100 DOSIS DE AMOR [15] [Sawabona]

A veces pienso que estoy viviendo en otra dimensión diferente. Ese es el dilema en el que se desenvuelve otro de mis invitados, que le escribe a la mujer que se ha ido de su lado: "Atrapaste mi vida para siempre, o sea que no tendrá remedio cuantas fórmulas utilice para alejarme de ti. No tengo nada que reprocharte. Todo es agradecimiento, en unos momentos en los que ya el amor para ti no es lo primero, cuando sabes que a mí sólo el amor me compensa de todas las amarguras de este mundo... Pero todo te lo explicaré con tiempo, si aún me escuchas, si aún me esperas, si algún día te apetece venir a traerme tus besos que tanto me llenaron de ilusión y energía... Tal vez de otro vuelco la vida y pueda ser lo que soñamos, aunque pase lo que pase, siempre en mi corazón, porque siempre en mi mente, porque sólo tú me llenaste hasta el extremo de no desear a nadie más.

Un poeta en el camino


No conozco a Marcelino García Velasco. El wasapeo diario con su esposa, Carmen Arroyo, que firma también en estas páginas, me ha ido llevando hacia su casa, hacia sus vidas; hacia el pasado de todos, donde vuelven por momentos rostros y escenas que nos ayudaron a valorar la vida.


Un poeta en el camino_Marcelino Garcia Velasco

El 23 de febrero de 1963, Carmen conoció a Marcelino, que venía de otra relación a la que estuvo atado por las lágrimas, que no por el amor, de ahí “Tristeza, amor acaso” y “Ebriedad de tristeza”. En sus versos, el poeta palentino y universal ya va dejando el manifiesto de su desamor. Un drama que sirvió de lectura a su gran amigo, el gran poeta de Mazariegos, José María Fernández Nieto. “En cuanto Marcelino le comunicó que se había enamorado se desplazó en su 600 verde para conocerme.”-cuenta Carmen. Toda su familia se había trasladado a La Coruña. Cuando les contó que se había echado novio, su padre, alarmado, la llevó hasta Finisterre, la costa de la muerte, intuyendo que con aquel paseo se le iba a quitar de la cabeza Marcelino. “Pensaron en casa que, como había tenido otra novia y la dejó por mí, me iba a engañar”. Pero Carmen espera y confía en aquel galán que invade sus 20 años. Y llega a su vida y se queda para siempre. El 21 de agosto del 64 se dan el sí en la iglesia de Santiago de Valladolid, asistiendo como invitados tres grandes poetas: su gran amigo y compañero José María, Juan José Cuadros y Manolo Carrión.

En “Memoria del mirar”, libro al cuidado de la Fundación Jorge Guillén, escribe Marcelino: 

Hijo mío, esta noche no alcances las riberas
de mis ojos, que es tarde y hace frío
en lo oscuro del pecho.

O aquel otro:

"Y siempre nos sorprende la palabra
desnudos frente al mar de los deseos".

O como aquel que explica el conocimiento de otras tierras.

Y como aquel que, joven, deja un día
el aire de su tierra
y sale a conocer campos de luz
extraños a sus ojos...

El maestro sentía
correr los ríos hacia el mar.
No se atrevió a decir cómo los hombres
dejaban su meseta, sus pupitres
de sueños persiguiendo
otras escuelas más allá del hambre
y mucho más allá de la inocencia:
ventanales a extraños horizontes
sobre otras cuestas salvadoras.

El poeta puede entrar en tu vida cuando menos lo esperas, como entró Marcelino en la de Carmen, como ahora entró en la mía...


MÁS SOBRE MARCELINO EN NUESTRO BLOG

Actualización feb2026 | 💥+787 👀







LA MADEJA

Cada viernes en la tercera de Diario Palentino


SOBRE ESTA BITÁCORA

Author image

Esta bitácora nace en noviembre de 2008 con el ánimo de divulgar historias curiosas y entretenidas. Son 18 años acudiendo diariamente a la llamada de amigos que vienen de todo el mundo. Con +8.053.300 visitas, un mapa del románico abierto a finales de 2023 que ya ha recibido +1.055.500 consultas y +6.000 artículos en nuestra hemeroteca, iniciamos una nueva andadura. Comparta, Comente, síganos por nuestros canales de Facebook y Wasap. Y disfrute. ¡Es gratis!

📒 EN PORTADA | FERNANDO MARTÍN ADURIZ | NUESTRO PSICÓLOGO | +877 👀

Lo que permanece

Almacenamos en el archivo de nuestra memoria lo que ya no está.