En
Valdelrevés el mundo giraba por la izquierda, aunque el sol saliera por el este con la luna clavada en la era de los adentros. Decir «no vengas» era invitar y gritar «bienvenido». Algo así como cerrar la puerta con dos cerrojos y un candado encantado. La abuela Basilisa lo decía siempre: «Aquí, el que entiende, se confunde más que el que no escucha». El alcalde, un tal
Froilán de los Bueno, organizaba asambleas para no decidir el todo y parecer ser que funcionaba. El pregonero advertía: «No habrá fiestas» y las peñas se apagaban gozosas como hogueras de
San Juan. Si se anunciaba sequía, el
Carrión salía crecido por el
canal tangencial; si se temía
peste sudorípara, curaban hasta los salchichones de otoño. La lógica era otro idioma y allí se hablaba con
refranes a la media vuelta con remanguillé de serie y
llave grifa, al tiempo que se añadían gestos de corte melodramático, por si acaso. El médico sanaba mejor cuando asentía con un «aquí no hay remedio», mientras que la botica se llenaba de milagros santiguados y amortiguados. Hasta el panadero vendía más si afirmaba que no quedaban barras ni limas (limón). Los niños aprendían antes si les decías que no lo intentaran. Y los perros ladraban más si les rogaban silencio con gato en mano virtual. Pero un verano apareció un viajero curioso, con su libreta a cuadros y sisa holgada. Le preguntaron: «¿entiende usted algo?» Respondió que sí y lo sentaron en el banco de los sospechosos inocentes. Marchó a los dos días, despistado y encantado, jurando volver con más confusión e infusión de romero. En fin, como resume Tiburcio, entre trago y trago de
clarete: «el secreto está en no creer nada, porque en el dichoso lugar, lo que parece nunca es y lo que es, mejor no
Actualización mar2026 | 💥+422 👀
Ahora también, la REVuelta de
Tiburcio en libro, en
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El mundo al revés, o ármate de valor y contradicciones si quieres vivir en este Valderevés que hoy nos muestras tan lúcidamente aquí en tu Crónica de "los sábados al sol", Julio César. Y es que hasta el nombre del alcalde se las trae de curioso y como jugando al despiste. Saludos.
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