Hay un pasaje del libro de Richard Bach, Juan Salvador Gaviota que ya nos hace una invitación explícita a mejorar en todo, mejorando en el amor. "Pero al fin llegó el día en que Chian desapareció. Había estado hablando calladamente con todos ellos, exhortándoles a que nunca dejaran de aprender y de practicar y de esforzarse por comprender más acerca del perfecto e invisible principio de toda vida. Juan dijo -y estas fueron las últimas palabras que pronunció-, 'sigue trabajando en el amor'".