📕 FALTAN 37 DÍAS PARA EL PRIMER ECLIPSE
📒 MUNDO CURIOSO
●●● Tendrá lugar el 12 de agosto, comenzando a las 17:34 en el mar de Bering y terminando a las 21:58 en el Océano Atlántico. Será visible en España a partir de las 19:30 en A Coruña y a las 21:00 en Madrid.
-- curioson
Nada menos que 40 años trabajó Herminio en la fábrica de Galletas Fontaneda, formando parte de un equipo de cinco electricistas.
Herminio Revilla ante su escultura dedicada a las trabajadoras de Galletas Fontaneda.
Alfonso Santamaría Diez
Cuarenta años en Galletas Fontaneda. -
A menudo era reclamado para realizar trabajos en casa de los Fontaneda, entre ellos montar cada Navidad el nacimiento. También se ocupó del montaje de la parte eléctrica del castillo de Ampudia, propiedad de Eugenio Fontaneda, y de la Casa Museo del General San Martín en Cervatos de la Cueza, que compró Eugenio Fontaneda. A los 55 años Herminio se jubiló en la fábrica de galletas y desde entonces dedicó todo su tiempo a trabajar en sus obras y museo.
Herminio Revilla ante el busto de Eugenio Fontaneda
en el patio de armas del Castillo de Ampudia.
Eugenio Fontaneda.-
El industrial, anticuario, coleccionista y miembro de la Institución Tello Téllez de Meneses, Eugenio Fontaneda, se puede decir que fue el descubridor de Herminio Revilla, que se convirtió en una de las piezas claves de la restauración del castillo de Ampudia. El castillo lo compró Fontaneda en mal estado y acometió su rehabilitación con la intención de crear allí un museo. Herminio guarda de Fontaneda un gran recuerdo y admiración, porque D. Eugenio le inculcó su amor por el arte, las antigüedades y todo aquello relacionado con la madera. Eugenio Fontaneda compró el castillo de Ampudia en ruinas y para su lenta restauración se valió de los profesionales de su fábrica, una de las piezas fundamentales fue Herminio Revilla que pasó muchos días en el castillo en reparaciones e instalaciones relacionadas con su oficio. Fue en este castillo cuando Herminio comenzó a sentir admiración por su jefe, y trató de imitar sus habilidades para la compra de antigüedades, también descubrió, el trabajador de Fontaneda, que la villa de Ampudia lo atraía, se pateaba con frecuencia el pueblo en las horas que no trabajaba en el castillo. El equipo que Fontaneda empleaba en el castillo se alojaba en casas particulares, las patronas de entonces. En los desplazamientos desde Aguilar a Ampudia, el chófer de Eugenio Fontaneda trasladaba al equipo de profesionales para realizar los trabajos de rehabilitación del castillo.
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Otro retazo más de la vida de Herminio Revilla, éste que aquí nos cuentas, Alfonso, y que nos habla de esa disposición que nuestro imaginero y escultor de la madera, siempre tuvo para el trabajo: en la fábrica de Fontaneda de Aguilar y en la reparación del castillo de Ampudia o en la Casa del General San Martín en Cervatos de la Cueza, aportando su saber hacer en el tema eléctrico. Aparte de que continuara también con su labor creadora en el noble arte de imaginero de la madera.
Casos como el de Herminio es difícil que se repitan en la actualidad, ya nadie trabaja 40 años en la misma empresa y casi nadie es agradecido con sus jefes o empresarios. Supongo que Eugenio Fontaneda fue un buen patrón y Herminio un magnífico y bien valorado trabajador, a la vista está. Me sorprende esa potente escultura en homenaje a las trabajadoras de Fontaneda, si a las mujeres trabajadoras de Fontaneda. Supongo que en esa época fue un complemento extra muy importante para las familias de la zona, aliviando un poco la paupérrima situación de la agricultura y la ganadería. Y decía que me sorprende, porque en un primer vistazo, me retrotrae al POP-ART americano de Andy Warhol de mediados del siglo XX, que se inspiraba en los objetos de la vida cotidiana y los llenaba de vivos colores. Otro buen motivo para ir a Villabellaco y visitar el MHR. Gracias Alfonso, Gracias Herminio por tanto arte.
Interesante capítulo el de hoy, haber trabajado en un castillo tan bonito como es el de Ampudia y para un personaje tan singular como fue Eugenio Fontaneda, el propietario de la galletera, pero que sabía apreciar el arte, siendo esa cualidad suya muy importante, ya que dejó huella en nuestro escultor H. Revilla. Son hechos y circunstancias que te van formando y dejando huella como así fue. Cada detalle de su vida es interesante porque todos esos avatares conformaron su personalidad como artista. Esperando el próximo capítulo.
Poco a poco vamos conociendo cualidades de Herminio que pueden pasar desapercibidas. Y también su corazón, su entrega y su generosidad, que explican el por qué, cada persona que le conoce, termina disfrutando de su amistad. Muy bien Alfonso,
El capítulo que hoy nos muestras, Alfonso, es uno de los más importantes que se pueden escribir sobre mi vida. Desde niño mi pasión fue la electricidad y la electrónica, sobre todo desde que estudié estas materias en la Escuela de Artes y Oficios de Barruelo. Hay que tener en cuenta que yo era el mayor de ocho hermanos, y me veía obligado, más que a estudiar, a ayudar a mis padres con los animales, ganado y en el campo. Pero encontrar trabajo en la fábrica de Galletas Fontaneda, en el taller eléctrico, y mis primeros salarios me permitieron estudiar por correspondencia. En Fontaneda trabajé 40 años, y poco a poco fui adquiriendo experiencia y resolviendo problemas derivados de las corrientes eléctricas y fallos en las máquinas electrónicas, por lo que la mayoría de mis conocimientos en las dos materias les fui a aprendiendo en esta fábrica, en la que mi desempeño y dominio me permitió disfrutar y gozar con mi trabajo cada día. Quiero que sepáis, amigos y seguidores, que disfruté trabajando a lo largo de mi vida. Agradecer a Alfonso sus brillantes capítulos sobre mi vida y las infinitas atenciones hacia mi persona.
Me hablas amigo, Javier Terán, de retazos de la vida de Herminio Revilla y valoras la buena disposición para el trabajo que tuvo el genial artista de Villabellaco y citas algunos de sus méritos. Me dices amigo Julius, qué es difícil que se repitan casos como el de Herminio Revilla, después de 40 años en la misma empresa, casualmente los mismos que trabajé yo en la diputación de Palencia. Valoras el agradecimiento de Herminio para con sus empresa y jefe, y lo bien considerado que estuvo Herminio en la fábrica de Galletas Fontaneda. Valora FGC el trabajo de Herminio Revilla en el castillo de Ampudia y la figura de Eugenio Fontaneda y la huella que dejó en el escultor de Villabellaco, valora cada detalle de su vida, que es lo mismo que decir cada capítulo de esta serie. Mi amigo Antonio Riaza reconoce las cualidades de Herminio Revilla que pueden pasar desapercibidas, además de su corazón, generosidad y entrega, que explican como es posible que tantas personas disfruten de su obra y amistad. Por último, es el gran Herminio quien hace su comentario y considera a este capítulo V, como “uno de los más importantes que se pueden escribir sobre mi vida”, y valora su trabajo en la galletera Fontaneda y su dominio de los trabajos y de su particular disfrute de su trabajo, que no todo el mundo puede decir lo mismo. Extraordinario Herminio.
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●●● De Vuelta a Casa
📒Julián González Prieto | Escritor | Escribe desde León
📒 Llegó el momento del viaje y en la fecha señalada cogimos el tren hasta Madrid, para unirnos al de los peregrinos a Roma. “Rafael” no se separó de mí ni un momento. Recuerdo que, bordeando la Costa Azul, llegamos a Ventimiglia en Italia y ocurrió algo inesperado cuando un carabinieri italiano al comprobar mi pasaporte me preguntó con cara extraña
●●● Palencia en mis Recuerdos
📒 Alfonso Santamaría Diez | Castrojeriz (Burgos).
Reside en Palencia
📒 Del 31 de agosto al 3 de octubre (2021), tuvo lugar una exposición en la Fundación Díaz Caneja, en recuerdo del gran pintor palentino Ángel Cuesta Calvo, que falleció el 18 de junio de 2020. Fue mi particular reencuentro con Ángel Cuesta, pintor a quien admiré, conocí y tuve la ocasión de conversar en varias ocasiones, con motivo de sus exposiciones, además de pertenecer al mismo barrio.
●●● Autores de Nuestra Historia
📒 Beatriz Quintana Jato | Catedrática de Literatura
📒 Tal vez su prolongado exilio y el escaso apoyo de la crítica cuando regresó a España, se encargaron de que el éxito de público –que siempre lo acompañó- diese paso a un olvido paulatino y a una escasa valoración de su teatro. Alejandro Rodríguez Álvarez nació en Besullo (Asturias) el 23 de Marzo de 1903.
📒No hay un torero en España que no sea amigo de Nestar. Desde Victoriano de la Serna, a los Bienvenidas, pasando por Domingo Ortega, hasta terminar en Arruza. Con Arruza intimó el mismo día que debutó el mejicano en la plaza de Santander. La cosa no pudo ser más pintoresca.
●●● Mejor no comprender
📒 Fernando Martín Aduriz | Psicólogo | Alma del Ateneo de Palencia
📒Cuando caen en nuestras manos fotos de nuestros antepasados con ese color sepia de haber sido miradas mucho tiempo, uno no sabe muy bien si es el propietario o es un usufructuario. En realidad la pregunta es a quién pertenecen las fotos de nuestros familiares, de nuestros amigos, que ya no están.
Otro retazo más de la vida de Herminio Revilla, éste que aquí nos cuentas, Alfonso, y que nos habla de esa disposición que nuestro imaginero y escultor de la madera, siempre tuvo para el trabajo: en la fábrica de Fontaneda de Aguilar y en la reparación del castillo de Ampudia o en la Casa del General San Martín en Cervatos de la Cueza, aportando su saber hacer en el tema eléctrico. Aparte de que continuara también con su labor creadora en el noble arte de imaginero de la madera.
ResponderEliminarCasos como el de Herminio es difícil que se repitan en la actualidad, ya nadie trabaja 40 años en la misma empresa y casi nadie es agradecido con sus jefes o empresarios. Supongo que Eugenio Fontaneda fue un buen patrón y Herminio un magnífico y bien valorado trabajador, a la vista está. Me sorprende esa potente escultura en homenaje a las trabajadoras de Fontaneda, si a las mujeres trabajadoras de Fontaneda. Supongo que en esa época fue un complemento extra muy importante para las familias de la zona, aliviando un poco la paupérrima situación de la agricultura y la ganadería. Y decía que me sorprende, porque en un primer vistazo, me retrotrae al POP-ART americano de Andy Warhol de mediados del siglo XX, que se inspiraba en los objetos de la vida cotidiana y los llenaba de vivos colores. Otro buen motivo para ir a Villabellaco y visitar el MHR. Gracias Alfonso, Gracias Herminio por tanto arte.
ResponderEliminarInteresante capítulo el de hoy, haber trabajado en un castillo tan bonito como es el de Ampudia y para un personaje tan singular como fue Eugenio Fontaneda, el propietario de la galletera, pero que sabía apreciar el arte, siendo esa cualidad suya muy importante, ya que dejó huella en nuestro escultor H. Revilla. Son hechos y circunstancias que te van formando y dejando huella como así fue. Cada detalle de su vida es interesante porque todos esos avatares conformaron su personalidad como artista. Esperando el próximo capítulo.
ResponderEliminarPoco a poco vamos conociendo cualidades de Herminio que pueden pasar desapercibidas. Y también su corazón, su entrega y su generosidad, que explican el por qué, cada persona que le conoce, termina disfrutando de su amistad.
ResponderEliminarMuy bien Alfonso,
El capítulo que hoy nos muestras, Alfonso, es uno de los más importantes que se pueden escribir sobre mi vida. Desde niño mi pasión fue la electricidad y la electrónica, sobre todo desde que estudié estas materias en la Escuela de Artes y Oficios de Barruelo. Hay que tener en cuenta que yo era el mayor de ocho hermanos, y me veía obligado, más que a estudiar, a ayudar a mis padres con los animales, ganado y en el campo. Pero encontrar trabajo en la fábrica de Galletas Fontaneda, en el taller eléctrico, y mis primeros salarios me permitieron estudiar por correspondencia.
ResponderEliminarEn Fontaneda trabajé 40 años, y poco a poco fui adquiriendo experiencia y resolviendo problemas derivados de las corrientes eléctricas y fallos en las máquinas electrónicas, por lo que la mayoría de mis conocimientos en las dos materias les fui a aprendiendo en esta fábrica, en la que mi desempeño y dominio me permitió disfrutar y gozar con mi trabajo cada día.
Quiero que sepáis, amigos y seguidores, que disfruté trabajando a lo largo de mi vida.
Agradecer a Alfonso sus brillantes capítulos sobre mi vida y las infinitas atenciones hacia mi persona.
Me hablas amigo, Javier Terán, de retazos de la vida de Herminio Revilla y valoras la buena disposición para el trabajo que tuvo el genial artista de Villabellaco y citas algunos de sus méritos.
ResponderEliminarMe dices amigo Julius, qué es difícil que se repitan casos como el de Herminio Revilla, después de 40 años en la misma empresa, casualmente los mismos que trabajé yo en la diputación de Palencia. Valoras el agradecimiento de Herminio para con sus empresa y jefe, y lo bien considerado que estuvo Herminio en la fábrica de Galletas Fontaneda.
Valora FGC el trabajo de Herminio Revilla en el castillo de Ampudia y la figura de Eugenio Fontaneda y la huella que dejó en el escultor de Villabellaco, valora cada detalle de su vida, que es lo mismo que decir cada capítulo de esta serie.
Mi amigo Antonio Riaza reconoce las cualidades de Herminio Revilla que pueden pasar desapercibidas, además de su corazón, generosidad y entrega, que explican como es posible que tantas personas disfruten de su obra y amistad.
Por último, es el gran Herminio quien hace su comentario y considera a este capítulo V, como “uno de los más importantes que se pueden escribir sobre mi vida”, y valora su trabajo en la galletera Fontaneda y su dominio de los trabajos y de su particular disfrute de su trabajo, que no todo el mundo puede decir lo mismo. Extraordinario Herminio.