Proverbio chino
📘 curioson | De cien en cien

●●● Si no quieres que se sepa, no lo hagas. Porque tarde o temprano alguien se dará cuenta de que escondes algo.

100 hermosas frases de amor



📕 FALTAN 37 DÍAS PARA EL PRIMER ECLIPSE
📒 MUNDO CURIOSO

●●● Tendrá lugar el 12 de agosto, comenzando a las 17:34 en el mar de Bering y terminando a las 21:58 en el Océano Atlántico. Será visible en España a partir de las 19:30 en A Coruña y a las 21:00 en Madrid. -- curioson

El eclipse del 12 de agosto de 2026



📕 DESDE EL PUEBLO DE TREMAYA
📒 TURISMO RURAL - MONTAÑA PALENTINA

●●● Cómo acceder a casas rurales, restaurantes, rutas y lugares desde el pequeño pueblo de Tremaya

De turismo por La Pernía



Entre los susurros del viento


Aunque permanecía cerrada y con sus puertas y ventanas selladas, yo bien sabía que la gran casona al lado de la nuestra latía suavemente porque era una casa con corazón, porque era una casa habitada.



Rápida me escondía detrás de la puerta y por la rendija espiaba_Retazos de vida

En sus piedras estaba grabada una intensa historia que a mí se me escapaba, la de la mujer misteriosa que vivía en ella y tan solo una vez al año se dejaba ver como salida de un cuento de hadas. Solo oír el chirriar del engranaje oxidado del gran portón remachado con herrajes, el tiempo se detenía, se me tragaba la voz e interrumpía mis juegos sabiendo que la mujer aparecería en nuestra casa atrapándome en aquella atmósfera de fábula que la rodeaba. Rápida me escondía detrás de la puerta y por la rendija espiaba. Delgada, alta y muy blanca, parecía una mujer salida de un cuadro de Vermeer con esa aureola de paz que las envuelve y con ese matiz de luz que irradian de ellas mismas. Solo verla me hacía pensar que era dueña de montañas de secretos y poderes mágicos por lo que me atraía y a la vez me atemorizaba. Era al final de la época estival, la higuera inclinada y vencida se desparramaba ocupando todo el corral rodeado por una tapia baja de piedra cerrateña que le hacía las veces de macetero. Su dueña, como había hecho años y años atrás, desde que alguien la dejó por otra preparado ya todo su ajuar, cumplía con el ritual de abandonar la casa y pisaba la calle solitaria y distante sin que se oyeran sus pasos porque iba flotando a un palmo del suelo mecida por aquella falda azul oscura que le llegaba hasta los tobillos y sostenida por el latido del corazón de la casa que la acompañaba. Entre las luces y sombras de las ramas más bajas, se fijaba en los higos que habían llegado a su explosión de madurez y empezaban a abrirse dejando escapar su ungüento de miel y sus ojos percibían la satisfacción de degustarlos. Con la delicadeza de sus dedos enguantados tocaba su blandura y al reventarse algunos en sus finas manos la visión del jugoso dulce del interior la envolvía con su aroma y sus papilas gustativas entraban en funcionamiento adelantándose al placer de morder el exquisito bocado. La punta de su lengua  salía con el gesto de atrapar la parte de la pulpa adherida a los labios.

Los iba colocando con mimo en el cestillo de mimbre al que siempre ponía un fondo de hojas de higuera que sobresalían por los bordes. El resto los abandonaba y la higuera más respetada del pueblo a partir de ese momento, como si contaran con el permiso de su dueña, era ocupada por la algarabía de mirlos y pardales que entraban a degüello a picotear las hinchazones que estaban a reventar hasta que las dejaban vacías como pingajos sangrientos zarandeados por el viento.

Llevaba en una mano el cestillo que formaba un conjunto armonioso con toda su persona vestida al gusto de una época ya muy pasada y llamaba tímidamente con los nudillos de la otra a la puerta principal de nuestra casa que siempre estaba abierta. Al descubrirme fijaba en mí sus ojos profundos de un tono azul pálido y triste mirada y sus finos labios decían como para ella misma:

̶ ¡Cómo te pareces a ella!
Y era la voz de mi madre la que hablaba a mi espalda.
̶ ¡Ah! Es usted, Srta. María. Pero si no tiene que molestarse…
̶ Los mejores para ti mi niña.

Y el brillo que asomaba a sus ojos expresaba la ternura que sentía por ella a la vez que le temblaba la barbilla y se le quebraba la voz emocionada. Le entregaba el cestillo repleto de higos contemplando risueña con qué sorpresa mi madre los recibía como si no fuera una rutina de tantos años. Su voz de niña resonaba a sueños sin cumplir que sí veía realizados en mi madre y por alguna razón misteriosa lo percibía como una compensación a sus propias frustraciones. Solo bastaba observar con qué admiración la contemplaba. En esos momentos mi presencia se hacía invisible para ambas, sus vidas se fundían a través de un hilo invisible y se entendían más por lo que callaban que por las simples palabras que decían.

Fuera, las ramas de la higuera se movían sobre la tapia y su rumor semejaba un murmullo de voces que solo ellas dos sabían interpretar. La luz del sol se filtraba por las ramas y se derramaba por la entrada de casa perfilando una estela luminosa al paso de un ser con aspecto tan frágil y vaporoso. La Srta. María parecía no notar el calor, se quitaba los finos guantes de cabritilla y se frotaba los dedos para calentárselos, dedos que recordaban los pequeños brotes desnudos de la higuera; con su mano huesuda  se metía entre el bonito sombrero de paja una guedeja de pelo plateado que se le había soltado, se ajustaba la toquilla de ganchillo y aparentando un quehacer inexistente desaparecía como una pluma movida por el viento. Yo salía a la entrada para verla, pero ya se había desvanecido, solo su fragancia a lavanda perduraba. Los higos nunca se ponían en la mesa, se dejaban en la cocina para saborear a capricho del que quisiera. Mi madre siempre los comía despacio degustando recuerdos que yo intuía a través de  las fotografías de su infancia y juventud alegre y desenfadada. Un tordo se posaba en la higuera y picoteaba un espléndido higo, otros se iban acercando con la misma intención. Las hojas volvían a rozarse entre sí y susurraban secretos incomprensibles que el viento se llevaba como un batir de alas. 

Actualización feb2026 | 💥+1424 |👀
Retazos de vida:Una idea de Pilar Moreno


Retazos de vida


SOBRE ESTA BITÁCORA

Author image

Esta bitácora nace en noviembre de 2008 con el ánimo de divulgar historias curiosas y entretenidas. Son 18 años acudiendo diariamente a la llamada de amigos que vienen de todo el mundo. Con +9.108.500 visitas, un mapa del románico abierto a finales de 2023 que ya ha recibido +1.350.160 consultas y +6.000 artículos en nuestra hemeroteca, iniciamos una nueva andadura. Comparta, Comente, síganos por nuestros canales de Facebook y Wasap. Y disfrute. ¡Es gratis!

●●● De Vuelta a Casa
📒Julián González Prieto | Escritor | Escribe desde León

📒 Llegó el momento del viaje y en la fecha señalada cogimos el tren hasta Madrid, para unirnos al de los peregrinos a Roma. “Rafael” no se separó de mí ni un momento. Recuerdo que, bordeando la Costa Azul, llegamos a Ventimiglia en Italia y ocurrió algo inesperado cuando un carabinieri italiano al comprobar mi pasaporte me preguntó con cara extraña

El gitanillo Rafael



●●● Palencia en mis Recuerdos
📒 Alfonso Santamaría Diez | Castrojeriz (Burgos). Reside en Palencia

📒 Del 31 de agosto al 3 de octubre (2021), tuvo lugar una exposición en la Fundación Díaz Caneja, en recuerdo del gran pintor palentino Ángel Cuesta Calvo, que falleció el 18 de junio de 2020. Fue mi particular reencuentro con Ángel Cuesta, pintor a quien admiré, conocí y tuve la ocasión de conversar en varias ocasiones, con motivo de sus exposiciones, además de pertenecer al mismo barrio.

Ángel Cuesta, in Memoriam



●●● Autores de Nuestra Historia
📒 Beatriz Quintana Jato | Catedrática de Literatura

📒 Tal vez su prolongado exilio y el escaso apoyo de la crítica cuando regresó a España, se encargaron de que el éxito de público –que siempre lo acompañó- diese paso a un olvido paulatino y a una escasa valoración de su teatro. Alejandro Rodríguez Álvarez nació en Besullo (Asturias) el 23 de Marzo de 1903.

Alejandro Casona



●●● Memorias de Manolo Nestar (IX)
📒 Dacio Rodríguez Lesmes | Periodista | Hemeroteca Diario Palentino

📒No hay un torero en España que no sea amigo de Nestar. Desde Victoriano de la Serna, a los Bienvenidas, pasando por Domingo Ortega, hasta terminar en Arruza. Con Arruza intimó el mismo día que debutó el mejicano en la plaza de Santander. La cosa no pudo ser más pintoresca.

Manolo, Amigo de los toreros



●●● Mejor no comprender
📒 Fernando Martín Aduriz | Psicólogo | Alma del Ateneo de Palencia

📒Cuando caen en nuestras manos fotos de nuestros antepasados con ese color sepia de haber sido miradas mucho tiempo, uno no sabe muy bien si es el propietario o es un usufructuario. En realidad la pregunta es a quién pertenecen las fotos de nuestros familiares, de nuestros amigos, que ya no están.

Las fotos sepias



📒 EN PORTADA | RUTAS-SENDERISMO-TREKKING +707👀

Trekking Alta Ruta Dolomitas

La cadena montañosa de los Dolomitas se encuentra en Italia, extendida por las provincias de Belluno (en la cual queda buena parte), Bolzan...