Félix, médico estomatólogo, natural de
Poza de la Sal, en plena
Bureba burgalesa, hijo de notario, no sabía la huella que su vida iba a dejar en la vida española y mundial con su autodidacta afición a la naturaleza. Su palabra llena de profundidad y convencimiento sobre la flora, la fauna, la geología, desde un punto de vista plenamente científico, acercaba ese conocimiento al mundo, embelesando con sus explicaciones a toda una generación frente a la incipiente y después más desarrollada televisión, juntamente con un equipo fuera de serie. Su muerte en
Alaska a los 52 años nos devolvió un mito que permanecerá a través de los tiempos y supuso uno de los mayores golpes públicos para miles de personas que le seguían.
Félix dejo grabaciones, cuya importancia y peso social, universitario y científico, y como no, político, tienen relevancia cuando sus palabras y sus conferencias se vuelven a oír, como el título de tu libro Froilán, “ver las cosas y oírlas por segunda vez”.
Hoy apesadumbrados por una pandemia de caracteres apocalípticos, sus palabras resuenan como un eco a lo largo de los valles, de los montes de nuestra
España vaciada, que tanto valoraba como reducto de costumbres y de conservación de la naturaleza, donde ya vislumbraba como profeta, sin lugar a dudas, la “deformación” de la política, con sus intereses y sus pesadillas para el “
Homo Sapiens”. Al mismo tiempo, defendía con pasión al mundo científico y técnico, pero con el miedo de algo que llevaba sucediendo ya unos años, que supone la interferencia y el apropiamiento de estos progresos de la ciencia, en confrontación y manejo de los mismos con los hilos enmarañados, para sacar “votos” a cualquier precio, como hemos llegado a ver en pleno 2021, donde si algo nos va a salvar, son la gentes que componen la ciencia y la técnica, y no la política, contaminados éstos tanto y de tal forma, que nos hacen añorar aún más a personas como Félix Rodríguez de la Fuente.
Desde esta humilde página, mi homenaje más sincero a médicos, enfermeros, auxiliares y todos los que componen los equipos hospitalarios y
Atención Primaria: biólogos, veterinarios, farmaceúticos, investigadores de todo tipo, virólogos, inmunólogos e ingenieros de todos los campos, que son los únicos que podrán hacer que supervivamos a este cataclismo. Y sobre todo, mi recuerdo especial a esos más de cien mil fallecidos, que se nos han ido sin despedirse apenas, sin hacer ruido….
Que maravilla de texto, de reflexión, y de homenaje al gran Félix Rodríguez de la fuente! Que por cierto no recordaba su pronta partida de este mundo, y desconocía que había fallecido en Alaska! Gracias Froi, por regalarnos tus textos y así comenzar la mañana de este miércoles haciéndonos parar por unos segundos a disfrutar y a reflexionar con tu sabiduría!
ResponderEliminarUn abrazo
Cierto es que estoy preparando un artículo para publicar en marzo en mi sección del Diario, en recuerdo a Félix Rodríguez de la Fuente, pero la entrada de hoy la firma José Luis Medina Gallo, que escribe desde la Montaña Palentina. El visionado del video que circula por las redes estos días, es lo que le lleva a esta reflexión. Buen día de miércoles, Olaia y gracias por tus palabras.
ResponderEliminarPues un placer leer a José Luis Medina, igual que a ti!!
EliminarGracias!
A pesar de ser colaborador de Curioson y habitual lector, hasta hoy no había leído esta estupenda biografía que José Luis Medina Gallo hace de este gran comunicador, que me embelesaba en mi época juvenil con su maravilloso “El hombre y la tierra”, y ese amor, respeto y admiración que nos inculcó por los animales y aves, a los que cogimos cariño, igual que a Félix Rodríguez de la Fuente y a la naturaleza. Escuché la noticia de su muerte en la radio cuando circulaba con mi coche, y la verdad que sentí mucha pena por su tragedia y muerte tan joven. Sentí como mi mítico paisano se había ido para siempre.
ResponderEliminarVolver hoy a oír este audio del gran Félix, es efectivamente escuchar al profeta, al sabio, a la inteligencia que se aprecia, a su admiración por la naturaleza y esa defensa de sabios, científicos, técnicos, investigadores, ingenieros… a los que se impone las interesadas decisiones políticas y el poder que todo lo maneja, y a veces destruye. No me canso de escuchar a Félix, como no me cansaba de ver sus programas.
Sabias y sentidas palabras, también las tuyas, amigo José Luis Medina Gallo, las que dedicas al amigo Félix. Sabias reflexiones en tiempos de pandemia y engaños interesados, que efectivamente “nos hacen añorar aún más al gran Félix Rodríguez de la Fuente, uno de los grandes personajes y comunicadores que hemos conocido.
Alfonso, gracias por tu gentileza, "El Gran Felix es" de esa estupenda región burgalesa de la Bureba, que algo conozco, al ser mi Abuelo materno Emiliano Gallo González del precioso pueblo de Castil de Lences,muy cerquita de Poza, Lences, Abajas, Cernégula, incluso Oña, verdaderos tesoros de piedra, agua y arte, amén de Monasterios como el de las Claras de Castil, tan de moda, por refugiarse alguna de las Monjas que no querían seguir en Belorado con su Cisma, y un microclima, donde las nueces, con las cerezas y manzanas, del famosísimo Valle de "Caderechas".
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