100 DOSIS DE AMOR [20] [Sawabona]
¿Quién es el verdadero amor de la vida de uno? Tú eres mi verdadero amor, decimos, y lo recalcamos, y lo repetimos sin cesar, como con miedo de que alguien venga a demostrarnos que no hay un amor seguro, que en el amor no se puede finiquitar nada. Uno se casa, forma una familia, se hipoteca hasta las cejas y todo es un lastre que te pesa a la hora de romper un compromiso que no era, como tú creías, el amor de tu vida. Hay ejemplos que te dejan con esa duda, pero si volvemos a enamorarnos, es probable que volvamos a equivocarnos.

Casa Picapiedra de Portugal



Guimarães | Portugal


Se encuentra esta misteriosa "Casa de Pedra" en la Sierra de Fafe, al norte de Portugal. También conocida como Casa do Penedo se comenzó a construir en la primavera de 1972, terminando las obras dos años más tarde. Bien integrada en el entorno natural por los materiales que utiliza, cuentan que está inspirada en los dibujos animados de Los Picapiedra. Tanto interés despertó a nivel arquitectónico que su propietario Vitor Rodrígues que la utilizó como residencia de vacaciones, dejó de habitarla siendo visitada los domingos por decenas de personas. Ahora lo que preocupa son los actos de vandalismo que ha sufrido en los últimos tiempos y que ponen en peligro su conservación.

Actualización febrero2026 | 💥+747👀

Imagen, posiblemente de Feliciano Guimaraes

Fuentes Consultadas:
hasmgrupu
house crazy





Cosas para ver-Mundos para compartir

SOBRE ESTA BITÁCORA

Author image

Esta bitácora nace en noviembre de 2008 con el ánimo de divulgar historias curiosas y entretenidas. Son 18 años acudiendo diariamente a la llamada de amigos que vienen de todo el mundo. Con +8.053.300 visitas, un mapa del románico abierto a finales de 2023 que ya ha recibido +1.055.500 consultas y +6.000 artículos en nuestra hemeroteca, iniciamos una nueva andadura. Comparta, Comente, síganos por nuestros canales de Facebook y Wasap. Y disfrute. ¡Es gratis!

📒 EN PORTADA | RETAZOS DE VIDA | +2440👀

Mi esperanza

Quién me iba a decir a mí que con mis manos encallecidas de tanto limpiar casas escribiría en el ordenador. Fue cosa de mi hija Esperanza, m...