaba gran parte de su energía y cuidaba, cada detalle, para que nada fallase. El recorrido a lo largo del pueblo haciendo paradas para ir representando cada una de sus partes, suponía un gozo para que todos los carrioneses participasen, vestidos o no, a la usanza medieval. Mirar, divertirse, hacer un montón de amigos, de un día o más, de pueblos colindantes o de Palencia, era, ¿por qué no? otro aliciente; un buen atractivo que llevaba a Carrión a llenarse de alegría. Días antes, en la Calle Mayor Antigua, habíamos alquilado trajes que nos hacían aparecer tan elegantes que -los usados tantas veces- brillaban en todo se esplendor. Quede claro que, las amigas espabilábamos para ser de las primeras en elegir y alquilar los de terciopelo y tocados elegantes en consonancia con el título que Barreda iba dando de conde-duque-de Olivares, o de Acebo -disculpen la broma- a medida que entrábamos a cenar después de habernos divertido con ganas.
A propósito del buen humor de Barreda: uno de los años en que fuimos con otros amigos: Isina y Jesús Coria Colino, tan de «alto copete» nos dijo que «necesitaba menos condes» y más villanos. La broma la repetimos cientos de veces y la recordamos con cariño. Las fotos de ese año, recogidas en el cartel del año siguiente, demuestran que nuestro buen amigo tenía toda la razón. Ángel Luis: espero que seas el mejor embajador de Palencia y muy feliz junto a tu querida Merche.