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Morena―Morrina
LÉXICO MONTAÑA PALENTINA
Bosque gallego de Ibarrola | Orense
Se trata de una propuesta artística de Agustín Ibarrola que muestra desde joven su interés por aunar la tradición pictórica vasca con las corrientes de vanguardia.
Sequeros
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| Sequeros | Lápices de Colores | @Francisca González del Castillo |
Sequeros es un pueblo que se encuentra al sur de la provincia de Salamanca en la Sierra de Francia, conocido como El Mirador de la Sierra por su privilegiado emplazamiento, ya que desde el Mirador de la Cruz se divisa toda la Sierra de Béjar y Candelario. Declarado Conjunto Histórico, muestra en todo su caserío un estilo arquitectónico popular tradicional serrano con sus calles, callejuelas, singulares plazas y casas con dinteles labrados, balconadas de flores y sus característicos soportales. También posee una aljama donde se asentaba la comunidad judía: el Infiernillo, un pintoresco rincón medieval. Sequeros goza de una particularidad que no tienen otros pueblos serranos, y es que fue la antigua capital administrativa y judicial de la comarca de la Sierra. Esto le dio una riqueza que se reflejó en su personalidad arquitectónica (casas más grandes de aire burgués construidas con buen material de granito y de varias alturas, durante el siglo XIX y comienzos del siglo XX), y también en su riqueza cultural y social, prueba de ello es el Teatro León Felipe con su platea, patio de butacas y escenario construido a fines del XIX por esta misma burguesía que aportó riqueza a la localidad. A su patrimonio arquitectónico y cultural, se une una riqueza paisajística natural, con sus variadas rutas de senderismo, al que hay que sumar un patrimonio tradicional y religioso vinculado a la Peña de Francia. Así lo recogen las figuras de la Moza Santa y Simón Vela hallándose los restos de ambos en el Santuario de la Virgen del Robledo, gran centro mariano de toda la comarca de la Peña de Francia.
Polvo en los zapatos, Manuel Moyano
💨 Moyano con este libro se propone «plasmar la extraña belleza y variedad del mundo a través de la escritura.»
Parada en Autillo
Desde una de las ventanas del Palacio de los Reinoso cualquiera puede pintar un bello cuadro. Paqui lo vio enseguida. Nos encontramos en Autillo, un pequeño pueblo de Tierra de Campos, cuyas primeras referencias documentales datan del año 1059, cuando aparece como cabecera de un alfoz en un documento del rey Fernando I el Magno.
Hoguera de San Juan | Baños de Cerrato
La noche mágica, la de San Juan, la del 23 de junio,
volvió en 2022 tras la pandemia.
Poemas y Pensamientos de Manuel Lozano Gombault (V)
DIME EL PARAÍSO
Tú eres un alquimista.
Haz oro de ti mismo.
William Shakespeare
A mi padre
Dime el Paraíso que engendraste sobre la tierra.
Tus pies nunca pisaron las astillas de la podredumbre.
Saltabas en el feral arcoiris
aún más incandescente que el sol de las eternas noches
donde leías a Longfelow y a Swimburne,
donde rasgabas la gran tela negra de las profanaciones
para mostrarme tu luz, padre, saciándome
de ternura bajo las neviscas.
El horizonte gira en la abundancia del nacimiento.
Padre, criatura sin llanto en el diluvio rojo,
¿puedes oír cómo crujen las cicatrices del mundo?
Las aguas muestran su urgente resplandor de alabanzas.
Eres el verdadero hombre del gozo,
pero juegas con todas tus edades como suele hacerlo
Dios en su escondite.
Te alcanza el niño profeta y yo también te alcanzo
con la bondad y la resurrección, tus heredades.
Manuel Lozano Gombault
-Derechos registrados-
PENSAMIENTOS
EL FUEGO SIN SOMBRA
"El fuego sin sombra es la esencia profética desde el vientre de mi madre. Yo leia y escribía desde el Paraíso amniótico. Ellos, mi padres, me concibieron desde el amor, por el amor y para el amor. No hubo un solo día en que el amor no asistiera a mis banquetes".
Dr. Manuel Lozano Gombault.
Nominado al Premio Nobel de Literatura
CORRESPONDENCIA
"DE SUSAN THOMPSON A MANUEL LOZANO GOMBAULT"
Querido Maestro y Amigo: Tus letras tienen una emblemática única que ahonda en lo más profundo y te caracteriza. No hay escritor alguno en este mundo capaz de crear tanta belleza concebida.
Susan Thompson, USA
Fort Lauderdale, abril 2023
División en Provincias (VI)
- De todos modos, España está hasta el cuello de deudas y es irremediablemente insolvente. Y, sin embargo, si se tiene en cuenta la fertilidad de su suelo, sus magníficas posesiones en el país y fuera de él, la frugalidad de sus habitantes, pocos países hallarían menos motivos de preocupación; pero el cielo le ha concedido todas las bendiciones, menos un Gobierno bueno y honrado.
Richard Ford, 1846
Palacio de la Bolsa de Madrid, De Luis García, commons.wikimedia
Cuando un extranjero se asome a la banca de Madrid hará bien en no mostrar curiosidad por ver la oficina de pagos de dividendos, para no herir susceptibilidades. Sea el que quiera el fin que nuestro lector persiga en la Península, debe: «Neither a borrower nor lender be, for loan oft loseth both itself and friend [5]».
Hay que guardarse del comercio español, pues a despecho de los documentos oficiales y los laberintos aritméticos que, tan intrincados como un arabesco, son muy bonitos en el papel, pero ininteligibles, a pesar de las ingeniosas conversiones, fondos públicos, cupones -activo, pasivo y otros antipáticos términos y tiempos, excepto el presente-, la inseguridad es siempre la misma y ésta es la piedra de toque, desde el momento en que el crédito nacional depende de la buena fe y del exceso de ingresos; ¿cómo puede un país pagar intereses por una deuda cuyas rentas ni antes ni ahora han sido suficientes para las necesidades del gobierno? No es posible sacar sangre de una piedra; ex nihilo nihil fit.
La memoria de Mr. Macgregor sobre España, una exposición exacta de ignorancia comercial, negligencia en los tratados y contratos, describe sus seguridades públicas, pasadas y presentes. Ciertamente tienen nombres y títulos muy rimbombantes: Juros, Bonos, Vales reales, Títulos, etc., etc., mucho más regios, grandes y poéticos que nuestros prosaicos Consols; pero ningún juramento puede dar valor efectivo a un papel inútil y desprestigiado. Según algunos financieros, la deuda de España antes de 1808 ascendía a 83.763.966 libras esterlinas, que de entonces acá han llegado a la cifra de 279.083.089 en números redondos.
Es posible que haya exageración en esto, por que el Gobierno no facilita dato alguno de sus especulaciones y manejos. Según Mr. Henderson, 78.649.675 libras de esta deuda se deben a ingleses exclusivamente, y les deseamos que no encuentren dificultades cuando vayan a Madrid. En tiempos de Jaime I, Mr. Howell fue enviado con un encargo parecido, y cuando volvió, «el montón de quejas sin satisfacción era más alto que él mismo». De todos modos, España está hasta el cuello de deudas y es irremediablemente insolvente. Y, sin embargo, si se tiene en cuenta la fertilidad de su suelo, sus magníficas posesiones en el país y fuera de él, la frugalidad de sus habitantes, pocos países hallarían menos motivos de preocupación; pero el cielo le ha concedido todas las bendiciones, menos un Gobierno bueno y honrado. Suele el Gobierno ser, o fanfarrón o cobarde; satisfacción en veinticuatro horas, a lo Bresson, o una escuadra en línea de batalla frente a Málaga «receta de Cromwell», son los únicos argumentos que comprenden estos medio moros; las palabras conciliadoras son consideradas como debilidad; en un momento se puede obtener de su miedo lo que nunca se lograría de su sentimiento de justicia.
Actualización: Agosto2025 | 249👀Hay que guardarse del comercio español, pues a despecho de los documentos oficiales y los laberintos aritméticos que, tan intrincados como un arabesco, son muy bonitos en el papel, pero ininteligibles, a pesar de las ingeniosas conversiones, fondos públicos, cupones -activo, pasivo y otros antipáticos términos y tiempos, excepto el presente-, la inseguridad es siempre la misma y ésta es la piedra de toque, desde el momento en que el crédito nacional depende de la buena fe y del exceso de ingresos; ¿cómo puede un país pagar intereses por una deuda cuyas rentas ni antes ni ahora han sido suficientes para las necesidades del gobierno? No es posible sacar sangre de una piedra; ex nihilo nihil fit.
La memoria de Mr. Macgregor sobre España, una exposición exacta de ignorancia comercial, negligencia en los tratados y contratos, describe sus seguridades públicas, pasadas y presentes. Ciertamente tienen nombres y títulos muy rimbombantes: Juros, Bonos, Vales reales, Títulos, etc., etc., mucho más regios, grandes y poéticos que nuestros prosaicos Consols; pero ningún juramento puede dar valor efectivo a un papel inútil y desprestigiado. Según algunos financieros, la deuda de España antes de 1808 ascendía a 83.763.966 libras esterlinas, que de entonces acá han llegado a la cifra de 279.083.089 en números redondos.
Es posible que haya exageración en esto, por que el Gobierno no facilita dato alguno de sus especulaciones y manejos. Según Mr. Henderson, 78.649.675 libras de esta deuda se deben a ingleses exclusivamente, y les deseamos que no encuentren dificultades cuando vayan a Madrid. En tiempos de Jaime I, Mr. Howell fue enviado con un encargo parecido, y cuando volvió, «el montón de quejas sin satisfacción era más alto que él mismo». De todos modos, España está hasta el cuello de deudas y es irremediablemente insolvente. Y, sin embargo, si se tiene en cuenta la fertilidad de su suelo, sus magníficas posesiones en el país y fuera de él, la frugalidad de sus habitantes, pocos países hallarían menos motivos de preocupación; pero el cielo le ha concedido todas las bendiciones, menos un Gobierno bueno y honrado. Suele el Gobierno ser, o fanfarrón o cobarde; satisfacción en veinticuatro horas, a lo Bresson, o una escuadra en línea de batalla frente a Málaga «receta de Cromwell», son los únicos argumentos que comprenden estos medio moros; las palabras conciliadoras son consideradas como debilidad; en un momento se puede obtener de su miedo lo que nunca se lograría de su sentimiento de justicia.
1846 Cosas de España
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