Los palentinos podemos presumir de muchas cosas, una de ellas es poseer la iglesia más antigua de España, la Basílica visigoda de San Juan, que ocupa terrenos en Baños de Cerrato, pequeña localidad perteneciente a la ferroviaria e industrial Venta de Baños.
El templo destaca por su majestuosa belleza, sus pequeñas dimensiones lo asemejan a una preciosa maqueta construida con piedras del siglo VII, y declarada
Monumento Nacional en 1897. Cerca de la Basílica, tras bajar las escaleras de cantos rodados, se encuentra la mítica
fuente de San Juan, que posee dos bellos
arcos de herradura, manantial en el que la leyenda cuenta que el rey visigodo
Recesvinto bebió de sus aguas y curó su
cólico nefrítico. En agradecimiento, Recesvinto mandó construir la Basílica. Me acerco con orgullo a la Basílica, henchido por encontrarme ante un monumento único en España. Espero en su magnífico pórtico, a la sombra del bello arco de herradura, me fijo en su original cruz, y en la
espadaña. La puerta está cerrada hasta que termina la visita. Se abre y asoma el interior del templo, que, como siempre, me asombra por su antigüedad y espectacular belleza.
Me recibe el guía, que cierra la iglesia, y, tras el cobro de la entrada, explica el monumento, me descubre el templo, me alecciona y recrea con sus valiosas y sencillas explicaciones que me hace valorar la importancia de este monumento único en España. Detalla una a una las ocho columnas de mármol, resalta el bello y labrado
capitel de decoración vegetal, y lo compara con el resto de columnas. Me muestra la
techumbre de madera, obra de la restauración del templo, sus tres naves y respectivos arcos de herradura, su altar, y pequeños ventanales, además de la bella
celosía. Explica y documenta que los
visigodos utilizaron antes que los árabes este tipo de arcos de herradura, que los árabes pintaron y adornaron para dar mayor realce y vistosidad. El guía me sigue descubriendo el monumento, me indica en el
arco triunfal la
cruz patada, y recuerdo que es igual a la que observé en el arco de entrada. Me enseña la lápida con la original inscripción de la fundación de esta basílica por Recesvinto, nada menos que en el año 661. Explica la
corona votiva, que resalta por encima del altar, imitación de la del siglo VII, de oro y piedras preciosas, que se encuentra en el
Museo Arqueológico Nacional. Muestra las dos capillas laterales contiguas al altar, de las que explica que son de
estilo gótico. En la capilla de la izquierda se encuentra una gran
pila bautismal, en la que se practicaba el bautismo por inmersión según el
rito visigodo, y, frente a la pila en la pared de la capilla, el guía me pide que observe el cuadro que contiene la baldosa con la
huella misteriosa, que apareció en 1982 en la reforma del suelo de la Basílica.
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Ventana de celosía en la basílica visigoda de San Juan de Baños. Lápices de colores. Francisca González del Castillo. |
La Basílica de San Juan de Baños bien merece una visita, más aún si la explica el guía que pone todo su saber a disposición de quienes la visitan para poder apreciar todo el valor del monumento.
Actualización mar2026 | 💥+1304 👀