¿Cuándo empezó a funcionar el Museo? Nadie mejor que yo para contestarlo. Yo nací en 1943 en Villabellaco de Santullán, en el seno de una familia humilde dedicada a la agricultura y la ganadería. He sido el mayor de ocho hermanos y, como era normal, tuve que ayudar en la casa a mis padres.
Fundación Herminio Revilla
He sido una persona rara
He sido una persona rara, siempre me gustó la soledad y relacionarme con gente mayor, y sobre todo, con todos aquellos que tenían relación con el mundo que a mí me apasionaba: electricidad, electrónica... O sea, taller y más taller, que es donde yo pasé y paso mi vida. Donde he sido feliz. Desde muy niño siempre tuve interés en el porque de las cosas. ¿Por qué al dar un interruptor luce una bombilla?, ¿Por qué al abrir un grifo sale agua?, ¿Por qué al dar pedales se mueve una bicicleta?. Desde muy niño ya empecé a fabricar cosas y siempre me gustó coleccionarlas. Conservo, prácticamente, todo lo que hice en mi vida. Nunca me gustó vender nada. Prefiero tener la colección de nuestros trabajos en el Museo que una colección de dinero en el Banco. Este Museo nació en el sótano de nuestra casa hace unos 60 años. Carmen y yo nos conocimos muy jóvenes, yo le hice varios trabajos como regalos, que por cierto conservamos y que irán a parar a la Instalación. Así empezó nuestra Instalación Museística. Al comienzo vinieron a visitarla familiares y amigos y después de algunos cambios en diferentes sitios, desde hace unos años se pueden ver la mayoría de mis trabajos, aquí, en Villabellaco, la casa donde nací. Hoy, después de haber pasado por nuestra larga vida y sin ánimo de lucro, hemos constituido una Fundación, cediendo todo lo que tenemos para que todos nuestros esfuerzos tengan vida el día de mañana. Ahora pedimos a las Instituciones y a los gobernantes que se dignen venir a conocerlo y muevan ficha. Nosotros no podemos más, ni física ni económicamente.

Actualización jun2026 | 💥+155👀
Un día en el Museo
Una serie de la Fundación Herminio Revilla
Yo creo que lo que eres, Herminio, es un gran artista de los trabajos en madera y con la madera, que con tu trabajo constante con este material has levantado un extraordinario Museo -hoy convertido en Fundación-, ahora ubicado en tu casa de Villabellaco, tu lugar de nacimiento; que guardas con tesón y que tu única pena y tu único deseo ahora mismo es que alguna institución se haga cargo de él para que se perpetúe su existencia y no se pierda todo el trabajo que, tanto tu mujer como tú, habéis empleado en levantarlo. En esa misión estamos contigo. Saludos.
ResponderEliminarBuenos días Froilán: he leído y observando las fotografías del artículo que sale hoy en Curioson y, mentiría si te dijera que no me gustado; todo lo contrario, cada día que va a salir el reportaje deseo más poder disfrutarlo, además, cada artículo supera al anterior. Para nosotros es una gran satisfacción poder disfrutar también de los comentarios que nos dejan los amigos que leen tus artículos. Muchas gracias y buen día.
ResponderEliminarConfesiones de Herminio en este nuevo capítulo de un artista que se considera raro, más bien curioso, diría yo, que después de descubrir el “porqué de las cosas” ha dedicado toda su vida a la pasión de crear y conservar lo creado, aislándose del mundo para desarrollar su ingenio con la complicidad de su concentración, necesaria para la creación de sus figuras, maquetas, y piezas en movimiento.
ResponderEliminarHerminio ha vivido feliz en su mundo creativo, del que solo ha salido para sentir el placer de enseñar sus creaciones y gozar del disfrute de los admiradores de su trabajo e ingenio, a quienes infundió claras muestras de la pedagogía de un maestro y dejó boquiabiertos por lo que allí vieron y escucharon en su visita a un Museo único.
Sus creaciones viven con él en la casa que le vio nacer, y tras años de espera han sido amparadas por fin por la Fundación, solo queda que el Ayuntamiento de Aguilar, ubique definitivamente su obra para que el artista y su mujer puedan descansar tranquilos.