47—|||||—Los curiosos de las estadísticas nos recuerdan que el pueblo más frío de España es Molina de Aragón. Este pueblo es uno de los vértices del ‘Triángulo del frío’ junto a Teruel y Calamocha. Este último alcanzó los 30 grados bajo cero el 17 de diciembre de 1963.
No importa de donde vengas. No importa lo que hayas vivido para percibir sensaciones distintas hasta en un sencillo paseo. No es cuestión de experiencia, ni de talento. No hace falta mucho tiempo.
||||||| "Esa imposible novela de amor que todos llevamos dentro", una bonita historia en la que me he recreado estos últimos días
Es la misma naturaleza que te acompañó desde pequeño, la que ahora te sorprende con sonidos y silencios en los que antes no te fijaste por esa acuciante prisa que nos suele acompañar a todas partes. Y desgraciadamente, cuando nos damos cuenta de que no tiene sentido correr tanto, ya es muy tarde. En la década de los ochenta del pasado siglo yo viajaba con frecuencia a Barruelo de Santullán. Allí conocí a un sabio, Arturo Pérez González que, en una casa sencilla, con todo el detalle del mundo, me fue participando durante meses cientos de historias de la villa, el auge que alcanzó aquel pueblo con el carbón, dichos y expresiones relacionadas con el medio y un montón de refranes e historias que nadie me contaría como el. El día 7 de agosto presentaba un libro de narrativa el poeta y pintor Teo Revilla, natural de Barruelo, que nos despierta cada día en redes sociales con una poesía o una pintura, campos que tiene bien sembrados, con seguidores que valoran la profundidad de sus historias. La cosa es que me fui por los atajos. Tomé el desvío en Rueda y aproveché para asomarme al Valle de Mudá, por San Cebrián, Perapertú, hasta Villabellaco, donde me detuve para recoger a Carmen y a Herminio, de la Fundación Herminio Revilla. Fuimos temprano y aprovechamos para hacer un recorrido por Barruelo, percibiendo, sin duda, ese ambiente festivo que disfrutan los pueblos en agosto. La presentación tuvo lugar en La Casa del Pueblo, edificio que albergó uno de los cinco cines que tuvo la localidad a primeros del pasado siglo.
Y así pasamos la jornada, asomados a "Esa imposible novela de amor que todos llevamos dentro", una bonita historia en la que me he recreado estos últimos días, donde el protagonista reflexiona sobre el amor, que no termina de encontrar. La artista Karyn Huberman, su compañera de vida explica en la solapa la convulsa realidad íntima y existencial del protagonista en un vano intento por alejarse de aquella soledad que le aprisiona.
Este año, en agosto, me detuve un momento en ese punto del paseo de los poetas de Cervera, donde hace unos años, acompañado de Piedad me invitaba a leer la reflexiones allí expuestas, mirando al puente de Peña Barrio. Me fijo en el título, como si se hubiera colocado más tarde, ciñéndose a los versos de nuestro Jorge Manrique, allí donde hacen referencia a las vidas que son los ríos que van al mar.
Yo creo que Piedad se disgustaría mucho si volviera, porque nada de lo que ella promovió está como se espera que esté algo que costó tanto levantar. Su casa está callada y sucia. Visité el museo hace unos meses y aquello no es ni sombra ya de lo que fuera. ¿Quién tiene que defender esto? ¿No se le llena la boca de alabanzas a los responsables del Patrimonio? ¿Qué sentido tiene tantos homenajes como se le hacen, si no se cuida y se mima todo lo que hizo, que es lo que nos recuerda a quienes vivieron aquí, con los trabajos, las vestimentas, la imagen de esta tierra?
Estos días Televisión Española hacía público el homenaje a los cien años de Piedad, nacida un 6 de septiembre de 1926. "Las Islas de Piedad", pretende visibilizar así a mujeres que desde diferentes sectores fueron relevantes en España aunque la historia las haya silenciado durante tanto tiempo. Y se recoge allí un pensamiento que no me resisto a resumir aquí, y que, a poco que soñemos, nos devuelve la imagen de aquella protagonista, paisana nuestra, cuyo ejemplo sirve hoy para darle voz a las mujeres de este país. Decía Piedad que las personas más bellas con las que se había tropezado eran aquellas que habían conocido la derrota, que habían conocido el sufrimiento, la lucha, la pérdida, y que habían encontrado la forma de salir de las profundidades. En la imagen de la promoción aparece Quica, una mujer de San Felices de Castillería, y se fija el redactor en su rostro surcado de arrugas y el cuerpo envuelto en aquel negro riguroso de las mujeres de montaña.
Juguemos a su juego, hagamos de su escuela una senda que sirva para comunicarnos, para potenciar lo que nos queda, para recordar a quienes como ella acertaron a salir de aquellas zanjas que les tendió la vida. No dejemos que se pierda su casa, su Museo, que es el camino que nos da voz para que el mundo entienda.
El 26 de agosto de 1176, tal mes como este, nueve siglos atrás, Alfonso VIII de Castilla le dona a Rodrigo el lugar de San Cebrián de Mudá conocido por "El Cerezo".
|||| Rodrigo será su principal benefactor entonces, y volverá a implicarse en su recuperación después del incendio que la destruyó por completo.
Dicen los estudiosos que aquello viene a ser una especie de recompensa por el caballo que este le había cedido con ocasión de la toma del Castillo de Leguín en la guerra entre Castilla y Navarra. Se trata de uno de los castillos más antiguos documentado en el Reino de Navarra, cuyos muros fueron derrocados en el 924 por las tropas de Abderramán III. De los términos utilizados por el Monarca «vobis Roderico Gustieç et filiis vestris et omni successioni vestrae», se deduce que no gozaba del título de conde pero era un auténtico caballero y como tal se le describe en los capiteles de esta Abadía. Comenzaba el artículo anterior con la alusión a los capiteles donde se le cita. Los eruditos atribuyen la autoría de los capiteles a la misma mano que realizó la portada de la iglesia de Santiago en Carrión de los Condes y ya en el libro de "Cervera, Polentinos, Pernía y Castillería", menciono a Kingsley Porter, multimillonario americano, eminente profesor de Harvard de las bellas artes, viajero e investigador de la arquitectura medieval, que desapareció sin dejar rastro el 8 de Julio de 1933. Porter, deslumbrado por la exquisitez de nuestro arte, estudia las piezas y por las inscripciones de los ábacos, afirma que está claro en qué año se hizo la obra (1185), bajo el mando de qué superior y quien fue el artista o mecenas que hizo el arco. Parece que volcó gran parte de su hacienda en la construcción y el mantenimiento del monasterio de la Abadía de Lebanza que a finales del siglo XII se encontraba en mal estado y cuya reedificación fue impulsada por el obispo palentino don Raimundo. Rodrigo será su principal benefactor entonces, y volverá a implicarse en su recuperación después del incendio que la destruyó por completo. Mi amigo Valentín Ruesga, natural de El Campo, me asegura en una larga carta que me envía desde Reinosa, que Los Colmenares se tenían por descendientes del Conde Rodrigo Gustios que, al parecer, nació en Colmenares de Ojeda y murió en Polentinos en 1192, habiendo contribuido a la reconstrucción del monasterio, según inscripción que se lee en los capiteles que he mencionado. Fue enterrado en ella junto a su esposa y uno de sus tres hijos, según lo documenta Pedro Fernández del Pulgar, pero siempre queda una puerta abierta y muchas dudas que no desaparecen con todo lo que se ha escrito sobre ellos.
Quiero hablar de Rodrigo. Creemos que es Rodrigo, un hombre vinculado a Polentinos y a la Abadía de Lebanza. Pero salvo unos capiteles que ahora se conservan en el Fogg Art Museum de la universidad de Harvard, poco más podemos afirmar.
|||| ¿Se trata del Munio de nuestra historia, el mismo que se casa con Elvira, la condesa que manda levantar nuestra colegiata?
A pesar del revoltijo que te sugieren muchas de las historias que se cuentan sobre este magnate y hombre bueno del siglo XII, ya su propio apellido representa un enigma que los estudiosos tratan de reconducir hacia Rodríguez. José María Canal y Roberto Gordaliza también quieren acercarse al personaje en el mismo tiempo en que el conde Fernando Núñez de Lara es teniente de Aguilar y Villaescusa y Álvaro Rodríguez es conde de Cervera y Peñas Negras. Investigando llegan a la evidencia de que nuestro protagonista no fue conde ni de Polentinos, ni de Pernía, aunque algunas leyendas, como la nuestra de la muda, donde se trata de explicar el nombre de la villa de San Salvador, así lo determinen. Con otra particularidad, ¿se trata del Munio de nuestra historia, el mismo que se casa con Elvira, la condesa que manda levantar nuestra colegiata? Matías Barrio y Mier que lo da a conocer en hojas sueltas en Vitoria en 1871 se refiere claramente a Don Munio. Para los historiadores es un rico magnate que gobernó extensos territorios, cuyo nombre proviene del gótico Godesteo, que luego pudo derivar en Gustioz (otros dicen, para volvernos locos, que fue conocido también por Don Bustio) y a quien se describe como héroe en campañas contra los moros. Quienes tratan de seguirle el rastro anotan la variante de Godesteo, que en los siglos anteriores es un nombre corriente utilizado en Asturias, León y Castilla, pero, curiosamente, solo encuentran una persona con ese nombre Gustio (Íñiguez) en la segunda mitad del siglo XII, y descartando otras posibilidades entienden que este personaje sería el padre de nuestro Rodrigo Gustioz, casado con María Téllez, hija del magnate saldañés Tello Fernández. Por un documento del monasterio premostratense de Aguilar de Campoo nos consta que Rodrigo tuvo al menos dos hijos llamados Gonzalo y Diego Rodríguez. Este documento es del año 1198, y dice textualmente: nos filii Roderici Gustioz de sancto Cipriano. Esta última expresión pudiera indicar que en esta población de San Cebrián de Mudá tuvo su habitual domicilio don Rodrigo.
La historia se remonta a diciembre de 2007, cuando el diario SPORT en colaboración con UNICEF y la Fundación FC Barcelona se unen para elaborar un calendario benéfico.
No conocí a José María Fernández Nieto, deuda de un paisano a uno de sus grandes poetas, pero he de decir en mi defensa que he seguido su trayectoria, he leído alguno de sus poemas, su implicación en la revista Rocamador y el conocimiento y el estudio de los poetas palentinos a los que él canta de manera especial en la inauguración del curso académico 1979-1980.
||||| José María Fernández Nieto nace en Mazariegos (Palencia) en el año 1920 y fallece en Palencia en el año 2013. Fue poeta y farmacéutico.
Homenaje entonces a la revista poética que cuenta ya 45 números y a la colección de libros de poesía que alcanza los 100 a primeros de aquel siglo. En el inicio de aquel curso, José María se detiene en la preocupación de los poetas palentinos por la compleja problemática de Castilla. Castilla es por su esencia histórica una región cuya fuerza es centrífuga y proyectante, afirma, y ayuda mucho el vehículo de su lengua universal. Pero aprovecho el hueco para añadir una reflexión. Ahora todo el mundo publica historias, la autoedición a la que yo mismo he accedido en los últimos libros te permite sacar adelante una historia, sin apenas desembolsar dinero. No necesitas pagar un mínimo de tirada, que antes podían ser 500 ejemplares, para desparramarlos en un cuarto de la casa; llevar cuatro a la librería más cercana, que son amigos, vender otros cuatro y regalar la mitad. Si alguien publica un libro para hacer negocio, le desaconsejo totalmente, a no ser que quiera experimentar esa suerte de lotería de la que solo sacarás pérdidas. Digo esto porque, aquellos cien libros que se publicaron y a los que hace mención José María, llevaban un esfuerzo titánico, por el momento, por el costo, por la difusión, por todo lo que envuelve a una editorial pequeña, que exigía, sobre todo y de manera especial, una revisión exhaustiva de los textos, una selección de los autores, una implicación de todos para que aquello alcanzase un mínimo de compensación. ¿Por qué vende tantos libros, por ejemplo, Sonsoles Onega? Pues, sencillo. Porque la misma editorial que la publica las obras y le da aire con el premio Planeta, tiene una de las cadenas de televisión con más audiencia del país, que publicita y mueve sus obras sin tener que preocuparse de nada. Ni un duro pagan por la promoción y todo rueda de maravilla. Así es fácil dedicarse a este oficio. Pero he aquí la grandeza que envuelve a todos los poetas de corazón como Fernández Nieto, quienes, con el esfuerzo, con la dedicación a la poesía que irrigaba sus venas, en tiempos mucho más difíciles, con una tirada reducida, haga que sus obras luzcan como pequeños tesoros en cualquier biblioteca.
Vanessa Urizarna Núñez, joven emprendedora palentina creadora del proyecto “Raíces del Cerrato” lucha por revitalizar lo rural como paso decisivo para evitar la despoblación, en su apuesta por la agricultura sostenible y la formación de la población mediante sus talleres creativos.
|||||| El proyecto de Vanessa, Raíces del Cerrato, comenzó en 2023 y alcanzó el éxito, reconocimiento y recompensa al año siguiente de su puesta en marcha al ganar el concurso Cerrato Starter 2024
El proyecto de Vanessa, Raíces de Cerrato
El proyecto de Vanessa, Raíces del Cerrato, comenzó en 2023 y alcanzó el éxito, reconocimiento y recompensa al año siguiente de su puesta en marcha al ganar el concurso Cerrato Starter 2024, que premia a los proyectos innovadores con emprendimiento social en el medio rural de la comarca del Cerrato Palentino. El concurso cuenta con el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, la Diputación de Palencia, el Ayuntamiento de Baltanás, Adri Cerrato Palentino y El Hueco Rural. Ese mismo año, esta mujer inquieta y decidida, da el salto de su Comarca a su Comunidad y presenta Raíces del Cerrato al I Concurso Mejor Emprendedora Rural de Castilla y León, qué consiguió ser finalista. Se vuelve a presentar a la edición de 2025 con el proyecto mejorado, y gana el II Concurso Mejor Emprendedora Rural de Castilla y León, organizado por la Asociación de Empresarias de Castilla y León (ADAME), con el respaldo de la Junta de Castilla y León. En marzo de 2026, Raíces del Cerrato, es uno de los proyectos ganadores del concurso Tierra de Oportunidades de CaixaBank, que tiene como objetivos fomentar el empleo, el emprendimiento rural y fijar población en áreas despobladas. Raíces del Cerrato fue seleccionado entre los veinte mejores proyectos a nivel nacional, al que se presentaron 2.600 emprendedores.
Baños de Cerrato
Raíces del Cerrato se localiza en la localidad palentina de Baños de Cerrato, conocida por disponer de una joya monumental, la iglesia más antigua de España, la Basílica Visigoda de San Juan, que erigió el rey Recesvinto por haber curado allí sus dolencias nefríticas tras beber agua de un manantial. A la entrada de Baños, junto a la carretera que viene de Venta de Baños y termina en la basílica, se encuentra la finca en la que Vanessa desarrolla su proyecto Raíces del Cerrato. Al cruzar su puerta penetras en el mundo de Vanessa, disfrutas del medio rural tradicional y percibes que estás en pleno campo, olores a flores y hortalizas, y la agradable sintonía del canto de los pájaros, el cacareo de sus gallinas, o el zumbido de las abejas que recolectan néctar y polen de las plantas.
Agricultura sostenible
La huerta sorprende por la perfecta alineación de los cultivos y su distinto colorido, cultivos representativos y tradicionales del Cerrato Palentino, con dependencia de la época del año. No es fácil ver a una chica tan joven “tirar de azada”, aunque haya sido alumna aventajada de dos maestros con mérito, su padre y su abuelo, que aprendió el oficio de hortelana, mientras observaba cómo faenaban en el pequeño huerto familiar, sin pensar que con el tiempo iba a ser la soberana del lugar. La agricultura sostenible es la esencia de la huerta de Vanessa, como la creatividad en las labores agrícolas tradicionales que emanan de los cultivos. Allí también hay espacio para las originales creaciones ornamentales y textiles de esta joven emprendedora de la comarca del Cerrato Palentino, que ha llegado a lo más alto gracias a su iniciativa, trabajo, buenos consejos y tutoría de su padre y de su abuelo, de consultas profesionales, observaciones, estudios, adiestramiento, perfeccionamiento, inteligencia y lucha, que le han aupado al triunfo y al regocijo de ver cumplido un sueño con su proyecto Raíces del Cerrato, que tiene por objeto la revitalización de lo rural para evitar el abandono del territorio, mediante el empleo de herramientas conjuntas como la agricultura sostenible y la formación de la población mediante talleres creativos.
La familia y el Cerrato
Raíces del Cerrato es la original patente creada por Vanessa Urizarna Núñez, nacida en Venta de Baños, una gran comunicadora que ha sido profeta en su tierra y fuera de ella, tras ganar los concursos anteriormente mencionados. Vanessa es una ganadora innata de premios desde 2019, que ganó el primer premio del popular concurso “Con P de Palencia” en las fiestas de Palencia. La Universidad de Valladolid valoró su proyecto fin de carrera, y lo premió por su desarrollo sobre la protección de la invención con un Modelo de utilidad y con un programa de asesoramiento para emprendedores. Me cuenta que su padre nació en San Sebastián, pero se crió en Venta de Baños, mientras su madre nació en el mismo Venta de Baños. Su abuelo paterno es natural de Belorado, por lo que de esta zona burgalesa procede el apellido Urizarna. En cambio, su abuela paterna es originaria de Baños de Cerrato. Sus abuelos maternos vinieron muy jóvenes desde otros pueblos a trabajar a la Azucarera de Castilla de Venta de Baños, y montaron dos fruterías en este municipio. Vanessa se siente tan a gusto en su mundo, que no añora su antiguo trabajo como ingeniera industrial que desempeñó durante cuatro años en Valladolid y Palencia para empresas vinculadas a la aeronáutica. La rutina y el aislamiento de la oficina le provocaron monotonía y tal vez ansiedad por cambiar su vida laboral y personal, la necesidad de buscar la aventura. No es fácil dejar a la familia y una vida acomodada, dejarlo todo para empezar una nueva vida e irse a Australia a trabajar durante tres años. En Australia tuvo contacto con el campo y la agricultura, y aprendió y practicó otros mundos y faenas.
|||||| Vanessa ganó el premio del popular concurso “Con P de Palencia” en las fiestas de Palencia.
El huerto familiar, la pasión de Vanessa
De Australia volvió en 2022 a Venta de Baños con un futuro laboral incierto por sus dudas, pero con la posibilidad de volver a su antiguo trabajo y continuar sus estudios de ingeniería. El huerto familiar, cultivado por su padre y su abuelo, no era ajeno para Vanessa. En 2023 su padre le planteó la posibilidad de ampliarlo para vender directamente al público, con el propósito de obtener productos de la huerta con el sabor y calidad de antaño, con absoluto cuidado al medio ambiente en beneficio de la tierra, innovando el riego para un uso óptimo del consumo responsable del agua, y no desperdiciar ni una sola gota. La huerta se convirtió en la pasión de Vanessa, le gustaba trabajar la tierra con la vista puesta en una producción saludable y sostenible acorde con los cultivos tradicionales para la venta directa del producto cultivado con sus propias manos. Esa temporada de 2023 sirvió para que el padre pusiese a prueba a su hija, pensando que al finalizar la campaña de la huerta volvería a su antiguo trabajo.
Tufting
Pero no fue así, porque Vanessa, a base de cariño, mucha dedicación y contacto con los hortelanos, revolucionó la huerta, y puso en marcha sus conocimientos en labores de manufactura textil (tufting), para la elaboración de alfombras, tapices, tapetes y tejidos, en una novedosa recreación para la decoración del hogar, de los muebles e interiores con diseños exclusivos de alta creatividad y complicación. Comenzó a dar charlas, clases y talleres en el propio Baños, pero pronto sus enseñanzas se ampliaron por todo el Cerrato, extendiéndose a otras zonas de la Comunidad, y fuera de ella, donde encontró alumnos interesados en este tipo de artesanía. Cerca de 200 actividades, impartidas por Vanessa han llegado en dos años a 1.500 personas. Se dio cuenta de que su mundo era la huerta, y realizar talleres de Tufting.
El jardín aromático
Con el tiempo se fue especializando en el cultivo de la tierra y el empleo de abonos totalmente naturales, plantación de semilleros según las necesidades y con los mejores frutos, necesarios para obtener las mejores semillas de cada planta, con el objetivo de seguir mejorando los cultivos y obtener los mejores resultados cada temporada, a base de cuidados, precauciones naturales con las plagas para conseguir un producto de sabor incomparable, sin el uso de productos químicos ni pesticidas, con un respeto absoluto al medio ambiente, contando con la estimable ayuda de las abejas, que con su polinización mejoran la calidad y cantidad de los frutos. La huerta de Vanessa dispone de un jardín aromático, indispensable para el alimento de las abejas, que a su vez harán un gran trabajo polinizando las plantas de la huerta.
“El mejor sabor de cada producto depende de su recolección en el momento óptimo de maduración, que es cuando se pone a la venta un producto único, sin refrigeración alguna, y sin intermediarios que se lleven el esfuerzo del hortelano a unos precios abusivos”.
Un referente para emprendedores
Es lo que ocurre con sus verduras y especialmente con sus tomates, de los que ha llegado a obtener hasta 20 tipos diferentes. El proyecto Raíces del Cerrato se basa en la agricultura sostenible y en la gestión cultural, una combinación perfecta, original y única para el fomento del consumo local y la actividad formativa en los talleres tan novedosos e innovadores relacionados con el territorio, basados en la formación de Vanessa en sus estudios de Diseño Industrial, Artes Aplicadas y Comunicación Visual, Ingeniería Industrial Aeronáutica, Gestión Cultural y Dinamización Rural, Agroecología y Producción Sostenible, con el objetivo de revitalizar el Cerrato Palentino. El éxito de Vanessa Urizarna Núñez viene precedido de su sacrificio y valentía, sin olvidarse de su extensa formación, además de su experiencia como ingeniera industrial aeronáutica, y de su aprendizaje en la gestión cultural y dinamización rural, agroecología, producción sostenible y diseño. A estos logros personales se añaden importantes inversiones en equipamientos para ampliar los terrenos y nuevos talleres, además de su colaboración con otros productores del Cerrato Palentino (huevos camperos, miel y trufa), y ofrecer en su huerta estos productos en beneficio del consumo, la economía local y el empleo indirecto, sin olvidarnos de la utilización en sus talleres de las plantas cultivadas en su huerta y la obtención de tintes naturales. Vanessa se ha convertido en un referente para personas que quieren emprender y necesitan asesoramiento, es fuente de información y consulta para clientes y vecinos. Importante conocer de primera mano el cultivo de los productos y los procesos de los talleres. Pero también responde a consultas en las redes y a quienes visitan sus instalaciones, que mantienen una continua atracción de visitantes, y de paso aprovechan para recorrer el pueblo de Baños de Cerrato, visitar su incomparable basílica, alternar en sus bares, y almorzar en su restaurante, o en los de la cercana Venta de Baños.
Mujeres Rurales
Vanessa ha sido también protagonista, junto a otras emprendedoras, del documental de Alberto Arija, Mujeres Rurales, y pertenece y participa en la Asociación de Defensa Palentina y La Perdiz Roja, asociaciones que le benefician, tanto a nivel empresarial como personal. Esta joven emprendedora tiene finas manos hortelanas y de artista, capaces de plantar una hortaliza, o de crear una alfombra o un tapiz. Difícil encontrar una persona que reúna estas peculiares características, que, además, no considera duro el trabajo de la huerta, que compagina con sus talleres creativos. Lo que hace le gusta y motiva. Mereció la pena su riesgo y aventura, lo demuestran sus avales, fama y su liderazgo para revitalizar el Cerrato Palentino, junto a otros jóvenes emprendedores de la comarca, a quienes admira, admiración mutua y compartida. Organiza CERRATOFEST, el Primer Festival Cultural Itinerante del Cerrato Palentino, que este año celebra la tercera edición, y cada año es diferente, y en distintas localidades. Conecta a varios pueblos del Cerrato Palentino a través de la música, el arte, los talleres y la creatividad contemporánea, buscando dar visibilidad y promoción para una conexión con el territorio y las personas, y activando espacios singulares del Cerrato Palentino, con la pretensión de que la gente de fuera venga a conocer el Cerrato y que los que viven en el territorio compartan lo que tienen y sientan la inquietud de hacer más cosas entre los pueblos.
El fenómeno Vanessa
Vanessa Urizarna Núñez posee un admirable y extenso currículo, no al alcance de cualquier emprendedor, una pasión extraordinaria por lo que hace, y generosidad para enseñar su maestría sin contrapartidas ni exigencias, ganas de relacionarse y colaborar, dar visibilidad a su proyecto en las redes sociales para llegar a todo tipo de generaciones. Ganas de hacer patria, crear riqueza en su querido Cerrato. Sentirse arropada en la apuesta por Baños de Cerrato, por sus vecinos, amigos y clientes, y pertenecer al mundo de las mujeres emprendedoras y empresarias, siempre abierta a aconsejar a quien quiera seguir su camino y disponer de un amplio campo de contactos a través de sus talleres. Es protagonista de entrevistas en periódicos, revistas y televisiones, y en las ferias en las que participa. El fenómeno Vanessa no cesa.
En 1979, los argentinos León Gieco, que supo combinar el género folklórico con el rock; Víctor Heredia, nacido en el barrio de Monserrat de Buenos Aires y Mercedes Sosa, conocida durante mucho tiempo como La Voz de América Latina, destacando con canciones como Alfonsina y el mar o Solo le pido a Dios unían sus voces para recordarnos que, “nos vamos poniendo viejos, no hay remedio a esta verdad, cada vez nos cuesta menos aceptar la soledad”.
Pablo Milanés - mercopress
Un año más tarde Pablo Milanés, uno de los fundadores de la trova cubana, reflexiona con aquella misma sintonía sobre el envejecimiento y la evolución del amor con el paso del tiempo. La letra, que vale para cualquier momento y para cualquier lugar, invita a la nostalgia y a la madurez, explicando cómo aquella pasión inicial va dejando paso a la armonía. El autor de Yolanda, letra que tanto nos cundió, escribió aquella canción en homenaje a Yolanda Benet, su segunda esposa, madre de sus tres hijos, siendo consciente de que el tiempo pasa y que nos vamos poniendo viejos. Un día tomamos conciencia de esa velocidad a la que vamos por más inventos que pronostiquen de que la vida humana se prolongará mucho más tiempo y llegar a los cien años será un paseo. Hace unos días, un experto contaba en un programa matutino que a los cien años estaremos como ahora a los treinta. Dejen que mantenga muchas preguntas y muchas dudas al respecto. Yo siempre pongo como ejemplo a la tecnología. Cada día surge un aparato nuevo. El mercado no da abasto con todo lo que llega, que indica que seguimos progresando, que seguimos innovando, que todo va viento en popa, vamos, que no hay prisa en ponerse viejos, pero llega un día que decimos basta, por más estímulos y ejercicios que nos sugieran para estar en sintonía con el mundo. Es como si el botón para actualizarnos hubiera perdido también la orientación ante tanta demanda. Lo que sí es cierto, como dice el cantautor, es que cada vez nos cuesta menos aceptar la soledad, que por más prácticos que nos pongamos hemos cubierto el ciclo sin saber cómo es volar, sin degustar esa felicidad que tanto se pregona, alejados por tonterías de aquellos a los que consideramos amigos, soñando en secreto con el verdadero amor de nuestra vida.
🔻 Palencia en mis recuerdos
📒 Alfonso Santamaría Diez | Castrojeriz (Burgos).
Vive y escribe desde Palencia
📒 Creo no sea portento, lo que ahora os digo, pero a mí alta edad, tengo escrito un libro; no se ha editado, pero si lo sueño, ya que es mi ilusión porque es de mi pueblo; trata de costumbres de antaño y de hogaño.