100 DOSIS DE AMOR [98] Froilán De Lózar [Para Sawabona, el amor de su vida]

Pero no me consuela nada. Soy como un alma en pena, esperando ese momento que no llega, desencantado de probar cataplasmas y recetas, perdido el corazón en esta especie de batalla que para tanta gente carece de sentido. Quedamos en pie cuatro románticos, no es siglo de romanticismo, más bien un siglo tecnológico y frío que nos lleva a encerrarnos en casa y conectarnos con todo el mundo al que, curiosamente, ni vemos, ni saludamos por la calle. Es posible que no me hayan entendido, pero ya no queda tiempo para nada. Esto toca a su fin.



Un viaje en diligencia


Antes de que llegaran las diligencias, la gente iba a pie, porque los caballos o animales de carga eran caros; alquilando, si podían, caballos para salvar trayectos largos; y al que no le quedaba más remedio alquilando burros, mulas o caballos para el transporte de mercancía. Pero, sobre todo, procuraban viajar en grupo por miedo a los bandidos. A todo eso hay que sumarle que los senderos no estaban en condiciones, como las posadas, que eran sucias y escasas y un viaje de 100 kilómetros podía llevar semanas.



Viajar en diligencia

|||||||  💹       La diligencia era un carruaje de cuatro ruedas tirado por caballerías que hacía un servicio regular entre dos poblaciones con un itinerario fijo, transportando personas o correo. Constituyó el medio más empleado para el transporte terrestre de viajeros y correspondencia, entrando en declive al expandirse el ferrocarril durante la segunda mitad del siglo XIX. 



Las diligencias, que hacia 1850 ofrecían un servicio regular entre poblaciones dieron un vuelco al transporte de viajeros. Estaban dirigidas por un mayoral, con el que colaboraban un delantero y un zagal, un "Mariano Haro" que corriendo salvaba una buena parte del recorrido. El hispanista Richard Ford, que viajó en las diligencias ya describe al zagal como "el que va corriendo al lado del coche, coge piedras para tirarlas a las mulas, ata y desata nudos y derrocha un caudal de resuellos y juramentos desde que emprende el trabajo hasta que lo deja […] Alguna vez se le permite que suba al pescante y se siente junto al mayoral”. La Compañía de Reales Diligencias estableció en 1828 una línea entre Madrid y Valladolid, prolongada después a Burgos (1829) y a Santander (1832). En 1836, la empresa madrileña se transformó en la Compañía de Diligencias Generales de España. Durante mucho tiempo nuestra provincia disfrutó del transporte de viajeros en las llamadas diligencias. Unas partían de Villadiego y, por Alar o Aguilar, llegaban a Cervera pudiendo continuar hasta Potes. El trayecto Aguilar-Potes, de 80 kilómetros, duraba doce horas y costaba cinco pesetas. Entre las carreteras se encuentran las de La Magdalena-Cervera y la de Burgos-Potes, que desde Herrera se conocía vulgarmente como “la del obispo" porque en los tiempos de esplendor del seminario de Lebanza era la única asfaltada en la comarca. Era la ruta utilizada por el obispo, seminaristas, sacerdotes y variadas personas del mundo de las letras que allí acudían en todo tiempo. Por si alguien está interesado, recojo en "Curioson" estos días un relato de 1893 firmado por el Conde Saint-Saud, un viajero francés, colaborador de distintas publicaciones, que viene a España y realiza en diligencia el trayecto desde Aguilar de Campoo a Potes, un recorrido de 80 kilómetros que duraba doce horas y costaba cinco pesetas, con derecho a almuerzo.

Por si te lo perdiste
🔗Aymary, Conde de Saint-Saud, viajando en diligencia por la montaña palentina

Actualización may2026 | 💥 +444👀






La Madeja
Diario Palentino

SOBRE ESTA BITÁCORA

Author image

Esta bitácora nace en noviembre de 2008 con el ánimo de divulgar historias curiosas y entretenidas. Son 18 años acudiendo diariamente a la llamada de amigos que vienen de todo el mundo. Con +8.986.200 visitas, un mapa del románico abierto a finales de 2023 que ya ha recibido +1.325.200 consultas y +6.000 artículos en nuestra hemeroteca, iniciamos una nueva andadura. Comparta, Comente, síganos por nuestros canales de Facebook y Wasap. Y disfrute. ¡Es gratis!

2 comentarios en el blog:

  1. Interesante anecdotario, Froilán, el que nos narras aquí en tú Madeja de esta semana en el periódico, sobre el tema de la diligencia como medio de transporte en aquellos años en nuestro país, con ramificaciones también en nuestra provincia, y en particular en nuestra Montaña, con las rutas que había marcadas. Y curiosa, también, la figura del zagal que a pie acompañaba a la diligencia y que tenía varios cometidos a lo largo del viaje para que éste resultase más fácil. Saludos.

    ResponderEliminar
  2. Froilán De Lózar02 mayo, 2026 10:38

    Así es, amigo Javier. Revisando el libro "Cervera, Polentinos, Pernía y Castillería", que alcanza ya la 10ª edición, me encuentro allí con una reflexión sobre las diligencias, que revisada y ampliada da como resultado este recuerdo de nuestra historia. Buen finde, amigo Javier.

    ResponderEliminar

Puedes comentar libremente. Agradezco tu participación. Sé prudente y respetuoso al exponer tus juicios. Escribe en minúsculas. Puedes poner tu nombre o comentar como anónimo. Si no aparece tu comentario al momento, no te preocupes, es que ha pasado a moderación porque se trata de un post viejo, pero enseguida lo apruebo.



















📒 EN PORTADA | COSAS PARA VER +565👀

Bárdenas Reales | Navarra

Un desierto con grandes contrastes paisajísticos Al sureste de Navarra nos encontramos con unos suelos de arcilla, yesos y areniscas dond...