Home
All post
Pinillo-Pirulís
LÉXICO MONTAÑA PALENTINA
―p―
Pinillo
1. m. Variedad de pino enano. ...este debe ser el pinillo que llamamos, no te acuerdas, allá en el arroyo Matabuena, y aquí en la Guariza había algo de ese pinillo. [GCIL: Cillamayor.]
Pinrelear
1. intr. Caminar. Ir a pie. Después de “pinrelear” ocho kilómetros largos, llegamos a Loma de Grullos, alrededor de las diez. [SFBV: Barruelo.]
Pinta
(Del lat. vulg. *pinctus, part. pas. de *pinctāre, pintar; cf. lat. pictus, part. pas. de pingĕre).
1. f. Berrenda (vaca de dos colores). [ALCL: Lores.] [ALCL: Otero de Guardo.] [ALCL: Pomar de Valdivia.]
2. f. Blanquinegra. [ALCL: Lores.] [ALCL: Otero de Guardo.] [ALCL: Villalba de Guardo.] [ALCL: Pomar de Valdivia.]
3. f. Parecido o semejanza a alguien. Por la pinta sales a tu abuelo. [EHCR: Camporredondo.]
Pintar
(Del lat. *pictāre, de pictus, con la n, de pingĕre).
15. intr. Ast., León, Pal., Sal., Seg., Sor. y Vall. Dicho de una cosa: Probarle bien a alguien, sentarle bien. [DRAE: s.v.] ¿Cómo te pintó por Madrid?. [EHCR: Camporredondo.]
Pintona
1. adj. f. Mosqueada. Sembrado de pintas. [ALCL: Lores.] [ALCL: Otero de Guardo.]
Piojina
1. f. Mosquitero común. Pájaro pequeño insectívoro, de plumaje pardo por encima y blanco por debajo. (Phylloscopus collybita). Después estuvieron viendo un nido de piojina y otro de azulera que sabía Cheno. [SVDS: Barruelo.]
Pipada
1. f. Porción que cabe en una pipa. Con ello y el vino de la Panchita, almorzaría opíparamente; después, fumaría un pipada. [SFBV: Barruelo.]
Pipi
1. interj. Pitas. U. repetida para llamar a las gallinas. [SRVP: Santibáñez de Resoba.]
Pipirincojo. a ~.
1. loc. adv. m. Pata. (Andar) a la pata coja. [ALCL: Lores.]
Pique o Piqué.
1. m. Costilla de cerdo. [MPPR: La Pernía.]
2. m. Espinazo del cerdo. [PCVM: Menaza.] Los mozos rezaban un Padrenuestro por las obligaciones de la casa a la espera de que el ama de la casa les diera el "pique" y el aguinaldo. [SVNT: Ventanilla.] En Nava de Santullán, los vecinos, entre los alimentos que regalaban a los mozos, estaba el «piqué» [MPBR: Nava de Santullán.]
Piquera
1. f. Toparra. Roca que dificulta la labor de arar. [PCVM: Menaza.] Las tierras del pueblo son, en general, "fuertes", y algunas con frecuentes "piqueras" que desgastaban las rejas con relativa facilidad, a pesar de su dureza. [DMSH: Dehesa de Montejo.] El problema por allí es que había muchas piqueras, había piqueras y las rejas se enganchaban y tenía que ser muy fuerte para arrancarlas. [GVAD: Vado.] [CLPA: Matabuena.]
Piqueta
1. f. Alcotana. [ALCL: Lores.] [ALCL: Otero de Guardo.] [ALCL: Pomar de Valdivia.] [ALCL: Villalba de Guardo.]
Piquete
1. m. Ingen. Bastidor punteado para su penetración en la roca o carbón que pueda desprenderse, lo cual se hace a golpes de maza. [EPCL: Barruelo.]
Pirigallo
1. m. Andador. Andadera(s). [ALCL: Otero de Guardo.] [DMSH: Dehesa de Montejo.]
Pirola
1. f. Juego infantil. Pasaban largos ratos jugando a las cartas, al dominó o a la pirola los días que la nieve les impedía jugar en la calle. [DMSH: Dehesa de Montejo.]
Pirulís.
1. m. Pirulí. Caramelo, generalmente de forma cónica, con un palito que sirve de mango. -Estoy trabajando el género -decía frecuentemente-. Todo lo vendía a cinco céntimos, excepto los pirulises, que valían una perra gorda. [SVDS: Barruelo.]
_________________
Si quiere acceder a la bibliografía
Una Investigación de Carlos Vielba
Caballos de Palo
Heather Jansch y sus caballos de palo
La artista inglesa, hizo una obra admirable, aprovechando
los troncos y ramas que el mar traía a la costa.
Heather Jansch es una artista inglesa que nació en 1948 en Essex, condado situado al este de Londres. Aunque también trabaja el bronce, rescatamos aquí su obra "Caballos de Palo".
La pasión por los caballos desde su infancia, la llevó a hacer su primera escultura, un caballo en relieve. Llevada por esa pasión, adquiere una hacienda en Wales.
Vivió algunos años aislada criando caballos Welsh y se afirmó como una reconocida pintora en un período que describe como de aprendizaje. En 1980 cambia de residencia a Devon y comienza a esculpir volviendo a sus raíces: El caballo de palos (troncos y ramas) que el mar traía a la costa.
Es con esta obra con la que la artista, que permite visitas a su estudio mediante citas concertadas, comienza a experimentar su fuerza creadora, su autenticidad...
Aunque la obra está abundantemente extendida por la red, hemos querido subirla a nuestro blog, preguntándonos, como se pregunta la autora de un reportaje sobre esta artista: "¿Imaginas pegar pedazos de árboles que aparecen flotando en la costa y transformarlos en caballos y otros animales?".
Página de Heather Jansch
Actualización Dic2025 |💥 20.466👀
Villamayor y su piedra franca
La cantera de la piedra de Villamayor está incluida en la guía de turismo de Salamanca, donde aún se puede ver antigua maquinaria utilizada en las canteras que datan de los siglos XI y XII, una visita enormemente interesante e instructiva.
![]() |
Portada de la iglesia de Villamayor Ntra. Sra. de los Remedios. Lápices de colores. Francisca González del Castillo |
La Piedra de Villamayor es un tipo de arenisca compuesta de gránulos similar a la arena fina con denominación geográfica única. Su extracción se produce únicamente en canteras que se encuentran en esta localidad, en explotaciones a cielo abierto. La piedra arenisca de Villamayor se formó por sedimentación al oeste de la ciudad de Salamanca. También se la conoce como Piedra Franca, es muy suave y se corta y extrae fácilmente, admitiendo mucha filigrana en su talla, lo que facilitó mucho el estilo Plateresco en la ciudad. Otra de las características de esta fabulosa piedra es que con el tiempo va adquiriendo dureza, debido a la pérdida progresiva de la humedad, tiene multitud de tonos, desde el blanco-amarillento al pardo-rojizo, que cambian con el paso del tiempo según su contenido en óxidos de hierro. Además, la piedra de Villamayor es muy resistente al paso del tiempo, aunque muy sensible a la humedad, pero, a pesar de eso, su elegancia y belleza hacen que sea muy demandada tanto en España como en otros países. No hay más que darse una vuelta por la ciudad salmantina para darse cuenta de que todos sus grandes monumentos románicos, renacentistas, barrocos, etc, están construidos, y delicadamente labrados con esta piedra, entre ellos las dos Catedrales, la Universidad, Plaza Mayor, La Clerecía o el palacio de Monterrey.
El apelativo de Ciudad Dorada, que identifica a Salamanca, se comprende bien cuando al atardecer, los rayos del sol inciden sobre la piedra y contemplamos un espectacular manto de color rojizo en las fachadas de los edificios construidos con esta piedra franca. El mismo pueblo de Villamayor tiene su iglesia, originariamente románica, construida con este material. Anualmente se celebra una feria dedicada a este material en Villamayor, la Feria de la Piedra, donde se dan cita escultores que tallan la piedra en diversos talleres en vivo. También se celebran jornadas informativas y encuentros que reúnen a canteros, escultores, arquitectos, historiadores, etc.
No habemus San Pelayo
A dos kilómetros de Cevico Navero, en el extremo sureste de Palencia, se localiza el Monasterio de San Pelayo de Cerrato. Al lado de lo que era el monasterio auténtico (solo quedan las ruinas de lo que pudo ser), el Grupo Siro ha levantado un palacete nuevo, un “Escorial” al que no le faltan detalles, pero confunde, no solo que no se pueda entrar, -si ha recibido una generosa financiación pública-, sino que no se pueda llegar hasta lo que todavía queda en pie del Monasterio.
La existencia del lugar se remonta al 934 cuando don Oveco Díaz y Gutina, su esposa, dejan en testamento al abad Pedro y la comunidad de religiosos de San Benito el lugar de Valdeavellanos, para erigir un monasterio al que llamarán de San Pelayo de Cerrato. Esto es lo que se lee en todas partes:
“En 2007, la Fundación Grupo Siro comenzó un riguroso proyecto de rehabilitación del Monasterio Premostratense de San Pelayo de Cerrato con el objetivo de recuperar las ruinas y crear un espacio ambiental acorde con la dignidad histórica del monumento.” “Hoy en día, el Monasterio es un monumento único y sede de la Fundación Grupo Siro, que respira la tradición de sus más de 1.000 años de historia y la modernidad de un edificio plenamente conectado.”
Un Bien de Interés Cultural, que a primeros de siglo aparece en un estado deplorable, con riesgo de hundimiento y expolio. La Junta de Castilla y León aprueba su restauración en 2007 y alguien lo retira de la lista roja, pasando a la sección de “Patrimonio Restaurado o en Restauración”.
A mi me parece todo una mentira. ¿Cuánto dinero ha invertido la Junta en la creación de un soberbio edificio, al lado del verdadero monasterio que sigue a la deriva? ¿Por qué dicen que se rehabilitará el monasterio si está caído?¿Qué consideran riguroso proyecto de rehabilitación, si el auténtico edificio sigue en ruinas? “De la ruina surge la belleza”, titula un diario vecino. Y sí, ladra la belleza, pero gimen las piedras. Un precioso recinto cerrado y privadísimo en las proximidades de Cevico en el que, seguramente, han invertido un buen pellizco público, silenciando las bocas de autoridades, instituciones y vecinos que dan por buena una restauración que no se hizo, cuando San Pelayo representa uno de los fenómenos más interesantes de la Historia de Europa Occidental, como es el surgimiento y desarrollo del monacato medieval. Por último me gustaría saber si se va a reparar el monasterio o sería conveniente incluirlo en la lista Roja para siempre. Y sobre todo, ¿Quién y por qué lo sacó de la Lista Roja cuando sigue en ruinas?
El bosque ferroso, Carlos Mediavilla
Durante este mes de enero se puede ver en la Biblioteca Pública de Palencia una exposición original, de esas que no pasan desapercibidas, que nos hacen reflexionar, pensar, y no provocan indiferencia. Se trata de “El Bosque Ferroso”, del escultor palentino, de Boadilla del Camino, Carlos Mediavilla.
![]() |
| El bosque Ferroso en la Sala de Exposiciones de la Biblioteca Pública. A Santamaría |
Precedida por un texto del año 2019, del gran escritor e investigador Gonzalo Alcalde Crespo, que murió al año siguiente, sin que haya sido reconocida su importante labor y su legado en la provincia de Palencia y en la Comunidad. Para Alcalde Crespo, “Mediavilla engendra y replanta bosques de hierro para que las tronzadoras y las sierras mecánicas no lo tengan fácil cuando vengan a por ellos. Este bosque ferroso quiere recordarnos que los árboles siguen siendo importantes hasta en las ciudades, y eso que el viene de una tierra donde solo se siembra lo que se puede comer”.
Mediavilla consigue que el visitante reflexione ante el desastre, que sea consciente del acoso diario a una naturaleza que se muere por el mal trato, y la mala cabeza humana, un recuerdo expositivo a los incendios. Los árboles que crea Carlos Mediavilla se asemejan a cepas abrasadas por el fuego, que murieron en la Sierra de la Culebra, o en tantos lugares de España y del mundo en el que el bosque y los animales fueron devorados por las llamas provocadas.
![]() |
| Los Artistas atienden a las explicaciones de Carlos Mediavilla. A. Santamaría |
Un paseo por cada malherido arbusto con sus abrasados frutos, de esos que construye Mediavilla y nos recuerda la tragedia, nos alecciona no de un interesado “Cambio climático”, sino de los destrozos provocados en esos troncos que perdieron a sus ramas, a sus hojas, a sus frutos y a sus vidas. Estas piezas son bonsáis en miniatura que nos hablan de lo ferrosa que está la naturaleza. Se palpa el desastre en este Bosque Ferroso, una gran idea que nos lleva a la defensa de la naturaleza, esa que nos da la vida, que consigue que respiremos limpio, que no quiere más insultos humanos, más agresiones ni vertidos, esa que siempre fue limpia y dio esplendor, pero con el trascurrir del tiempo, y la llegada al mundo de la evolución de la industria, hace que la riqueza escupa basura, que daña y amenaza cada día el sistema.
Buena idea la de Mediavilla, llamar la atención de las generaciones, un árbol ferroso suyo debiera estar en cada fábrica, en cada industria, en cada colegio, en cada bosque y en el Monte El Viejo. El de Boadilla nos hace ser apagafuegos del desastre, nos hace meditar sobre el presente, en una tenaz defensa del futuro que estamos aún a tiempo de enderezar.
Actualización Sept2025 | 822👀
Comienza la proyección a toda máquina
De repente, un determinado día, ahora bastante lejano ya en la memoria, rompiendo sorpresivamente la extensa calma de la tarde del pueblo, irrumpía a través de su calle principal el vistoso carromato de unos alegres y risueños titiriteros, tirado por dos esqueléticas y cansadas mulas. La chiquillería, que en aquellos momentos jugábamos despreocupados como todas las tardes en las inmediaciones de la plaza, interrumpíamos de súbito nuestros juegos alertados por el sonido un tanto ronco de las ruedas del carro al rozar sobre el pavimento de la calle. Y, en un instante, nos colocamos a su lado, escoltándolo desinteresadamente.
![]() |
| El titiritero Juan de las Viñas, por Alba y Ortego. Imagen publicada en El Museo Universal en 1860. De Francisco Ortego - Fundación Museo de las Ferias, Dominio público. |
La pareja de perros, polvorientos y cansados, que caminaban atados al carro, hasta debieron agradecer de buen grado nuestra presencia, luego de las intuidas horas de soledad vividas en la carretera. Y la algazara y el griterío que protagonizábamos todos los chavales en el recorrido, hizo que un buen número de vecinos se viesen obligados a asomarse al exterior de sus casas para tratar de observar lo que ocurría en sus entornos. Tras el paseo, los titiriteros acamparían en una amplia era al lado del caserío del pueblo; cuando en el horizonte el astro rey comenzaba ya a declinar y los inquietos y escandalosos vencejos revoloteaban sin parar en torno al campanario de la torre de la iglesia. El que aparentaba ser el jefe de aquella pequeña familia de titiriteros, nos pidió con gran simpatía que les acompañásemos a continuación en la ronda por todo el pueblo para dar a conocer la inmediatez del espectáculo; lo que nos hacía disfrutar del festejo por adelantado. La velada se anunciaba a bombo y platillo para las diez en punto de la noche. Y en ella, se iba a poder presenciar, aparte de las habilidades y destrezas casi circenses de una singular y simpática cabra, algo nunca visto hasta ahora en aquella localidad, las evoluciones y movimientos altamente sorprendentes, casi mágicos incluso, de un bello corcel de color blanco que, sin embargo, no iba a estar presente de manera física y real en la sala, sino que permanecía siempre encerrado en el pequeño espacio interior de una reducida caja de metal más bien plana.
Luego, comprobaríamos que el arte consistía en la proyección sobre una de las paredes del local, a la que previamente se le había adherido una gran sábana blanca, de un sinfín de imágenes, animadas y sonoras a la vez, en continuo movimiento siempre, acompañadas de multitud de efectos especiales. Se anunciaba el evento con el pomposo y rimbombante título de: "El Caballito Huracán".
Uno de los titiriteros, en su afán de aquilatar seguramente lo más posible el lugar concreto de la representación, anunciaba con meridiana claridad, una y otra vez, que ésta se llevaría a cabo en la céntrica y cómoda "Casa de Conejo" del pueblo; cuando su denominación real, y eso bien lo sabíamos todos nosotros, obedecía al nombre de "Casa de Concejo". Confusión, no sabríamos nunca si intencionada o no, pero que fue acogida con grandes risas por los habitantes del pueblo. La noche, entretanto, iba cayendo paso a paso en torno al pueblo y sus alrededores, y las gentes iban y venían en un andar apresurado, al estar próxima la hora anunciada para el comienzo de la velada. En tanto los más pequeños, ¡cómo no!, nos mostrábamos inquietos por demás esperando nerviosos la hora del inicio de la función. Así que, a la hora señalada, estaba el local ya de bote en bote. Por lo que al cabo de unos pocos instantes, se haría sin más el silencio... Y la música que anunciaba el inicio de la tan ampliamente publicitada función, inundaría el recinto por los cuatro costados. Algunos números de funambulismo y acrobacia se fueron desarrollando, sin apenas pausa, unos tras otros. Dando paso luego a las hábiles y graciosas evoluciones, no carentes de algún cierto riesgo menor, protagonizadas por una simpática cabra perfectamente adiestrada para el evento.
Pero lo verdaderamente novedoso y mágico a un tiempo, el plato fuerte, vendría a continuación, entre nuevos y acalorados aplausos del respetable. El silencio se hizo entonces todavía mayor, esperando contemplar de inmediato algo grandioso y maravilloso a la vez; ¡lo nunca visto!, pensarían muchos. Pues la desconocida máquina que se había podido ver en la parte de atrás del local, así lo hacía presagiar. De súbito y, ¡a toda máquina!, se produjo el milagro: sonó con fuerza la música y sobre la pared del frente, cubierta por una gran sábana blanca, apareció, cabalgando "sobre el aire", la figura recia de un jinete a lomos de un bello ejemplar de corcel blanco, bajo un fondo de verdes prados donde pastaban tranquilamente algunos caballos más y unas nevadas montañas un tanto cercanas. Los múltiples rayos de luz que proyectaba hacia el frente aquella desconocida máquina, se espetaban sin pausa contra la pared revestida de blanco y producían una ligera luminosidad en el local; suficiente, no obstante, para que nos pudiésemos dirigir entre nosotros más de una mirada cargada de complicidad y sorpresa ante lo que nuestros ojos estaban contemplando: ¿Cómo era posible que aquel caballo galopase por aquella pradera, sobre una pared completamente plana a la que se había adherido previamente una simple sábana. No lográbamos salir de nuestro asombro. Al final del acto, el jefe de los titiriteros anunciaría que, en vista del éxito y en agradecimiento a aquel entendido y amable público del lugar, al día siguiente volverían a representar la función íntegramente. Por lo que nos sería dado el privilegio de poder volver a contemplar las aventuras de aquel simpático e intrépido "Caballito Huracán”.
Para todos nosotros, habitantes cotidianos de aquel pequeño pueblo, una gran parte de la carga de magia y de espectacularidad que envolverá para siempre al cine desde su invención, acababa de instalarse en nuestro interior en aquellos precisos momentos, a través precisamente de la propia retina de nuestros todavía sorprendidos ojos. Tendrían que pasar unos cuantos años más todavía hasta que este particular invento del ser humano nos resultase aún mucho más cercano y comenzase a reflejar en sus preclaras imágenes los problemas y las situaciones concretas del entorno. Pero seguro que este primer, aunque corto contacto con la magia del cine, no se nos iba a borrar por tan pronto de la mente. Y trasladaríamos ilusionados la impresión de aquella pequeña aventura a nuestros descendientes de generaciones posteriores. Desde aquel día, desde aquel mismo instante, incluso, la vida de muchas de las personas de aquel modesto y sencillo pueblo, ya no iba a ser igual. Viviríamos durante algún tiempo marcados de alguna manera por la impactante experiencia de la que acabábamos de ser protagonistas. Tardaría unos cuantos años aún la televisión en llegar hasta la mayoría de nuestras casas. Y sería entonces aquél un buen momento, al calor del hogar, para rememorar junto a los nuestros aquel día, un tanto lejano ya, en el que, de la mano de unos sencillos y alegres titiriteros, tomamos contacto por vez primera con los reflejos externos de ese mundo mágico y misterioso a la vez, que sólo el cine es capaz de crear.
Y todo ello, a través de la proyección de un conjunto de secuencias encadenadas, imágenes en movimiento, ¡“a toda máquina”!, desde un viejo y muy primario cinematógrafo. Y con una historia, sin un argumento demasiado definido tal vez, pero cuyo nombre, "El Caballito Huracán", iba a quedar grabado por mucho tiempo en nuestro más íntimo recuerdo.
Actualización Sep2025 | 💥+972👀
Historias Cercanos
San Antón | Castromocho
En la pequeña localidad de Castromocho la cofradía de San Antón honraba con gran pompa y solemnidad a este santo cada 17 de enero, fiesta que destacaba por ser entrañable y por su originalidad.
💃17 de enero de 2024
Era costumbre que los quintos a caballo corriesen la “cuesta de San Antón”, con ingeniosos refranes de los propios quintos llenos de picaresca y mofa popular, además de la partida de tabas y la tirada de caramelos a los niños. Tradiciones que con el trascurso de los años se han perdido, pero por parte del ayuntamiento se está haciendo un esfuerzo por rescatar esta fiesta. Ya no corren los quintos montados a caballo, sino algún vecino que se presta a recordar esta tradición que goza de popularidad y es un atractivo para las poblaciones de la zona.
Cuaderno de anotaciones
Me cuentan los de Castromocho que el día de San Antón hay un vecino que invita, a las 10 de la mañana, a huevos fritos con chorizo a todo aquél que pase por su casa, que también es típico ir a misa a las 12 en punto, para después proceder a la bendición de los animales y concurso de refranes. Todos los que llevan un animal a bendecir obtienen un obsequio por parte del ayuntamiento. El plato fuerte lo constituye la subida a caballo de la cuesta de San Antón, y después la degustación de sopas de ajo, pastas y mistela, con la actuación del popular grupo los Marceros de Cervera de Pisuerga. Da comienzo el Campeonato de Rana con abundantes premios para los ganadores, hasta que llega la hora del almuerzo en los Salones del Sindicato con reparto de productos del cerdo. Tras la comida campeonato de mus y a las ocho de la noche “Chorizada popular”. Todo es gratis en Castromocho, solo nos costará el desplazamiento para disfrutar de este amplio programa. Castromocho, pueblo pequeño, disfruta de la grandeza de su pasado con sus dos iglesias, la imponente antigua fábrica de harinas y el río Valdeginate, temible cuando se desborda.
Edén en La Bisbal del Ampurdán
El Castell Palau dels Bisbes data de los siglos XI-XII y es una de las muestras más importantes de la arquitectura románica civil y religiosa de Cataluña.
Suscribirse a:
Comentarios
(
Atom
)



































