100 DOSIS DE AMOR [77] Froilán De Lózar [Para Sawabona, el amor de su vida]

Se te acumulan multitud de preguntas. Preguntas sin respuestas. Te superan a veces, porque el Amor no entiende de razonamientos ni de sabios consejos. Quienes pasaron antes por sensaciones parecidas lo curan todo con el mismo jarabe. Te dicen que lo pasarás mal un tiempo, que todo se supera, que no hay mal (amor) que dure cien años; incluso, te dicen, que verás otro mañana mejor.
ECLIPSE DEL 12 DE AGOSTO

El eclipse del 12 de agosto de este año será uno de los acontecimientos más importantes visibles desde España en décadas. Y no me resisto a recuperar lo que varios diarios, -incluido el nuestro- dicen al respecto: "Dentro de Castilla y León, la provincia de Palencia se sitúa en una posición especialmente favorable para disfrutar del fenómeno con buenas condiciones de visibilidad.” © curioson

Ver Artículo Completo

Covalagua es una emoción

A mi derecha el páramo está desnudo, solitario, yermo. Solo rocas desgastadas por siglos de agua lo adoquinan desigualmente. Tropeles de nubes lo envuelven y lo protegen, envolviéndolo en serenidad. A mi izquierda, cubierta de densa vegetación, la ladera se precipita velozmente en busca ansiosa del valle. Orondas gotas de agua caen plácidamente, cada una es mensajera de la tormenta que se anuncia en el otro lado del horizonte.



Cuando la montaña lo permite sopla el aire con virulencia, revolviendo robles y quejigos que se lamentan con rumor de angustia al ser zarandeados. La carretera asciende inclemente, sin tener en cuenta los kilómetros que llevan mis piernas ni que la noche amenaza con caer prematuramente. Estrecho el paso, me calo el sombrero y me aprieto el abrigo. Aprieto también la mano que me acompaña, la que lleva treinta años acompañándome. Allá en lo alto, después de varias curvas, está Covalagua y lo llena todo de olor a fresco, a bosque y a Naturaleza nueva. Se esconde el agua entre piedras, presurosa cantando penas camino de las profundidades, rocas y árboles se estiran y alzan el cuello para verla perderse detrás de los recovecos. Cuántas veces he soñado con quedarme allí una mañana en silencio, renunciando solo un instante de mi vida al mundanal alboroto, oyendo el susurro de tejos y rebollos. Simplemente viendo al agua correr, jugando a perseguir los regatos que llevan allá abajo, al infantil río Ivia. Envuelto en nubes y silencio, Covalagua es una exhibición de la naturaleza contra la angustia, una pausa contra el vértigo, una proclama en piedra y agua contra el artificio de la humanidad. A solas con la naturaleza el hombre se siente pobre y cobarde, desconfiado de pisar y molestar a la madre Tierra, de respirar y perturbar a los dioses de bosques y fuentes, de sentirse fuera de sitio, en nido ajeno. Miro los ojos que me miran y del bosque surge un trueno que rotula el momento. Volvemos despacio. Las protestas del viento entre orgullosas hayas y humildes brezos responden monocordemente a la laica letanía que marcan nuestros pasos por el camino de vuelta. Detrás de nosotros se cierra la tarde con grises y negros. Se supone que volvemos a casa, a una civilización encastillada en plástico, acero y neón. Si queremos llamarlo civilización.

Actualización may2026 | 💥+688👀
Es Palencia; es Castilla, oiga

SOBRE ESTA BITÁCORA

Author image

Esta bitácora nace en noviembre de 2008 con el ánimo de divulgar historias curiosas y entretenidas. Son 18 años acudiendo diariamente a la llamada de amigos que vienen de todo el mundo. Con +8.750.900 visitas, un mapa del románico abierto a finales de 2023 que ya ha recibido +1.264.940 consultas y +6.000 artículos en nuestra hemeroteca, iniciamos una nueva andadura. Comparta, Comente, síganos por nuestros canales de Facebook y Wasap. Y disfrute. ¡Es gratis!

📒 EN PORTADA | ECOS DE MI TIERRA +1150👀

En casa de herrero, cuchilla de Haedo

La calle de nuestra casa era Indios Charrúas. En este barrio nos criamos mis hijos y yo. Donde ahora hay casas, antes era baldío y jugábamos...