100 DOSIS DE AMOR [12] [Sawabona]
La losa del tiempo se hace peso tremendo. Espero, espero... Pero no verte en el trajín diario me lleva a prolongar cada minuto. Son tonterías de enamorados, pero para los enamorados es un martirio lento, muy lento. Todos parecen saberlo todo, todos quieren mejorarlo todo, todo el mundo está disconforme con su vida, y tú en otra dimensión. Y tú en el cielo. Mientras me divierto leyendo de nuevo "la caída de los gigantes", a mí que me parece que el tiempo vuela, no encuentro un momento de descanso. Y ciertamente, no hay tiempo, por eso mi espera se hace verso, te invoca en cualquier parte, te presiente en los lugares a los que nunca acudirías, te espera en cualquier sitio, aunque intuyo que acaso nunca volvamos a encontrarnos.
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El detector de boludos
Un buen amigo uruguayo, me remite desde Vitoria este texto, que le llega, a su vez, de su amigo Carlos. El texto me gusta y le pregunto por el autor. Me dice que el texto no es suyo, ni tampoco de un paisano.
Cada vez más indefensos, cada vez más solos
No podemos estar más de acuerdo. Y aunque en el "Semanal", donde lo publica habitualmente, seguro que ha recibido miles de lecturas, no está de más repetirlo aquí para que ninguno de nuestros seguidores y amigos se lo pierdan. Tal vez de tanto repetirlo quede el mensaje de que estamos solos e indefensos frente a tantos políticos como pregonan cada vez que se convocan elecciones su intención de conducirnos a una felicidad que solo logran a medias y a escondidas para ellos.
Miro alrededor y me pregunto cuánto va a durar. Durante cuánto tiempo los vecinos del barrio, la gente trabajadora y de condición modesta, y sobre todo los de más edad, podrán todavía situarse ante esos tres rostros amables, conocidos, en los que confían para gestionar sus cuentas. La rapacidad y codicia de las grandes firmas bancarias, su despiadada búsqueda ciega de beneficios a toda costa, lleva tiempo liquidando estas pequeñas sucursales, esos reductos donde la humanidad todavía es factor decisivo. Donde el cliente encuentra un rostro, una conversación, un consejero y a veces un amigo.
Cada vez que se saluda con trompetazos la fusión de dos grandes entidades bancarias, la experiencia hace que te preguntes cuántas sucursales sacrificadas significa eso, cuántos empleados van a ir a la calle, cuántos abuelos se quedarán sin su Pepe, sin su Paco, sin su Manolo. Cuántos clientes serán condenados a peregrinar a otra oficina lejana hasta que también ésa sea clausurada, al servicio de caja que ya cierra ¡a las 11,30 de la mañana! y pronto será inexistente, al frío cajero automático, a la comunicación bancaria que te informa de que en adelante no habrá más comunicaciones por correo, y avisa al pobre abuelete de que si no aprende a manejar claves, contraseñas y aplicaciones de un teléfono móvil de última generación, o si no tiene un nieto o un hijo que sepan moverse por Internet y se ocupen de eso, en adelante lo va a atender el banco de Rita la Cantaora.
Es asombroso el silencio cómplice de los medios informativos, incluso la sumisión de los clientes, ante la impunidad con que los bancos reducen gastos y procuran mantener intactos sus beneficios. Siempre fue así, por supuesto; nunca una entidad bancaria buscó el bien de la humanidad. Tales son las reglas, y se aceptan. Pero la actual falta de pudor, el modo infame con que, pretextando facilitar el servicio, acorralan a quienes no tienen más remedio que confiarles su dinero, tiene cada vez menos límites. En esta España donde el expolio sistemático por parte de Hacienda impide a un trabajador guardar en su casa el dinero que gana y pagar con él lo que desee, donde hasta sacar dinero de la propia cuenta bancaria y dárselo a un hijo se ve penalizado con impuestos, donde no sólo no cobra intereses el depositario, sino que pronto deberá pagarlos para que le ingresen la nómina, donde se obliga a usar tarjetas de crédito y operar vía Internet con el riesgo y la vulnerabilidad que eso implica, donde ningún banco se compromete a reembolsar el total de una cuenta corriente cuando todo se vaya al carajo, la indefensión de los usuarios es total y la impunidad de las entidades, absoluta. Nadie les pone límites, nadie les para los pies, nadie los obliga a garantizar servicios elementales, atención razonablemente humana, seguridad operativa para quienes, privados de otra opción, se ven obligados a confiarles sus ahorros.
Tal es el triste presente, y todo indica que irá a más. A peor. Atados a una madeja de contraseñas, toques en móviles, aplicaciones que convierten en un calvario lo que antes se solventaba en una sucursal mediante un rato de espera, un papel y una firma, obligados a moverse por un mundo virtual que ni conocen ni les interesa conocer, millones de abuelos, y no tan abuelos, miran hoy desconcertados la pantalla de un teléfono móvil con las siglas de un banco a cuyos accionistas, gerentes y técnicos, ajenos a la realidad inmediata de la vida, les importan literalmente un carajo. Y que, para más recochineo, te tutean en sus comunicaciones en plan compadre y oye, chaval, como si alguna vez hubieseis tomado copas juntos. Los hijos de la grandísima puta.
Actualización Agosto2025 | +489👀
Lo mejor de ‘XL Semanal’
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Imagen: Pumar59
Arturo visto en Marca
Un dolor para siempre
Carta de Mireia Varela
A primeros de 2020 se hace viral para mi un post de Mireia Varela, ex-pareja de Gabriel Rufián, que recibe un centenar de me gusta en Instagram. Un dolor que se alarga en el tiempo. Todo es negro. No ves la luz al final de ese túnel en el que hace tiempo que te metiste... Me atrapa todo lo que lleva tanto sentimiento.
RECOGIDO DE LA VOZ DE GALICIA EL 6/1/2020
«Despedí 2018 llorando sabiendo que perdía al amor de mi vida. Le lloré todos los días, tardes y noches. Le supliqué mil perdones y desee cada hora su vuelta. Centenares de noches en vela. Sufrimiento inconmensurable. Aislamiento del mundo. Dolor a la gente que me rodeaba. Incomprensión del prójimo, terapias y medicación. Discusiones sin fin. Dolor, dolor y más dolor».
«He despedido 2019 llorando sabiendo que ya no podré recuperarle. Lloro en este 2020 por perder al amor de mi vida, al que escogí como padre de mi hijo, a mi mejor amigo, a mi apoyo incondicional, a mi alma gemela, a mi amante fiel, a mi eterno defensor, a mi paciente protector, a mi infatigable luchador por mí, a mi sueño de familia ideal. No he perdido a una persona en mi vida, he perdido parte de mí misma en él. Hay cosas que el tiempo no puede curar, ni ocultar, ni cicatrizar. Hay heridas eternas. Hay amores que no mueren. Hay personas que no se olvidan. Hay momentos que no se superan. Hay errores que no se perdonan. La felicidad ni se busca ni se alcanza ni se encuentra, se construye. La vida son batallas; a veces hay que luchar y otras hay que saber rendirse. Y yo me rindo».
Actualización feb2026 | 💥+1127 👀
Mi alma tiene prisa
Cada día se comparten textos e imágenes que llegan de todas partes. Muchas con precisión, otras de demanda, solicitando nuestra firma para parar una enfermedad o denunciar la situación de una persona. Muchos envíos que nos hacen reír, porque están llenos de ingenio.
Hoy quiero recuperar en este espacio un texto de Pedro Salinas, poeta de la Generación del 27, que murió joven y que define su poesía como "una aventura hacia lo absoluto". "Se llega más o menos cerca, se recorre más o menos camino: eso es todo". "Estimo en la poesía, sobre todo, la autenticidad. Luego, la belleza. Después, el ingenio". Este precioso fragmento está circulando desde hace unos meses por las redes y creo que bien merece un asiento en este lugar de trabajos tan variopintos.
💦 Conté mis años y descubrí que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que viví hasta ahora.
💦 Me siento como aquel niño que ganó un paquete de dulces; los primeros los comió con agrado, pero, cuando percibió que quedaban pocos, comenzó a saborearlos profundamente.
💦 Ya no tengo tiempo para reuniones interminables donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.
💦 Ya no tengo tiempo para soportar a personas absurdas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido.
💦 Mi tiempo es escaso como para discutir títulos. Quiero la esencia, mi alma tiene prisa… Sin muchos dulces en el paquete…
💦 Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana. Que sepa reír de sus errores. Que no se envanezca con sus triunfos. Que no se considere electa antes de la hora. Que no huya de sus responsabilidades. Que defienda la dignidad humana. Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.
💦 Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.
💦 Quiero rodearme de gente que sepa tocar el corazón de las personas…
💦 Gente a quien los golpes duros de la vida, le enseñaron a crecer con toques suaves en el alma.
💦 Sí…, tengo prisa…, tengo prisa por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar.
💦 Pretendo no desperdiciar parte alguna de los *dulces* que me quedan… Estoy seguro que serán más exquisitos que los que hasta ahora he comido.
💦 Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.
💦 Tenemos dos vidas y la segunda comienza cuando te das cuenta que sólo tienes una.......
Imagen: AlexRovira
Interesante texto en la página de Alex Rovira
💦 Me siento como aquel niño que ganó un paquete de dulces; los primeros los comió con agrado, pero, cuando percibió que quedaban pocos, comenzó a saborearlos profundamente.
💦 Ya no tengo tiempo para reuniones interminables donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.
💦 Ya no tengo tiempo para soportar a personas absurdas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido.
💦 Mi tiempo es escaso como para discutir títulos. Quiero la esencia, mi alma tiene prisa… Sin muchos dulces en el paquete…
💦 Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana. Que sepa reír de sus errores. Que no se envanezca con sus triunfos. Que no se considere electa antes de la hora. Que no huya de sus responsabilidades. Que defienda la dignidad humana. Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.
💦 Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.
💦 Quiero rodearme de gente que sepa tocar el corazón de las personas…
💦 Gente a quien los golpes duros de la vida, le enseñaron a crecer con toques suaves en el alma.
💦 Sí…, tengo prisa…, tengo prisa por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar.
💦 Pretendo no desperdiciar parte alguna de los *dulces* que me quedan… Estoy seguro que serán más exquisitos que los que hasta ahora he comido.
💦 Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.
💦 Tenemos dos vidas y la segunda comienza cuando te das cuenta que sólo tienes una.......
Imagen: AlexRovira
Interesante texto en la página de Alex Rovira
Reverte: Lo peor es cuando se quiere tapar la boca a otro
El escritor español y académico Arturo Pérez Reverte, que no para un momento, viajó a Mesa Chica (Argentina) hace un tiempo y la prensa de aquel lado recoge unas sembradas declaraciones que queremos recuperar también en nuestro sitio: "ahora hay una represión enorme de la libertad y un deseo por callar a quienes piensan distinto: Stalin, Hitler, Videla... primero lo escuchas porque es muy importante saber qué hay en la cabeza del monstruo, del tirano y del malvado. Yo he hablado con muchos malvados en mi vida y escuchando se comprende el mal".
LA NACIÓN | Argentina
💢 "A lo largo de mi vida, he aprendido más de los malos que de los buenos porque el malvado tiene más ángulos de sombra y oscuridades". "En el mundo hay más mal que bien"; "con el malvado te acercas más a la realidad del mundo". Así dijo que, entre los villanos que más lo cautivaron, están un francotirador que conoció en Sarajevo y un mercenario portugués que torturaba a un prisionero. El periodista les consultaba por qué lo hacían. "Acercarte al mecanismo del mal es muy educativo".
La Guerra de Las Malvinas
Pérez-Reverte, que trabajó como corresponsal durante la Guerra de Malvinas, afirma que, "por primera vez en mi vida, no fue imparcial". Él pensaba que si la Argentina ganaba, la Junta Militar se iba a perpetuar en el poder de por vida, pero por otro lado, se inclinaba por la Argentina porque no quería que mataran a "sus paisanos". "Los chicos que se morían en Malvinas se llamaban Fernández o Sánchez, eran mis paisanos y primos", recordó. El español confesó que el momento que más le dolió de la guerra fue cuando escuchó el grito de gol de las casas porteñas, en pleno mundial del '82. "Ahí dije: 'Van a perder, este país no puede ganar la guerra'. Para mí, oír ese gol fue el momento más doloroso de la Guerra", contó, y se hizo eco de quienes sostienen que ese Mundial fue "una maniobra de distracción". "Es evidente que fue una gran canallada, una gran jugada sucia de la Junta Militar, que utilizó eso para perpetuarse en el poder, pero le salió mal". Para el escritor, incluso los ingleses "reconocieron el valor, la honradez, la decencia y el coraje" de esos soldados, pero en la Argentina "se procura olvidarlo y taparlo".
Actualización feb2026 | 💥+555 👀
Deseo que seas tolerante
En su día me emocionó este pensamiento encadenado de Victor Hugo, uno de los escritores románticos más importantes, nacido en Besanzón, Francia, el 26 de febrero de 1802.
Al revisarlo hace unos días, aproveché su idea para escribir la entrada del pasado jueves, pero nada que ver con los consejos que nos brinda este poeta y dramaturgo vecino.
Victor fue un prolífico escritor, cuentan los biógrafos que se autoimponía escribir, que madrugaba mucho para hacerlo y que escribía hasta de pie. Seguramente, muchos de sus secretos fueron censurados y destruidos por sus ejecutores testamentarios Paul Meurice y Auguste Vacquerie, menos mal que alguien rescató pensamientos como éstos que hoy recuperamos, en otro jueves más involucrados como estamos en la defensa de Nemat Safavi. Es curioso, cuando Victor lo escribió, nadie hablaba de derechos de autor y, ahora, aprovechándose de la esencia que sueltan éste y tantos otros escritores y artistas de aquellos años, se crean sociedades para expoliarnos por pensar y por transmitirle al mundo, sin ningún tipo de interés, nuestras ideas, que beben en un porcentaje bastante alto de las de tantos artistas y autores que vivieron y murieron en la indigencia más absoluta.
Te deseo primero que ames
y que, amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
Y que después de olvidar no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que si es,
sepas ser sin desesperar.
Te deseo también que tengas amigos
y que, incluso malos e inconsecuentes,
sean valientes y fieles,
y que por lo menos haya uno
en quien puedas confiar sin dudar.
Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta
para que, algunas veces, te cuestiones tus propias certezas.
Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.
Te deseo además que seas útil, mas no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede nada más,
esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie.
Igualmente te deseo que seas tolerante;
No con los que se equivocan poco, porque eso es fácil,
sino con los que se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.
Te deseo que siendo joven
no madures demasiado deprisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer y su dolor
y es necesario dejar que fluyan entre nosotros.
Te deseo de paso que seas triste,
no todo el año sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena,
que la risa habitual es sosa
y la risa constante es malsana.
Te deseo que descubras, con urgencia máxima,
por encima y a pesar de todo,
que existen y que te rodean
seres oprimidos tratados con injusticia,
y personas infelices.
Te deseo que acaricies un gato,
alimentes a un pájaro
y oigas a un jilguero
erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera te sentirás bien por nada.
Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea,
y la acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuántas vidas está hecha un árbol.
Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico.
Y que por lo menos una vez por año
pongas algo de ese dinero enfrente de ti y digas:
'Esto es mío', sólo para que quede claro
quién es el dueño de quién.
Te deseo también que ninguno de tus afectos muera
pero que, si muere alguno,
puedas llorar sin lamentarte
y sufrir sin sentirte culpable.
Te deseo por fin que, siendo hombre,
tengas una buena mujer, y que,
siendo mujer, tengas un buen hombre
mañana y al día siguiente,
y que cuando estéis exhaustos y sonrientes,
aún sobre amor para empezar de nuevo.
Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo nada más que desearte.
Actualización feb2026 | 💥+999 👀
Victor Hugo
Te deseo primero que ames
y que, amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
Y que después de olvidar no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que si es,
sepas ser sin desesperar.
Te deseo también que tengas amigos
y que, incluso malos e inconsecuentes,
sean valientes y fieles,
y que por lo menos haya uno
en quien puedas confiar sin dudar.
Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta
para que, algunas veces, te cuestiones tus propias certezas.
Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.
Te deseo además que seas útil, mas no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede nada más,
esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie.
Igualmente te deseo que seas tolerante;
No con los que se equivocan poco, porque eso es fácil,
sino con los que se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.
Te deseo que siendo joven
no madures demasiado deprisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer y su dolor
y es necesario dejar que fluyan entre nosotros.
Te deseo de paso que seas triste,
no todo el año sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena,
que la risa habitual es sosa
y la risa constante es malsana.
Te deseo que descubras, con urgencia máxima,
por encima y a pesar de todo,
que existen y que te rodean
seres oprimidos tratados con injusticia,
y personas infelices.
Te deseo que acaricies un gato,
alimentes a un pájaro
y oigas a un jilguero
erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera te sentirás bien por nada.
Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea,
y la acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuántas vidas está hecha un árbol.
Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico.
Y que por lo menos una vez por año
pongas algo de ese dinero enfrente de ti y digas:
'Esto es mío', sólo para que quede claro
quién es el dueño de quién.
Te deseo también que ninguno de tus afectos muera
pero que, si muere alguno,
puedas llorar sin lamentarte
y sufrir sin sentirte culpable.
Te deseo por fin que, siendo hombre,
tengas una buena mujer, y que,
siendo mujer, tengas un buen hombre
mañana y al día siguiente,
y que cuando estéis exhaustos y sonrientes,
aún sobre amor para empezar de nuevo.
Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo nada más que desearte.
Actualización feb2026 | 💥+999 👀
HEMEROTECA CURIOSÓN | 10 diciembre de 2009
El espejo. Cuento oriental.
Cristian casi no vio a la señora, en el auto parado al costado de la carretera. Llovía fuerte y era de noche. Pero se dio cuenta que ella necesitaba de ayuda. Así paró su auto y se acercó. El auto de la señora olía a tinta, de tan nuevo. La señora pensó que pudiera ser un asaltante. El no inspiraba confianza, parecía pobre y hambriento. Cristian percibió que ella tenía mucho miedo y le dijo: "Estoy aquí para ayudarla madame, no se preocupe. Por que no espera en el auto que está más calientito. A propósito, mi nombre es Cristian".
Bueno, lo que pasaba es que ella tenía una llanta pinchada y para colmo era una señora de edad avanzada, algo bastante incómodo. Cristian se agachó, colocó el gato mecánico y levantó el auto.
Luego ya estaba cambiando la llanta. Pero quedó un poco sucio y con una herida en una de las manos. Cuando apretaba las tuercas de la rueda ella abrió la ventana y comenzó a conversar con él.
Le contó que no era del lugar, que solo estaba de paso por allí y que no sabía como agradecer por la preciosa ayuda. Cristian apenas sonrió mientras se levantaba. Ella preguntó cuanto le debía. Ya había imaginado todas las cosas terribles que podrían haber pasado si Cristian no hubiese parado para socorrerla. Cristian no pensaba en dinero, le gustaba ayudar a las personas. Este era su modo de vivir. Y respondió: "Si realmente quisiera pagarme, la próxima vez que encontrase a alguien que precise de ayuda, dele a esa persona la ayuda que ella precise y acuérdese de mi".
Algunos kilómetros después la señora se detuvo en un pequeño restaurant, la camarera vino hasta ella y le trajo una toalla limpia para que secase su mojado cabello y le dirigió una dulce sonrisa.
La señora notó que la camarera estaba con casi ocho meses de embarazo, pero la misma no dejó que la tensión y los dolores le cambiaran su actitud. La señora quedó curiosa en saber como alguien que teniendo tan poco, podía tratar tan bien a un extraño. Entonces se acordó de Cristian. Después que terminó su comida, y mientras la camarera buscaba cambio, la señora se retiró. Cuando la camarera volvió quiso saber donde la señora pudo haber ido, cuando notó algo escrito en la servilleta, sobre la cual tenía 5 billetes de $ 100. Le cayeron las lágrimas de sus ojos cuando leyó lo que la señora escribió.
Decía: "Tú no me debes nada, yo tengo bastante. Alguien me ayudó hoy y de la misma forma te estoy ayudando. Si tú realmente quisieras reembolsarme este dinero, no dejes que este círculo de amor
termine contigo, ayuda a alguien." Aquella noche, cuando fue a casa, cansada se acostó en la cama, su marido ya estaba durmiendo y ella quedó pensando en el dinero y en lo que la señora dejó escrito. ¿Cómo puede esa señora saber cuanto ella y el marido precisaban de aquel dinero? Con el bebé que estaba por nacer el próximo mes, todo estaba difícil. Quedó pensando en la bendición que había recibido, y dio una gran sonrisa. Agradeció a Dios y se volvió hacia su preocupado marido que dormía a su lado, le dio un beso suave y susurró:
- Todo estará bien; ¡te amo, Cristian!
La vida es un espejo: todo lo que tu das, vuelve a ti.
Actualización feb2026 | 💥+355 👀
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