Nos vamos poniendo viejos


En 1979, los argentinos León Gieco, que supo combinar el género folklórico con el rock; Víctor Heredia, nacido en el barrio de Monserrat de Buenos Aires y Mercedes Sosa, conocida durante mucho tiempo como La Voz de América Latina, destacando con canciones como Alfonsina y el mar o Solo le pido a Dios unían sus voces para recordarnos que, “nos vamos poniendo viejos, no hay remedio a esta verdad, cada vez nos cuesta menos aceptar la soledad”.


Pablo Milanés

Pablo Milanés - mercopress

Un año más tarde Pablo Milanés, uno de los fundadores de la trova cubana, reflexiona con aquella misma sintonía sobre el envejecimiento y la evolución del amor con el paso del tiempo. La letra, que vale para cualquier momento y para cualquier lugar, invita a la nostalgia y a la madurez, explicando cómo aquella pasión inicial va dejando paso a la armonía. El autor de Yolanda, letra que tanto nos cundió, escribió aquella canción en homenaje a Yolanda Benet, su segunda esposa, madre de sus tres hijos, siendo consciente de que el tiempo pasa y que nos vamos poniendo viejos. Un día tomamos conciencia de esa velocidad a la que vamos por más inventos que pronostiquen de que la vida humana se prolongará mucho más tiempo y llegar a los cien años será un paseo. Hace unos días, un experto contaba en un programa matutino que a los cien años estaremos como ahora a los treinta. Dejen que mantenga muchas preguntas y muchas dudas al respecto. Yo siempre pongo como ejemplo a la tecnología. Cada día surge un aparato nuevo. El mercado no da abasto con todo lo que llega, que indica que seguimos progresando, que seguimos innovando, que todo va viento en popa, vamos, que no hay prisa en ponerse viejos, pero llega un día que decimos basta, por más estímulos y ejercicios que nos sugieran para estar en sintonía con el mundo. Es como si el botón para actualizarnos hubiera perdido también la orientación ante tanta demanda. Lo que sí es cierto, como dice el cantautor, es que cada vez nos cuesta menos aceptar la soledad, que por más prácticos que nos pongamos hemos cubierto el ciclo sin saber cómo es volar, sin degustar esa felicidad que tanto se pregona, alejados por tonterías de aquellos a los que consideramos amigos, soñando en secreto con el verdadero amor de nuestra vida.



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8 comentarios en el blog:

  1. Pues toda la razón, amigo Froilán, con tus apreciaciones en este nuevo post de tu "Madeja" de los viernes en Diario Palentino. Que "nos vamos poniendo viejos" sin remedio -y a una gran velocidad- a medida que van pasando los años. Y claro, aquí le viene como anillo al dedo esa expresión de que nunca tan jóvenes como ahora... Saludos.

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  2. FUNDACIÓN HERMINIO REVILLA20 febrero, 2026 10:45

    Alguien creo que comentó. "Desde el momento en que nacemos, ya empezamos a envejecer" y este otro, Froilán. "Que lento pasa el tiempo en la niñez, y que rápido se va en la vejez.” No pongo más porque ya lo has puesto tú, y yo no me puedo igualar con vosotros. Buen día.

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  3. En una entrevista que le hace el diario argentino La Nación, mientras está de gira en Nueva York y va entrando y saliendo de los hospitales para tratarse la enfermedad Pablo habla de los diez años que estuvo enredado en la letra y en la melodía. "Quise plasmar, lo que se puede comprender en la vida de un matrimonio de larga duración, uno de esos que no se odian ni se tienen rencor y se quieren; pero bueno, los años son los años. Esa realidad sigue sin mostrarse en la canción popular latina."

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  4. @Javier, lo decimos a menudo y es verdad. No sé por qué la vida, a partir de los sesenta, pasa como el viento y buscamos y recordamos a los poetas y cantautores que ya nos lo recordaban en el pasado siglo.
    @Herminio, qué dices, tú eres el puto amo. Con ochenta y tres años y tallando historias en un rincón de la montaña.
    Buen fin de semana, amigos.

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  5. Julián González Prieto20 febrero, 2026 12:13

    Has dado en el clavo, amigo Froilán. Te lo agradezco y me atrevo a felicitarte, como a Javier y Herminio, por vuestras verdades como puños, también las de Milanés. Tu Madeja, para releer, da mucho qué pensar. Sólo me queda dar gracias al Jefe, por mantenerme aquí, a mis 87, aunque poniéndome viejo, con ilusión y ganas de vivir. Un abrazo

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  6. Nos conocimos en una feria del libro en Guardo, ¿recuerdas? Y nuestra amistad fue madurando. Luego en León nos hemos visto varias veces y en la distancia siempre vuela esa buena magia que da la edad y el entendimiento. ¡Estás hecho un chaval, Julián! Cuida de Mila. Un abrazo a ambos.

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  7. Alfonso Santamaría Diez20 febrero, 2026 17:36

    Le lectura de esta Madeja que Froilán dedicada al envejecimiento y la evolución del amor y la vida con el paso del tiempo, invita a la reflexión sobre el camino hasta ahora recorrido. Escuchar cantar a Milanés la clásica “Yolanda” es un placer, oír la voz del cantautor y poeta, recibida con aplausos al principio y al final de la canción, una canción que me hace también reflexionar, cuando percibo que la vida pasa a gran velocidad, cuando hoy es viernes, y enseguida volverá a serlo. Cuando estamos en febrero, y el calendario de todo un año volverán sus días y meses a pasar deprisa, y pronto volverá a ser febrero, si la salud y la vida son capaces de permitírnoslo. Señal de que, a cierta edad, ya nos hemos hecho viejos, pero con ganas de seguir viviendo con el paso de los años y los sentimientos.
    Gracias Froilán por resucitar la voz del gran Silvio Rodríguez.

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  8. Entiendo tu desliz del final de este emotivo comentario. A Silvio lo llevaba yo también en mi repertorio siendo joven, pero me gusta este Milanés curtido, que nunca pensó que llegaría tan lejos. Mañana nos llevas a Tierra de Campos, concretamente a Amusco, la capital de las nueve villas. Seguro que nuestros lectores quedarán satisfechos, como siempre. Un abrazo.

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