100 DOSIS DE AMOR [38] [SAWABONA]

En muchas ocasiones me he preguntado, si por algún extraño efluvio a mí se me hubiera negado el derecho a ser feliz, y un día, no hace mucho, encontré en una tiendecita un cartel que rezaba: "Atención, la felicidad existe". Me lo compré encantadísima, como si fuera un seguro a todo riesgo, y con esa misma ilusión lo coloqué una mañana en mi despacho; ese mismo día, no creo que lo olvide jamás, recibí la primera cuenta de un rosario de desgracias que me abatieron, y he llegado a la armónica conclusión de añadir a mi cartel reivindicativo que sí, que la felicidad existe, pero que se vende muy cara. Es posible que con el amor ocurra igual."

Otra vez primavera


La primavera en la Montaña Palentina no llega de golpe… se insinúa. La he visto despertar despacio, como si la tierra respirara después de un largo sueño blanco. Aún quedan neveros agarrados a las umbrías, resistiéndose a marchar, pero el sol ya no es el mismo. Calienta distinto. Tiene algo de promesa. Camino entre robles y hayas todavía desnudos, y el suelo cruje bajo mis botas, empapado por el deshielo. El agua corre por todas partes: en los regatos, en los bordes de los senderos, en el murmullo constante del río Pisuerga, que baja alegre, como si celebrara su libertad tras el invierno.

Primavera en la Montaña Palentina

Y entonces, casi sin avisar, aparecen ellos… los lironcitos. Pequeños, humildes, pero valientes. La primera flor amarilla que se atreve a romper la tierra fría. Siempre me detengo al verlos. Es como si la montaña me guiñara un ojo, como diciéndome: “ya estamos de vuelta”. 

Primavera en la Montaña Palentina

Los miro de cerca, agachado, con el silencio alrededor. Sus pétalos abiertos al sol, tan frágiles y tan firmes a la vez. Han nacido donde hace apenas unos días todo era nieve. Y ahí están, anunciando la vida. En ese momento siento algo difícil de explicar. No es solo belleza… es memoria. Es infancia. Es haber corrido por estos mismos prados, con las manos frías y la nariz roja, buscando esas primeras manchas de color entre el blanco que se retiraba. El aire huele distinto. A tierra mojada, a hierba que empieza a despertar, a leña vieja que aún guarda el eco del invierno. Y en lo alto, alguna nube pasa despacio, como si tampoco quisiera romper la calma. Me siento en una piedra, dejo que el sol me toque la cara, y escucho. Porque la primavera aquí no se mira solo… se escucha. Es el agua, es el viento suave, es algún pájaro que se atreve a cantar antes que los demás. Y entre todo eso, los lironcitos siguen ahí, pequeños faros amarillos, recordándome que la vida siempre vuelve. Que por muy largo que sea el invierno, siempre hay un instante en que la montaña decide empezar de nuevo.

Y yo, cada año, tengo la suerte de ser testigo.

EL VÍDEO
Actualización mar2026 | 💥+434 👀






Un rincón en la montaña

SOBRE ESTA BITÁCORA

Author image

Esta bitácora nace en noviembre de 2008 con el ánimo de divulgar historias curiosas y entretenidas. Son 18 años acudiendo diariamente a la llamada de amigos que vienen de todo el mundo. Con +8.264.000 visitas, un mapa del románico abierto a finales de 2023 que ya ha recibido +1.141.000 consultas y +6.000 artículos en nuestra hemeroteca, iniciamos una nueva andadura. Comparta, Comente, síganos por nuestros canales de Facebook y Wasap. Y disfrute. ¡Es gratis!

4 comentarios en el blog:

  1. Antonio Riaza (wassap)25 marzo, 2026 21:54

    Hoy por fin me siento, terminando el dia, tranquilo, para recuperar lo que me he perdido de Curiosón, y me doy cuenta de que ha sido mucho. Algunos los había leído, deprisa, como una informacion. Qué pena perder lo que llevan dentro por no leer despacio, acompañando el corazón del que escribe, absorbiendo su sentimiento. Pero hoy he decidido que lo que lea sea despacio, disfrutando de la verdad, de la riqueza de cada artículo.
    Comienzo con Historias-Montaña-Palentina de José Luis Estalayo.Y me dije, iVaya comienzo de recuperación! No hago más que leerlo y leerlo, varias veces, mucho tiempo, y al final me digo iY qué digo yo! Si no puedo decir nada, iSi me ha dejado sin habla.! Qué se puede decir más y mejor que lo dicho en él ?? Me uno a ello, disfruto leyéndolo alguna vez más y doy las gracias a José Luis por este regalo.

    ResponderEliminar
  2. Alfonso Santamaría Diez25 marzo, 2026 22:57

    Nos descubre José Luis Estalayo la especial manera que tiene la primavera de brotar en la Montaña Palentina, un maravilloso canto del de Tremaya a la naturaleza, a la que pone música, en un concierto mágico con partituras bellas, que nos hacen integrarnos en su magistral relato, contagiarnos de su pasión como si estuviéramos a su lado viendo esas legiones de lironcitos que rompen la nieve, decoran la montaña, e inspiran tan bella canción. Difícil encontrar una narración tan bella sobre la primavera.

    ResponderEliminar
  3. Gracias de corazón Antonio y Alfonso, por vuestras palabras tan hermosas y sentidas. Me alegra profundamente que el artículo haya podido tocar algo dentro de vosotros, porque al final la primavera no solo florece en los campos, sino también en el alma de quien sabe contemplarla.

    Y es que, como bien sabéis, cuando la nieve comienza a retirarse en silencio, aparece tímidamente el lironcito, esa pequeña flor amarilla que se atreve a nacer cuando aún el frío no se ha marchado del todo. Para mí, siempre ha sido un símbolo precioso de resiliencia: de vida que insiste, de esperanza que brota incluso en las condiciones más duras.

    Así también son vuestras palabras, un brote temprano de calidez y cercanía que se agradece de verdad.

    Un fuerte abrazo y seguimos caminando juntos, como la primavera, paso a paso.

    ResponderEliminar
  4. Es bella tu descripción sobre la llegada de la primavera a la Montaña Palentina, Estalayo. Y así nos lo trasladas, con estas bellas palabras que la misma te ha inspirado, pero también con tu visión en directo a lo largo de los años, pateando estos lugares desde chaval. Y especialmente mágico es ese momento en el que nos narras cómo van creciendo las primeras flores, los lirones (lironcitos, como tú los llamas), a las que seguirán otras muchas más, en un espectáculo maravilloso que no tendrá fin. Saludos.

    ResponderEliminar

Puedes comentar libremente. Agradezco tu participación. Sé prudente y respetuoso al exponer tus juicios. Escribe en minúsculas. Puedes poner tu nombre o comentar como anónimo. Si no aparece tu comentario al momento, no te preocupes, es que ha pasado a moderación porque se trata de un post viejo, pero enseguida lo apruebo.

📒 EN PORTADA | GUARDO Y SU HISTORIA +10.576👀

Juana de Guardo, segunda esposa de Lope de Vega

En 1598, Lope de Vega se casó con doña Juana de Guardo En la lista de personajes guardenses ilustres del siglo XVI ocupa un lugar primordial...