Un orinal de loza blanca
Recuerdo bien aquellos años en la Montaña Palentina, cuando las casas aún no tenían baño y el orinal era parte del mobiliario indispensable de cada habitación. El mío era de loza blanca, con un borde algo desportillado, y se colocaba siempre debajo de la cama, como un guardián silencioso de las noches frías.
En invierno, levantarse a orinar era una auténtica prueba de valor. Bastaba sacar un pie del calor de las mantas para sentir el aire helado que se colaba por las rendijas de las ventanas. El suelo, de piedra o madera, estaba tan frío que parecía que uno caminaba sobre un río helado. En esos segundos, antes de regresar al abrigo, el cuerpo temblaba entero, como si uno se hubiera metido dentro de un refrigerador.
El orinal tenía más usos de los que uno podría imaginar. En las noches de lluvia, cuando las goteras se empeñaban en hacer su concierto de “plin, plin, plin”, era común ver uno o dos colocados estratégicamente para recoger el agua que caía del techo. Aquel sonido monótono, persistente, también fue parte de nuestra historia.-
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Perteneció nada más y nada menos que a la cantante y panderetera Lorenza, de Tremaya
SOBRE ESTA BITÁCORA
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Un objeto muy noble y práctico que yo también he tenido y usado, blanco y con reborde azulado. En Ciudad Rodrigo hay un Museo del Orinal que merece la pena visitar, en frente de la catedral. Los hay de todos los estilos y épocas, de España y del extranjero. Es curioso e interesante.
ResponderEliminarTal cual lo relatas, Estalayo. Y siempre en cada casa se "estilaba" su uso por razones evidentes. Tus palabras son un fiel reflejo de aquellos años. Saludos.
ResponderEliminarBuena idea la de sacar un pequeño reportaje y representar el protagonismo que en aquellas épocas tuvo el Orinal, en cada dormitorio solía haber uno debajo de la cama o en la parte baja de la mesita. En las casas pudientes, en el dormitorio existía también el palanganero. Bien, esto se utilizaba por las noches, por el día la cuadra o algún lugar escondido. Buen día
ResponderEliminarEse orinal de porcelana ,que paso de abuelos a padres y luego a nosotros, ahora lo he convertido en un adorno ,con flores, cosas para el recuerdo, yo he estado en el museo del orinal de ciudad Rodrigo, es una pasada , la de orinales de todas clases ,que te puedes enco ntrar
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