El gigante dormido de Pernía
Los gigantes dormidos son famosos, sobre todo, en América Latina. Se trata de formaciones montañosas que, vistas desde ciertos ángulos, parecen siluetas humanas recostadas sobre el paisaje.
La teoría popular cuenta que son colosos petrificados por el tiempo, guardianes que permanecen en reposo eterno.
En nuestra montaña es muy conocida la leyenda del gigante dormido, cuya silueta puede uno imaginarse desde el mirador de Caldacio, en las inmediaciones de Santibáñez de Resoba. Alguno tuvo que verlo o intuirlo primero y convencer después al resto, pero en todos los lados de la red la consulta en el buscador te arroja una respuesta parecida: Esta leyenda pertenece a la tradición oral de los pueblos de nuestra montaña, transmitida de generación en generación por los pastores y habitantes del valle.
Después de años trotando por los montes, Estalayo, el misionero de Tremaya, que no deja de sorprenderme, me remite un mensaje a primeros de mayo: Froilán, revolviendo entre cientos de imágenes, acabo de descubrir algo fantástico, un gigante en la Peña de las Agujas. ¿Se imaginan ustedes? Un gigante en Pernía. Pueden verlo hoy en la contraportada del diario.
En los días siguientes a la tempestiva nota de Estalayo, compañero durante muchos años de todos los especiales que hemos subido sobre la Montaña, me van llegando las imágenes y la leyenda. Miro el mapa de situación. Se trata de un lugar único, desde donde se puede divisar buena parte de nuestra montaña palentina: Valdecebollas, Peña del Sol, Peña Redondo, Peña Tremaya, Espigüete, Curavacas, Picos de Europa, Peña Abismo, Peña Labra, Pico Tresmares, además de pueblos y rincones como Santa María de Redondo con las peñas del Moro, Tremaya y San Juan de Redondo junto a la Peña Tremaya. Se podría poner un telescopio o catalejo en aquel punto y podría verse la Abadía de Lebanza, Lebanza, el Campo, el Carazo. Al lugar se puede llegar caminando desde Piedrasluengas o por la senda que conduce a la Cueva Cobre, tomando el ramal de la izquierda que cruza un bosque con robles centenarios. No nos harán caso de momento, pero yo creo que llegará el día, cuando el turismo se haga más necesario para que sigan latiendo muchos de estos pequeños pueblos. Y es que esta parte de la montaña palentina es única. Imagínate un pase solo o en familia con niños y llegar ahí entre robles, hayas y acebos, para ver el gigante y al mismo tiempo, una impresionante visión de nuestra montaña.
Después de años trotando por los montes, Estalayo, el misionero de Tremaya, que no deja de sorprenderme, me remite un mensaje a primeros de mayo: Froilán, revolviendo entre cientos de imágenes, acabo de descubrir algo fantástico, un gigante en la Peña de las Agujas. ¿Se imaginan ustedes? Un gigante en Pernía. Pueden verlo hoy en la contraportada del diario.
En los días siguientes a la tempestiva nota de Estalayo, compañero durante muchos años de todos los especiales que hemos subido sobre la Montaña, me van llegando las imágenes y la leyenda. Miro el mapa de situación. Se trata de un lugar único, desde donde se puede divisar buena parte de nuestra montaña palentina: Valdecebollas, Peña del Sol, Peña Redondo, Peña Tremaya, Espigüete, Curavacas, Picos de Europa, Peña Abismo, Peña Labra, Pico Tresmares, además de pueblos y rincones como Santa María de Redondo con las peñas del Moro, Tremaya y San Juan de Redondo junto a la Peña Tremaya. Se podría poner un telescopio o catalejo en aquel punto y podría verse la Abadía de Lebanza, Lebanza, el Campo, el Carazo. Al lugar se puede llegar caminando desde Piedrasluengas o por la senda que conduce a la Cueva Cobre, tomando el ramal de la izquierda que cruza un bosque con robles centenarios. No nos harán caso de momento, pero yo creo que llegará el día, cuando el turismo se haga más necesario para que sigan latiendo muchos de estos pequeños pueblos. Y es que esta parte de la montaña palentina es única. Imagínate un pase solo o en familia con niños y llegar ahí entre robles, hayas y acebos, para ver el gigante y al mismo tiempo, una impresionante visión de nuestra montaña.
El domingo, en Curioson, la leyenda.
🚩Este artículo aparece hoy en la tercera del Diario Palentino. En el mismo Diario, y en contraportada, aparece como valioso complemento la leyenda que teje nuestro amigo y colaborador desde México, José Luis Estalayo. Nosotros lo publicaremos el domingo.
El gigante dormido de las agujas y el cuervo de la montaña palentina
Por José Luis Estalayo























