La cultura del Tejo
Cuentan que los vecinos que emigraban en el pueblo asturiano de Quirós preguntaban en sus cartas por el estado del Teixu de Bermiego, una parroquia de noventa habitantes que cuenta con dos monumentos naturales, el tejo y el rebollo.
![]() |
| Para La Vanguardia, la arboleda de tejos milenarios más destacada de la península es la Tejeda de Tosande |
Parece que la expresión de "tirar los tejos" puede derivar de una costumbre celta que se celebraba en el solsticio de verano. Dicen que las mujeres jóvenes arrojaban semillas de tejo a los varones que gozaban de su predilección. En cualquier caso, hablamos de un árbol perenne, de lento crecimiento, que medra en suelos calizos y rocosos y algunos aseguran que puede vivir hasta 5000 años. Curiosamente, toda la planta es venenosa excepto el arilo que recubre lo que pudiera ser el fruto. Desde la antigüedad ha sido un árbol propio de cementerios y su madera se utilizaba para fabricar arcos de guerra por su flexibilidad y duración, y es madera muy apreciada en ebanistería y marquetería. Una de las curiosidades que ya comento en el libro "Cervera, Polentinos, Pernía y Castillería" es la utilización de este veneno por los guerreros de las tribus cántabras, que preferían morir antes de caer prisioneros del invasor romano. Lo cierto es que en todas las culturas el Tejo ha sido un árbol sagrado, dando lugar a muchas tradiciones y mitos que fueron arraigando allí donde surgieron: bosque de tejos de la Sierra de Sueve (Asturias), Braña de los Tejos en Peñarrubia (Cantabria), Bosque del Tejedelo (Zamora) y el nuestro de Tosande, en el municipio de Dehesa de Montejo.
Para La Vanguardia, la arboleda de tejos milenarios más destacada de la península es la Tejeda de Tosande y, además de informar sobre sus características, aconsejan recorrerla sin pisotear el entorno de las raíces y respetando hojas, ramas o frutos, utilizando el sistema de pasarelas de madera. Desde la carretera ya se advierte este profundo tajo, al que se refieren blogueros y amantes de la naturaleza, el aperitivo de una escapada a la montaña palentina. Al final de un camino que nos descubre, además, brezos, robles y encinas, en un vallejo que se nos muestra a la izquierda, en la ladera de la Peña Oracada, donde alienta este estupendo bosque con unos 743 tejos censados, de múltiples formas y tamaños. Algunos ejemplares alcanzan un diámetro de 1,5 m. y hay árboles que pueden tener hasta 1000 años de antigüedad. Este lugar está considerado una verdadera joya botánica, una reliquia de la era terciaria.
Para saber más en Curioson
🔗Tejeda de Tosande
🔗Tejeda del Valle de Tosande
Otras fuentes;
🔗La Vanguardia con magazines
Imágenes: José Luis Estalayo
Para La Vanguardia, la arboleda de tejos milenarios más destacada de la península es la Tejeda de Tosande y, además de informar sobre sus características, aconsejan recorrerla sin pisotear el entorno de las raíces y respetando hojas, ramas o frutos, utilizando el sistema de pasarelas de madera. Desde la carretera ya se advierte este profundo tajo, al que se refieren blogueros y amantes de la naturaleza, el aperitivo de una escapada a la montaña palentina. Al final de un camino que nos descubre, además, brezos, robles y encinas, en un vallejo que se nos muestra a la izquierda, en la ladera de la Peña Oracada, donde alienta este estupendo bosque con unos 743 tejos censados, de múltiples formas y tamaños. Algunos ejemplares alcanzan un diámetro de 1,5 m. y hay árboles que pueden tener hasta 1000 años de antigüedad. Este lugar está considerado una verdadera joya botánica, una reliquia de la era terciaria.
Para saber más en Curioson
🔗Tejeda de Tosande
🔗Tejeda del Valle de Tosande
Otras fuentes;
🔗La Vanguardia con magazines
Imágenes: José Luis Estalayo












































