Por eso cada vez que vamos, me llevan ellos. Sobre todo Javier, nuestro primer hijo, gallego, porque quise estar con mi madre en Coruña el último mes de embarazo. Y nació el 30 de julio. Nunca quiso hablar en gallego, se sabe palentino, a pesar de que mis hermanas -casadas allí- lo hablan; yo bastante peor, pero entiendo
todiño. Bueno, a veces si fallan
moito e rápido me pierdo un
pouco. En los chistes me quedo a medio gas…
Busqué nuestras fotos de boda. Cómo éramos estrenando un nuevo día en el que ya seríamos marido y mujer. Cuando revelamos las fotografías y las pegamos en el álbum, tú improvisabas unos versos que quedaron indelebles junto a las fotografías que, poco a poco, han ido adquiriendo unos tonos sepia… Pero basta ya de hablar, de contar. Hoy quiero dejar en esta entrega un poema que refleja lo que deseabas expresar con tu lenguaje sincero y la verdad por delante. Seguro de ti mismo, dueño de ese castellano que hacías tuyo, distinto y profundo sin malabarismo de palabras bonitas, sin rizar el rizo que, el pan es pan y lo demás, pastel, hasta que se demuestre lo contrario.
Era el año 1997 habías presentado un poema al XXII Concurso de Literatura del M.E.C. Desde Madrid te escribieron así: Madrid 10 de febrero de 1997: Querido compañero, Adjunto le remito el Acta del fallo del jurado calificador, así como la obra con la que has participado. Dadas las actuales circunstancias presupuestarias se hace poco conveniente la celebración de un acto público de entrega de premios… Y no fuimos a Madrid. La carta está firmada por D. M. M. Jefe del Servicio de acción Social. No supimos qué ocurría para que no pudiesen entregar públicamente el diploma a los ganadores. ¿Dinero? En cada Premio se cuenta con un mínimo presupuesto…Ese año, tal vez se olvidaron ese apartado.
Actualización Sep2025 | 543👀
Sentir de la palabra
“POEMA PARA MIRAR UNA FOTOGRAFÍA ESCOLAR”
Marcelino García Velasco
I
POR ESTE NIÑO QUE ME MIRA FIJO
desde el tiempo amarillo que lo cubre,
ha muerto mucho abril y mucho octubre
más le nacen palabras que no dijo.
Intento merecerlo y me cobijo
en unos jueves yertos que descubre
nuestra amistad de ayer, donde se encumbre
la airosa valentía que me exijo.
Lo está mi voz llamando en el desierto
secano de ser hombre, en la plazuela
oscura de los sueños. Todavía
me queda la esperanza de que muerto
no está, que con sus libros va a la escuela
y acaso tenga un diez en alegría.
II
QUÉ FIEL ES EL RECUERDO CUANDO QUIERE
y vuelve a las parcelas que sabía.
Aquí me falta un árbol donde había
un nido, allí me sobra lo que hiere
mi pecho. Siempre el tiempo se nos muere
en medio de las manos, hace fría
la música encendida que se oía
y oculta al corazón lo que prefiere.
En esta soledad vuelve el recuerdo
a madurarse y vuelvo yo al acuerdo
de tirar lo mejor por la vereda.
Niño que fuiste yo, ¿Dónde has quedado?
¡Siempre queriendo verte a mi cuidado
y solo es tu canción lo que me queda!
(Marcelino García Velasco)
Cuaderno de anotaciones:
Ese 10 de febrero de 1997, fue galardonado con el Premio “Fray Luis de León” por la Junta de Castilla y León, en la modalidad de Creación Literaria, POESÍA, por su obra: “De la muerte y otros caminos”, y lo recibió, en Valladolid, de manos de doña Josefa Eugenia Fernández Arufe. Consejera de Educación y Cultura. Fue el premio mejor dotado económicamente entre los muchos que ganó.