100 DOSIS DE AMOR [63] [SAWABONA]

Sé que te amaré siempre, se dice, lo hemos dicho alguna vez, pensando que aquel momento que vivimos de plenitud no se apagará nunca. Pero se apaga, cada vez con más frecuencia, se cierran historias de amor que creíamos consolidadas, fuertes, "para siempre". Uno ama para siempre en ese momento, en ese tiempo; a veces, yo tengo también la certeza de que hay un Amor, con mayúsculas, para toda la vida. ¿No ama uno a sus hijos, aunque se vayan lejos?,¿aunque se alejen por muchas circunstancias?,¿aunque no vuelvan nunca a tu lado? ¿No ama uno a sus padres, aunque se den circunstancias que le restan emoción y cariño? Pues por la misma razón uno puede amar a quien ocupa de verdad su corazón, incluso, aunque no esté a su lado. Y puede amarle para siempre. Son amores distintos, pero son amores con mayúscula. Están ahí, en tu vida, te han tocado y no hay maleta que los guarde.

PREMIOS Y MENCIONES

Por iniciativa del diario digital NOTICIAS A TIEMPO, y en la categoría Arte, Cultura y Deportes, es premiada la pintora de Curiosón Paqui González del Castillo, en los premios anuales "Mujeres que dejan huella". El acto se celebró el 1 de mayo de 2026 en Peñaranda de Bracamonte (Salamanca).

Mujeres que dejan huella

La vida es una novela


A veces me detengo en las páginas de sucesos. Me detengo y vuelvo a sorprenderme. Y me desestabiliza tanta muerte. Hay trama por doquier. 



Hay dramas de contínuo, por todas partes. Nadie está a salvo de ello

Tan elevada es la intriga en ocasiones que no hace falta inventar nada. Pero confieso que este vaivén que nos sacude a diario con historias tan crueles, me afecta como seguramente les afectará a ustedes. Un día, lo recordarán, en un programa de televisión se debatía en la congoja una familia que buscaba a su hija. Los padres de una muchacha joven, inocente, llena de vida, que cometió el error de salir a la calle en el momento en que pasaban por allí dos aprendices de especuladores. Después, la madeja de la novela se va enredando como la de la vida.

La intranquilidad causa fatiga. La obsesión de los protagonistas está fija en una bolsa repleta de dinero. El dinero es la salvación, la puerta, la llave, el camino dorado. El cerebro era un hombre como cualquiera de nosotros en una situación límite: un negocio que no va bien, acreedores que llaman de continuo a la puerta; vivir la vida por encima de las posibilidades, que es lo que hacemos casi todos, atrapados por los bancos, la publicidad y el consumismo atroz que nos rodea. El cerebro de la operación en este caso era un hombre ansioso de dinero, programado para obtenerlo al precio que fuera. Y lo que en otras circunstancias le hubiera hecho recapacitar es ahora el móvil que le empuja a redondear la faena, inventándose la voz de la muchacha, pidiendo un cuantioso rescate, sabiendo de antemano que sólo podrá entregar un cadáver a cambio. Aquella escena que habría paralizado el corazón del más valiente, se toma como un acto de guerra, un acto casual que requiere violencia. La trama se complica cuando uno de los dos implicados considera necesario deshacerse de la persona secuestrada. Hay que borrar todas las huellas. Si hay que matar se mata, como se mata en las novelas. Si el dinero no fuera el móvil, si el secuestrador hubiera sido sólo uno, un individuo frío y solitario, aquella niña/mujer de pocos años, jamás hubiera aparecido, o hubiese aparecido la mujer, jamás un móvil, un indicio, una sospecha, algo que condujera al asesino.

En qué cabeza cabe que tu vecino, ese hombre con el que te cruzas a menudo por la calle, simpático, agradable, parece ser que buena gente, acaso con un negocio que no va bien del todo, pero uno como tú, de tu rango, ande metido en una historia de intriga y muerte, sea el culpable del llanto de unos padres. Cuando hace días se destapaba el caso de María Àngels Feliú, la farmacéutica de Olot, y hablaban los culpables, pensaba en las historias que se ponen en marcha ahora mismo en tantos rincones del Planeta. Como el escritor, a medida que avanza en la novela y los personajes le manifiestan un deseo, así un hombre cualquiera, mismamente el policía que patrulla para que la ciudad duerma más segura, se coloca el antifaz y se mete en la trama ignorando lo que vendrá después ni cómo terminará la historia. 

A veces, un hombre, uno cualquiera, se mete en la piel del asesino y ya no sale nunca.

Actualización mar2026 | 💥+299👀






La Madeja
Diario Palentino

SOBRE ESTA BITÁCORA

Author image

Esta bitácora nace en noviembre de 2008 con el ánimo de divulgar historias curiosas y entretenidas. Son 18 años acudiendo diariamente a la llamada de amigos que vienen de todo el mundo. Con +8.575.500 visitas, un mapa del románico abierto a finales de 2023 que ya ha recibido +1.227.200 consultas y +6.000 artículos en nuestra hemeroteca, iniciamos una nueva andadura. Comparta, Comente, síganos por nuestros canales de Facebook y Wasap. Y disfrute. ¡Es gratis!

📒 EN PORTADA | CARTAS | MENCIONES +424👀

Sala de Estudio Marcelino García Velasco en el Centro Lecrac

El Centro Cultural Lecrac dedica una sala de lectura al maestro, poeta y académico palentino Marcelino García Velasco, reconocido en los últ...