El esquilón de Celada
En la vertiente sur de la Sierra de Hijar se localiza Celada de Roblecedo, un pueblo que he visitado centenares de veces. Pascual Madoz, en su Diccionario Geográfico, cuenta que en 1847 este pueblo tenía setenta y cuatro casas y que asisten a su escuela cuarenta niños. Celada se anexiona a Cervera de Pisuerga en 1976, el mismo año que lo hace Santibáñez de Resoba.
Aunque sobre los curas de Celada encontrarán información detallada en el libro "Cervera, Polentinos, Pernía y Castillería", que me encuentro revisando estos días, aprovecho para recordar pueblos y personas que pasaron por ellos. Los primeros libros donde se habla de curas y beneficiarios datan de mediados del siglo XVI. Son muchos los sacerdotes que pasaron por allí y muchas las historias que se cuentan, por ejemplo, la que suscita Gaspar de Brañosera, un hijo del pueblo que sucede a Francisco de la Cuesta ya de viejo, que había sido cura de Polentinos y prior de la Abadía de Lebanza, o Marcos Fernández, uno de los sacerdotes que más tiempo regentó esta parroquia, que procedía de San Salvador y murió en Lores. Pero vayamos a desentrañar esta madeja, que hoy tiene que ver con una palabra curiosa. En 1574 se habla del costo de hacer el "esquilón" pagado a medias entre la iglesia y el concejo, y a continuación se menciona el costo de traer la custodia y la imagen de Santa Eulalia. Me llevó un tiempo discernir a qué asunto se estaban refiriendo. Se entiende que Esquilón es una esquila grande, una especie de campanilla de tendencia cilíndrica y base rectangular, con un badajo en su interior, que atado al cuello de ovejas y cabras , tiene como función guiar el rebaño, a menudo, al semental, al líder del rebaño. El filólogo Carlos Vielba también está convencido de su significado en este caso que se cita en los libros de la iglesia de Celada. Dado que esquila aparece con forma de campana, esquilón será la esquila grande o campana pequeña de las usadas en conventos para convocar a los rezos. Y así aparece en todos los diccionarios desde Nebrija en 1492 hasta las últimas ediciones. Aunque resuene con fuerza con el curato de Francisco García de la Vega el "arca de misericordia", que consiste en recoger centeno en agosto a precio bajo, para darlo en marzo a los vecinos que lo necesitasen, con la condición de devolver el cuarto entregado más un cuartillo a mayores para el sostenimiento de la obra cuando hicieran la recolección, no parece que la iglesia tuviera mucho que mediar con la ganadería ovina y se entiende que el esquilón es el de la campana que convoca a los rezos.














































