Marcelino, redactor deportivo
Algo más tarde, después de terminar el Bachillerato me ofrecieron y acepté por aquello de mi afición futbolística, aunque ya había dejado de jugar después de la operación de hernia, producto del fútbol, acepté el nombramiento de redactor deportivo de la emisora local, entonces única y conocida como Radio Palencia, aunque tuvo muchos nombres pues arrancó en la que creó Falange Española.
![]() |
Marcelino, segunda fila, segundo por la izquierda |
Cuaderno de anotaciones
He copiado -letra a letra- esta sentida crónica de mi querido poeta, Marcelino García Velasco, imposible de olvidar, que guardaba con algo, más bien, bastante, egoísmo para mí. Sin embargo él siempre fue generoso y me he decidido a hacerla pública por medio de este interesante blog y por su `jefazo´ Froilán, que sabe hacer del mismo un lugar en el que ideas o aportaciones de personas que -siendo tan distintas- colaboramos en él a gusto y con entera libertad. También os paso unos párrafos autógrafos de la libreta en la que escribió, junto a unas fotografías que conservo de su afición deportiva. Confío en que os haya emocionado como a mí.
Carmen Arroyo. Palencia, 28 de enero del año 2026.
SOBRE ESTA BITÁCORA
Esta bitácora nace en noviembre de 2008 con el ánimo de divulgar historias curiosas y entretenidas. Son 18 años acudiendo diariamente a la llamada de amigos que vienen de todo el mundo. Con +7.989.300 visitas, un mapa del románico abierto a finales de 2023 que ya ha recibido +1.033.100 consultas y +6.100 artículos en nuestra hemeroteca, iniciamos una nueva andadura. Comparta, Comente, síganos por nuestros canales de Facebook y Wasap. Y disfrute. ¡Es gratis!























Hoy el Sentir de la palabra de Carmen Arroyo nos muestra la crónica de su amado Marcelino. No conocía esa afición futbolística de Marcelino, que le llevó a una lesión deportiva y, por muy poco, a otra periodística. Debió ser una experiencia de categoría y, por otro lado, no muy rara en aquella época, cuando ganar en campo contrario era exponerte a lo peor. Fue una buena crónica que ya adelantaba su futuro.
ResponderEliminar