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Herminio Revilla, el imaginero VIII
Herminio Revilla, el imaginero forjado a sí mismo
Capítulo VIII
En la Montaña Palentina, ya casi
hay más osos que personas. El ser humano
está desapareciendo. (HR)
El ingenio de Herminio Revilla y el interés por el museo comienzan en la misma calle, en la fachada donde se puede ver la creación, agudeza, imaginación y talento de un artista que explica con sapiencia didáctica los diferentes motivos que adornan el exterior de la casa. En una de las fachadas nos saludan las tres banderas (nacional, autonómica y provincial). Al mástil de la enseña nacional lo sujeta un oso porque, según Herminio, “en la Montaña Palentina ya casi hay más osos que personas, y el ser humano está desapareciendo”. A la bandera autonómica, y a la provincial las sujetan dos hormigas de gran tamaño que se apoyan en grandes piedras de cantos rodados. Muy importante también poder ver in situ y observar los diferentes tipos de energías, recursos didácticos muy atractivos de Herminio presentes en este original museo, reflejo del pasado de la provincia de Palencia, pero que se puede identificar con toda la región castellano-leonesa.
A la entrada del museo nos recibe un minero con su martillo picador, escultura, como la mayoría, que impresiona por ser de una sola pieza, con base en un tronco. La imagen es fiel reflejo de la importante actividad minera que se desarrolló en la zona de Santullán, con capital en Barruelo. En este museo abundan las piezas de madera, piezas surgidas de la propia naturaleza, en un pueblo rodeado de olmos que murieron por la grafiosis hace más de 50 años, materia prima que Herminio aprovechó y dio vida.
EL VÍDEO
Actualización Agosto2025 | 808👀
El Corral
Maquetas en movimiento
Material utilizado
⇐ Pinchar en la imagen para ir al Cuaderno del Autor
Victorio Macho y Emilio García Lozano
Y recuerdo también aquel vídeo, grabado con los escasos medios de entonces, pero absolutamente didáctico y atractivo, que fue visto una y mil veces por personas de muy diferente condición. Fue memorable la exposición en sí misma, y el eco que tuvo en las gentes de Palencia.
Emilio lo hizo porque amaba el arte, y porque él era así.
Y treinta años después, cuando se honraba la memoria del escultor al cumplirse cincuenta años de su muerte, ni una sola palabra recordando su esfuerzo...
¡Qué frágil, qué lamentablemente frágil es nuestra memoria!
En momentos como ése evoco y hago mías las palabras de Jorge Manrique cuando lloraba el olvido de su padre más que la propia muerte.
Actualización Agosto2025 | 507👀
Edén en Jaca
En Jaca estableció Ramiro I, en 1035, la capital del recién fundado reino de Aragón acordando en el Concilio de 1063 que fuese sede episcopal del que su hermano, el infante García, sería su primer obispo. Sancho Ramírez concedió su Fuero modelo, entre 1063 y 1077, años de pujanza de una ciudad que levantaba su catedral.
Pezonera-Picar
LÉXICO MONTAÑA PALENTINA
―p―
Pezonera.
(De pezón).
1. f. Pezonera. Pieza de hierro o de madera que sujeta la lanza del arado o del carro al yugo. SIN: cabía, llavija, llavijo. [DRAE: s.v.]
Pezuño
1. m. Tacaño. Miserable, que no efectúa gastos. [CFEV: Barruelo.] [AYVB: Barruelo.]
Pezuñón, na.
1. adj. Tacaño. Persona muy roñosa, tacaña, que no gasta nada. ...intentaba arrancarle la promesa de que cuando su padre, que trabajaba en las cuadras de la Empresa trajera a casa un fardel de algarrobas, compartiría estas conmigo, y no sería tan pezuñón como tenía por costumbre, pues era de natural agarrao. [NSAM: Barruelo.] No la tiro. La aprovecho [la colilla]. Claro, qué se iba a esperar de él, con lo pezuñón que era. El Baltra, le dijo que ya la tenía apalabrada: dos solicitantes optaban a ella. [CFEV: Barruelo.]
Pía
1. f. Berrenda (vaca de dos colores). [ALCL: Villalba de Guardo.] La vaca pía no vale para trabajar. [DMSH: Dehesa de Montejo.]
2. f. Pie humano. [SRVP: Santibáñez de Resoba.]
Piacete
1. m. Modalidad de juego. Probó el piacete y vio aluches juegos de barra y bolera, el pite, chita y morrillo, la cardadora y las piedras. [TEPB: La Pernía.]
Pica
1. f. Ingen. Pico ligero bien acerado con dos puntas afiladas. La [pica] de picar para arrancar carbón es más ligera que la empleada para otros materiales más duros (pica de desescombrar). [EPCL: Barruelo.]
2. f. Yunque para picar el gadaño. [SRVP: Santibáñez de Resoba.]
Picachón
1. m. Zapapico. [ALCL: Lores.]
2. m. Pica grande. [CFEV: Barruelo.]
3. m. Pico de gran tamaño y grosor, habitualmente con uno de sus extremos en punta y el otro cortante. ...y la instalación en la cercana calle de abajo, [...] de una segunda fuente para el Barrio San Pedro, en cuya apertura de zanjas trabajamos con pala y picachón los vecinos. [NSAM: Barruelo.]
Picachos
1. m. pl. Útil de madera con forma de número uno alargado o arpón que se clavaba en la hierba apelmazada para luego extraer lo necesario hasta completar en los pesebres la ración de cada animal. María Ruiz, al mismo tiempo que tiraba con brío de los picachos en el pajar para sacar la hierba, mantenía con su esposo una animada conversación. [AVNM: Lastrilla.]
Picaculos
1. m. Escaramujo. (Rosa canina). [AYVB: Barruelo.]
Picadero
(De picar).
1. m. Madero sobre el que se corta la leña. [VRGP: La Pernía.] [EHCR: Camporredondo.] [PCVM: Menaza.] [CLPA: Matabuena.]
Picador
1. m. Ingen. Obrero encargado del arranque con pica en las guías. Los macizos entre pozo y piso se dividen en tajos (testeros, series, inclinados) en cada uno de los cuales pueda ubicarse un picador. [EPCL: Barruelo.]
Picantejo, ja.
1. adj. Libre, indecente, obsceno. siguieron varias actuaciones con bailes, chistes escenificados, muy picantejos, por cierto, y que, de seguro, ni ellas mismas entendieron bien; pero el apoteosis era el número fuerte que tenían reservado. [SVDS: Barruelo.]
Picantuelo, la.
1. adj. Dicho con cierta mordacidad y gracia, que se suele escuchar con gusto. Un estruendoso aplauso resonó en la plazoleta, emitido por aquella rústica gente, cuyas orejas estaban acostumbradas a escuchar el rebuzno de los burros, los cánticos destemplados y picantuelos, con que los mozos festejaban a las mozas y desentonadas salmodias que endilgaba don Gervasio, el cura de la parroquia, cuando celebraba alguna misa solemne. [CFEV: Barruelo.]
Picapiedras
1. m. Porra. Martillo, con un mango largo y delgado, que servía para picar la piedra para las carreteras. El tió Quico ya va a trabajar a la carretera con la pala y el picapedras al hombro. [DMSH: Dehesa de Montejo.]
Picar
(De pico1).
1. tr. Afilar el dalle, adelgazando el corte con los picos, martillo y yunque. [VRGP: La Pernía.] [EHCR: Camporredondo.] [SRVP: Santibáñez de Resoba.]
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Si quiere acceder a la bibliografía
Una Investigación de Carlos Vielba
Palabras, ecos y silencios
Hace 25 años, a finales de la década de los noventa, José Carlos Martínez Mancebo realizó un recorrido a pie desde Velilla del Río Carrión hasta Vidrieros, visitando cada una de las localidades del Alto Carrión.
No es la primera vez que alguien, con mayor o menor mérito literario, decide recorrer los pueblos y valles del alto Carrión, con el fin de presentar a los lectores, las vicisitudes de cada pueblo, historias personales de sus habitantes y alguna anécdota curiosa. Por tanto, el autor, antes de emprender esta empresa, se ha cerciorado del camino transitado antes por otros, Andariegos, peregrinos, viajeros o jinetes, más o menos ilustres . Con esa sana intención de aprender, leyó variadas obras con las que comprendió que el caminante-viajero ha de ser sobrio, tanto en sus deseos por encontrar fantásticas novedades, como en la exposición de sus hallazgos. Los propósitos se deben dejar en casa. Es mejor aventurarse a lo que salga sin nada preconcebido. El caminante ha leído varias veces el que pudiera ser el libro del primer viajero moderno por los altos valles Palentinos: Cumbres palentinas. Impresiones, de don Juan Díaz Caneja, 15, dentro Río arriba allá por los primeros años del siglo XX, siguiendo las aguas del Carrión, al que definía como el río gruñidor que corría entre Breñales. Hizo ese recorrido, acompañado por amigos, guías locales y con la ayuda de caballería para transportar distintos enseres y hacer más llevadera la caminata. A su vez, retiene en su memoria otro libro de viajes escrito en los años 70 titulado jinetes por el Carrión. A sus autores, Manuel Couceiro, Florencio Domínguez y Jesús Herbella, una dedicatoria inicial define como tres jinetes castellanos, jóvenes, encurtidas, manos, buscando las fuentes primitivas del Carrión. Su determinación aventurera les condujo en primer lugar a la localidad salmantinas de Ciudad Rodrigo, donde adquirieron los caballos que les llevarían hasta las mismas fuentes Carrionas.
Allí, siguiendo los versos escritos por el poeta Francisco Vighi, en el romance de la vida y muerte del Carrión:
Enorme cuna, este valle
para merecer este río
tan llorón y tan pequeño
llanto de recién nacido.
Presenciaron el nacimiento del río y su discurrir por el valle de Pineda. Después, con ánimo explorador, siguieron su cauce a favor de la corriente y, al cabo de unos días, contemplaron la entrega de las aguas del Carrión al Pisuerga en Dueñas.
Nace y muere en la provincia,
no hay otro más palentino,
Recen por él un responso
los Frailes de San Isidro.
Actualización Agosto2025 | 536👀
EL AUTOR
José Carlos Martínez Mancebo nació en Camporredondo de Alba y ha ejercido como profesor de Enseñanza Secundaria en Institutos de Cáceres, León y Salamanca. Entre sus publicaciones se encuentra: "Usos y Costumbres de Fuentes Carrionas. Etnografía y Antropología (Institución Tello Téllez de Meneses; Las sociedades de mozo: un estudio antropológico de la Montaña Palentino-leonesa (revista de Folklore, Valladolid, 1992); Palabras de la Sociedad. Vivencias de los pastores en la montaña palentina-leonesa (Salamanca, 2007) y La Cuna del Carrión: una aportación histórica y Costumbrista de La Lastra, Triollo y Vidrieros (Colección Historias de la Montaña Palentina, núm. 4, Aruz, 2010).
Santiago de la Puebla
Santiago de la Puebla es un pequeño pueblo enclavado en las llanuras del este de Salamanca en la comarca de la Tierra de Peñaranda.
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Portada de la Iglesia de Santiago de la Puebla | Lápices de colores | Francisca González del Castillo |
Es una población con cierta solera medieval, de su importancia en siglos pasados dan fe su Plaza porticada, única en la comarca junto con Peñaranda, que, junto con sus casas y diversos monumentos existentes en la localidad han contribuido a un creciente turismo. Santiago de la Puebla surgió en la repoblación de estas tierras tras la Reconquista, y bajo la advocación, como es obvio por el nombre de la villa, del Santo Apóstol Santiago. Desde la Plaza parten las típicas calles de una arquitectura popular que merece la pena recorrer detenidamente.
De todo el recinto urbano destaca la Iglesia de Santiago Apóstol, una joya que está considerada como una de las “catedrales” rurales salmantinas y uno de los principales edificios góticos de la provincia. Desde el año 1931 cuenta con la declaración de Bien de Interés Cultural. Su construcción data de finales del siglo XV, de ahí su estilo gótico hispano-flamenco. Tiene una extraordinaria riqueza decorativa concentrada en la portada principal, de estilo plateresco, que muestra detalles alusivos a Santiago peregrino como las conchas y la calabaza. En el interior las bóvedas son de crucería, tiene numerosas capillas y retablos con buenas tallas y magníficos relieves. Pero de todo lo que conserva la iglesia destaca notablemente la capilla del Licenciado Toribio, con un espléndido retablo mayor atribuido a Diego de Siloé, uno de los primeros maestros del Renacimiento español, y Felipe Bigarny el escultor de mayor fama y prestigio de toda Castilla. El licenciado Toribio debió concertar, con ellos, la decoración de la capilla entre los años 1523-1526
El licenciado Toribio Gómez de Santiago, era una persona importante para los Reyes Católicos, fue asesor y miembro del consejo real de los Monarcas y se valió de esta posición para construirse, en el primer tercio del siglo XVI, en su pueblo natal, una capilla funeraria.
Pero una de las cosas que más llama la atención en esta iglesia, poco común para un pueblo tan pequeño, es el caimán disecado que cuelga de una de sus columnas a la entrada desde hace más de seis siglos. Una excentricidad que tiene una curiosa leyenda detrás que cuenta que fue traído desde América como regalo para el licenciado, pero los vecinos acabaron con su vida habiendo devorado previamente a una niña a la que salvaron de manera milagrosa.
De todo el recinto urbano destaca la Iglesia de Santiago Apóstol, una joya que está considerada como una de las “catedrales” rurales salmantinas y uno de los principales edificios góticos de la provincia. Desde el año 1931 cuenta con la declaración de Bien de Interés Cultural. Su construcción data de finales del siglo XV, de ahí su estilo gótico hispano-flamenco. Tiene una extraordinaria riqueza decorativa concentrada en la portada principal, de estilo plateresco, que muestra detalles alusivos a Santiago peregrino como las conchas y la calabaza. En el interior las bóvedas son de crucería, tiene numerosas capillas y retablos con buenas tallas y magníficos relieves. Pero de todo lo que conserva la iglesia destaca notablemente la capilla del Licenciado Toribio, con un espléndido retablo mayor atribuido a Diego de Siloé, uno de los primeros maestros del Renacimiento español, y Felipe Bigarny el escultor de mayor fama y prestigio de toda Castilla. El licenciado Toribio debió concertar, con ellos, la decoración de la capilla entre los años 1523-1526
El licenciado Toribio Gómez de Santiago, era una persona importante para los Reyes Católicos, fue asesor y miembro del consejo real de los Monarcas y se valió de esta posición para construirse, en el primer tercio del siglo XVI, en su pueblo natal, una capilla funeraria.
Pero una de las cosas que más llama la atención en esta iglesia, poco común para un pueblo tan pequeño, es el caimán disecado que cuelga de una de sus columnas a la entrada desde hace más de seis siglos. Una excentricidad que tiene una curiosa leyenda detrás que cuenta que fue traído desde América como regalo para el licenciado, pero los vecinos acabaron con su vida habiendo devorado previamente a una niña a la que salvaron de manera milagrosa.
Un día en Triollo, con El Toso
El hecho evidente es que Toso vino y se quedó a trabajar y vivir en esta tierra. Desde las oficinas no se puede hacer un Parque. Eso ya lo dimos vueltas y coincidimos en el juicio. Pesa sobre aquellos pueblos, en aquel momento, dos importantes cuestiones: un pantano en Vidrieros, que al final no se hace por respeto al oso y el borrador de un Parque Natural con muchas lagunas. “Pues tengan en cuenta que si existe este medio como está, se lo debemos a la gente de aquí, a los vecinos que habitamos durante todo el año en esta tierra.” Aquella frase del Toso me sirvió a mi para resumir siempre la vida en estos pueblos, tan condicionada por su enclave, lejos de la administración, muy abandonada en todo lo concerniente a lo más básico: escuelas, en aquellos días; centros de salud, vacíos hoy la mayoría y con una atención tercermundista el resto y, carreteras como la que sufrimos, que son caminos de cabras, sobre la que van echando pegotes que lo único que consiguen es acelerar su deterioro.
Hace unos días, queriendo saber la suerte que ha corrido, y cuánto se cumplió de su deseo, llamé a Triollo y hablé con su esposa. Frente a tanto abandono y desolación, ellos se vistieron de montaña. No les amedrentó la dureza ni el desamparo. La montaña fue su vida y en ella fueron escribiendo, como sus vecinos, la historia, también con capítulos hermosos y esperanzadores.
Hace unos días, queriendo saber la suerte que ha corrido, y cuánto se cumplió de su deseo, llamé a Triollo y hablé con su esposa. Frente a tanto abandono y desolación, ellos se vistieron de montaña. No les amedrentó la dureza ni el desamparo. La montaña fue su vida y en ella fueron escribiendo, como sus vecinos, la historia, también con capítulos hermosos y esperanzadores.
El artículo en 🔖Diario Palentino
Entrevista ampliada en nuestro blog de 🔖Orígenes
Herminio Revilla, el imaginero VII
Herminio Revilla, el imaginero forjado a sí mismo
Capítulo VII
“Allí pasé el tiempo sin ir a un bar, ni alternar, ni disfrutar
de una corrida de toros, ni de ningún espectáculo.
Toda mi ilusión estaba allí, el taller era mi vida,
como después lo fue el museo”.
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| Herminio en el taller tallando un tronco |
Alfonso Santamaría Diez
El primer museo en Aguilar. -
Herminio y Carmen compraron una vivienda en Aguilar, en cuyo local Herminio pasaba su tiempo libre esculpiendo tallas, o creando sus primeras piezas en movimiento. “Allí pasé el tiempo sin ir a un bar, ni alternar, ni disfrutar de una corrida de toros, ni de ningún espectáculo, toda mi ilusión estaba allí, el taller era mi vida, como después lo fue el museo”. El local enseguida se le quedó pequeño y tuvo que buscar otro espacio más amplio, que pronto también se le quedó pequeño. Fue entonces cuando el alcalde de Barruelo le animó a trasladar a esta población minera su museo.
Traslado a Barruelo. -
Herminio y Carmen vieron la posibilidad de que al fin su museo fuera reconocido y compraron una casa en Barruelo, en la que invirtieron sus ahorros y depositaron todas las piezas que tenían en Aguilar. Con el tiempo se dieron cuenta de las promesas incumplidas por el alcalde de Barruelo, un pueblo que no colmaba sus expectativas; y vieron cómo el ayuntamiento no promocionaba su museo, que recibía muy pocas visitas. En Barruelo permanecieron diez años, de 2000 a 2010 y, al final, se tuvieron que ir a Villabellaco, el pueblo de Herminio, a tan solo dos kilómetros y medio de Barruelo de Santullán.
Traslado a Villabellaco. -
Ante el fracaso del museo en Barruelo, Herminio y Carmen se decidieron a montarlo en el pueblo de Herminio, tarea nada fácil por tener que acondicionar aquella vivienda y sus cuadras para depositar allí su legado. En Villabellaco y tras el boca a boca consiguió Herminio poco a poco que su museo fuera visitado y reconocido por la Diputación de Palencia y la Junta de Castilla y León, pero lamentablemente no contó con la colaboración del Ayuntamiento de Barruelo, ni la de su propio pueblo. A la inauguración de su nueva sede acudió el entonces presidente de la Diputación de Palencia José María Hernández.
Actualización Agosto2025 | 834👀
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