100 DOSIS DE AMOR [25] [Sawabona]Qué importante es la música. ¡Cómo mueve el corazón y los sentidos! Qué importante es amar. Amar sin medida, amar sin reserva, agotando cualquier plazo. No cansarse nunca de amar; sin preguntas, sin dudas, porque amando no se hace mal a nadie; al contrario. Y, amor mío, amar como yo te amo sobrepasa todo límite. A veces quisiera volar, quisiera huir, quisiera morir... Salir, oler, mirar... imaginarte en el hogar, sobre la cama, en cualquier espacio de tu casa, haciendo cosas, leyendo, esperando.... Eso me desespera, me empequeñece, me deja exhausto. Así me voy deteniendo en esos puentes, en esos valles... Y mi mirada sube, busca la tuya en cualquier parte...
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Nacedero del Urederra
En julio de 2018, me fui a Navarra en compañía de Garry, un compañero con raíces filipinas y Rocío, monitora del centro que venía de Argentina. El senderismo permite también estrechar lazos con personas que pasan por tu lado, que cuentan otras historias que enriquecen tu vida y, sobre todo, que sienten esa curiosidad de vivir con los cinco sentidos tantas sensaciones como nos aporta la naturaleza. Ha sido una premisa desde entonces y lo sigue siendo ahora con otros compañeros, lo que permite conocer y disfrutar de pueblos y rincones preciosos de España.
Ermita de Santa Eulalia | Barrio de Santa María
Próxima al caserío se sitúa la ermita románica de Santa Eulalia u Olalla, antigua parroquia de un despoblado medieval, que fue declarada monumento artístico en 1966.
Ciudades sostenibles
El alcalde se agachó a recoger un papel de celofán que había cobijado algún caramelo y permanecía, insolente, dando qué hablar. Admiré su gesto, y me contestó que los vitorianos estaban implicados en la misma tarea.
Edén en Durro
En la Alta Ribagorça, en pleno Vall de Boí, la pintoresca localidad ilerdense de Durro alberga dos bellos templos románicos de mediados del siglo XII, objeto de nuestra visita en octubre de 2015.
Templos de San Quirç y de la
Nativitat de la Mare de Déu
Durro | Lleida
El dedicado a San Quirç es de una sola nave cubierta con bóveda de cañón ligeramente apuntada que se reconstruyó entre los siglos XVII y XVIII.
Su cabecera es de ábside semicircular más bajo que la nave por lo que queda oculto. Exteriormente, el ábside con ventana rasgada coronada por tambor con óculo de ojo de buey.
En el muro Sur se abre la puerta de acceso. Es de arco de medio punto con dovelas de piedra pómez.
Su espadaña tardía, con dos vanos para campanas a los pies de la nave.
En el interior, la reproducción del frontal original que custodia el MNAC representa el martirio del santo a quien se presenta centrado con su madre Santa Julita sosteniéndolo en su regazo mientras que los laterales muestran sus tormentos con clavos en la cara, cortes con espada y aserrado vertical del cuerpo hasta desmembración para poder cocerlos en un caldero.
El templo de la Nativitat de la Mare de Déu es de proporciones más notables.
De nave única, larga y estrecha, tuvo ábside semicircular que se sustituyó por otro trapezoidal.
La nave está cubierta por bóveda de cañón apuntada y arcos torales la dividen en cuatro tramos. Ya en etapa gótica, a la primitiva nave se le añadió espacio para dos capillas de bóveda de arista para el Santo Cristo y la Virgen del Rosario.
Bajo un porche de arcadas y a mediodía,
se abre la portada de arcos con arquivoltas sostenidas
por columnas que apean sobre capiteles sencillos y desgastados
Y sobre su guardapolvos un crismón en bajorrelieve.
Cierra el templo una contundente puerta de madera provista de impresionante cerradura
reforzada con cerrojo figurado
Tejado a dos aguas la cubren.
Cerca de la cabecera, en el muro Norte, su imponente campanario de planta cuadrada y cinco plantas con arcuaciones ciegas bajo el friso de dientes de sierra.
Toda una aventura en donde combinar románico con un lugar idílico es posible.
Las murallas de León
Eran los últimos días de Nerón, el 74 de nuestra Era, cuando en Clunia nace la Legio VII Gemina Pia Felix, que recibe orden de establecerse en el campamento-ciudad de la Legio VI Victrix y reforzar la vieja empalizada.
Libro de costumbres
El día 12 de diciembre de 1859, a las siete y treinta minutos de la mañana, le nacía un hijo de su mujer legítima al cirujano de Támara, un pueblecito de noventa vecinos situado en la provincia de Palencia, y del cual no tienen la más leve noticia los demás habitantes del mundo.
Iglesia de Santa Cecilia | Aguilar de Campoo
Aunque hay duda sobre su construcción, a mediados del siglo XI, en el testamento de Doña Ofresa ya se cita el barrio de Santa Cecilia. Luego, los expertos en este arte lo encuadran en la segunda mitad del siglo XII, incluso a principios del XIII, anotando en su estudio tres campañas constructivas. Inicialmente, el templo era de una sola nave, ábside semicircular y torre adosada al muro sur. En la primera mitad del siglo XIII se ampliaría el espacio a tres naves y en una de las reformas que se llevaron a cabo en la Edad Moderna, se reedificaría el ábside central, motivado por la inestabilidad del terreno donde estaba asentada. En su interior se localiza uno de los capiteles más espectaculares del románico palentino: "La matanza de los Inocentes".
- La mirada
Entonces se pasaba de la ruina al hundimiento, de las paredes vecinas a las vigas quebrantadas. Santa Cecilia tampoco era la de ahora. Para ver todos los capiteles tuve que enfocar a ellos la linterna. Telas de araña les envolvían, casi con unas gasas que hubieran querido velarles. Uno estaba sólo con el pasado, lo mismo que el egiptólogo con las momias. Un pasado mudo, románico y romántico al mismo tiempo al que había que llegar, algunas veces, con el aleteo medroso de una lechuza.
Santander, 13 de octubre de 1992.
Cuaderno de anotaciones
-En una lápida hoy desaparecida, y fechada en 1041, algunos apuntaban como la posible fecha de la consagración del templo.
-Anselmo Arenillas, arquitecto de la Dirección General de Bellas Artes, es el encargado de la restauración en los años 60.
-Ursi, el artista local, realizó una serie de esculturas en madera que representan a Jesús con sus apóstoles y que pueden admirarse en el interior.
EL VIDEO
Para saber más:
🔖Aguilar de Campoo
🔖Románico Digital
Padre Gago, que estás en los cielos
Emotivo homenaje a José Luis Gago, dominico que hizo de la comunicación una forma de entrega y servicio a los demás. Estos días se han inaugurado los jardines que llevan su nombre.
Recuerda que nos conocimos una tarde de 1952 en la celda de fray Benigno, el inicial Secretariado Pro Canonización del Beato Martín de Porres, donde yo comenzaba a ayudar al buen fraile en la apasionante aventura de hacer santo al mulatito limeño.
(XIII)
Querido y recordado Padre Gago:
Eras fray José Luis. Yo un crío con pantalón corto, tú un poco menos, aprendiz de filósofo con cara y aspecto de monaguillo grande e impoluto hábito dominicano. Y nuestra relación prosiguió al engancharte con las cosas de fray Martín, que convertimos en Fray Escoba. Y perduró hasta que nos dijiste adiós para ir a cantar, junto al coro celestial, los villancicos de tu época pamplonica. Allí te esperaba Angelines con tus entrañables padres Ángel y Eugenia y tus otros hermanos Domingo, Martín, Benigno y Merino.
Tengo mi “olla” a presión con tantos recuerdos y te los envío, como director de la emisora celestial junto al Espíritu Santo para quien montaste un despacho en la Cope.
¿Recuerdas cuando, en tu atardecer, retornaste a Valladolid y te visité sin avisar? Estabas celebrando Misa y me acerqué a recibir al Señor de tu mano. ¡Pusiste una expresión tan afectuosa! Me llegó tan hondo, que mis primeras gracias se las di al Jefe, por haberte puesto en mí camino y hacerme tanto bien con tus frenos, tu ayuda en momentos difíciles, el escucharme con tanta igualdad en el trato y tus consejos. Hay uno especial en presencia de Mila, también devota tuya, que procuro cumplir en medio de mi afición tardía por la escritura, que conocías y me animabas a continuar:
-“Todo eso está muy bien, Julián, pero no dejes el coro”
Así me decías que no dejara de atender a Mila y que ella siempre fuera lo más importante en mi vida, No ocurra como en el caso de los frailes que, cuando dejan de asistir al coro ¡malo!, la cosa siempre termina mal. Ella me lo tiene que recordar alguna vez pero, estate tranquilo, lo tengo muy presente, mucho más ahora con este avisito del coronavirus y el morrazo que acabo de pegarme. Recomienda al Padre ese problemón y ayuda a la buena gente que intenta frenar la dramática situación creada.
También recuerdo algo que tiene que ver con tu gran amor a la Madre Maestra, cuando estabas destinado en Palencia y nos embarcaste en tu programa radiofónico “Dominus tecum”. Nos propusiste rezar el rosario desde aquel pequeño estudio que montaste y a las siete bajábamos del Secretariado para rezarlo por las ondas.
Aún me emociono de cuando falleció fray Benigno y me avisaste. Acudí a su funeral y me llevaste hasta el altar mayor con los frailes, para acompañaros, y después tuviste especial interés en que portara sus restos hasta despedirles en la plaza de San Pablo. Bien sabías lo que suponía para mí decir adiós a quien tanto luchó por ser un buen fraile. También quisiste que contara algunos recuerdos desconocidos con nuestro querido jefe en la revistilla de los Amigos de Fray Martín, que tú creaste e iniciabas con la editorial, permitiéndome entrar en ella con mi inventado seudónimo.
Cierro los ojos y veo tu eterna sonrisa, la paz que emanabas, el empapamiento de amor de Dios que transmitías, tu equilibrio emocional, palabras medidas, sencillez y saber estar, fino sentido del humor, delicadeza y continuo disculpar. Era una gozada escucharte y compartir tus experiencias. Qué bien te viene lo del Señor: “Pasó haciendo el bien”, “Sed perfectos” y “Somos siervos inútiles. Lo que tenemos que hacer lo hemos hecho”, reflejado en tu sentida humildad.
Recuerdo aún con emoción cuando supe de tu fallecimiento y me acerqué a Valladolid, para decirte ¡hasta pronto! Tras unos 50 años sin habernos visto, Margarita me reconoció, dejó a los que atendía y con mucho cariño reflejado en su cara me dijo:
-Tú eres Julián, el Secre. ¡Cuánto te quería José Luis! Hace unos días, como un regalo especial, me entregó tu libro del Tren Burra, que tanto le gustaba.
Y volvieron a acudir a mi cabeza gratos recuerdos de tu quehacer por nuestra Tierra, ahora tu segunda residencia, dónde tendrás que bajar con frecuencia para atender a los muchos que acudirán a ti.
Me sentí feliz al saber que la Asociación Padre Gago trabaja para que te den el divino reconocimiento y que, un buen día en tu San Pablo de Valladolid, un enviado papal proclame que estás en el cielo y que allí te tenemos como mediador. Ya lo creo así, a ti me encomiendo y me he llenado con los testimonios de los que te conocieron más profundamente que yo. También con la espléndida biografía que han escrito Salus y Solo. Expresivo título “La voz que aún resuena”! Y he vuelto a gozar de tu profundo pensamiento en tus “Encuentros con Fray Martín”, tus “Miniaturas” y tus “Gracias, la última palabra”, con los que tanto bien has hecho.
Ayuda a la Cope y a su gente, que eran como tu parroquia, para que sigan haciendo realidad el lema evangélico que quisiste infundirles: “La verdad os hará libres”. Y haz caso a cuantos te pidan ayuda. No te hagas al remolón. Deja un poco de lado tu humildad e influye -ya que Arriba tienes vara alta-, para que podamos acudir a ti como al santo que fuiste. Muchos ya te consideramos como el santo de la Radio.
Te dejo en la paz de Dios, contemplando su rostro y sintiendo su Amor.
¡Qué suerte de tenerte allí!
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(*) El Padre José Luis Gago de Val, palentino, dominico y periodista, fue cofundador de la Cope y durante un fecundo tiempo su director general. Falleció el 22 de diciembre de 2012 y el 19 de junio de 2021 se inició su Proceso de Beatificación.
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