100 DOSIS DE AMOR [23] [Sawabona]Una de las entradas de curiosón, es la carta que le escribe Albert Einstein a su hija. A lo mejor es un hoax de esos que surgen a menudo en las redes sociales y que la gente comparte sin cesar buscando, me imagino, decirle al mundo que se desperece, que deje lo que está haciendo, que se olvide de buscar, porque aquí está lo que alimenta de verdad, lo que nos hace más humanos, lo que necesitamos practicar y difundir: ¡¡¡El amor!!!!! El Amor es luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere.
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Noticias terribles
«Para que mi generación pueda quedarse en sus pueblos y no tenga que envidiar la vida de sus padres. Porque está muy bien y es muy necesario ayudar a empresas y emprendedores en sus tareas ecológicas, y está muy bien ponerle wifi al campo, pero no habrá agenda 2030 ni plan 2050 si en 2021 no hay techo para placas solares porque no tenemos casas, ni niños que se conecten al wifi porque no tenemos hijos».
Aunque la preocupación de Iris Simón era lícita (mira que la siento como mía) y sorprendió a los mismos mandatarios, yo creo que nos deja más huella todo lo que gira alrededor: la libertad, la paz, el sentimiento. No hay una fórmula perfecta de nada. Muchos piensan que democracia es hacer lo que cada uno quiera cuando le venga en gana, y buena muestra nos ha traído la pandemia en todas partes. Gente al mogollón, sin respetar los consejos de las autoridades sanitarias, enfrentándose a las fuerzas del Orden, negando la existencia de un virus. Solo quienes han caído en ello y han estado a punto de morir, reconocen que se equivocaron, que no se trata de algo banal y pasajero, que teníamos que vacunarnos para evitar que siguiera muriendo tanta gente. Incluso, algunos tuvieron que morir para creerlo.
Estábamos convencidos de que lo de los volcanes era una perturbación de otras épocas, que a lo sumo nos llegaría algún temblor de tierra, que seríamos testigos de algún tsunami en alguna isla perdida del océano Índico, pero nada parecido a la devastación que ha provocado en La Palma la erupción del Cumbre Vieja. Su poderío, su incansable vómito de lava ha alimentado la teoría de un posible tsunami que podría arrasar la ciudad de Nueva York. Y no se puede descartar nada por muy imposible que parezca. Puede que lo de la Agenda del 2030 o el Plan del 2050 no sea lo más ansiado por la mayoría, acobardados por acontecimientos que vienen de improviso, que todo lo tiznan de ceniza, en forma de volcán, que se llevan tu vida, que te ponen a prueba cada día.
Es cierto que la vida es breve, que todo pasa en un momento, pero ya no hay edad de la experiencia porque cada día hay una novedad que te sorprende, incluso, a veces, que te sobrepasa.
Estábamos convencidos de que lo de los volcanes era una perturbación de otras épocas, que a lo sumo nos llegaría algún temblor de tierra, que seríamos testigos de algún tsunami en alguna isla perdida del océano Índico, pero nada parecido a la devastación que ha provocado en La Palma la erupción del Cumbre Vieja. Su poderío, su incansable vómito de lava ha alimentado la teoría de un posible tsunami que podría arrasar la ciudad de Nueva York. Y no se puede descartar nada por muy imposible que parezca. Puede que lo de la Agenda del 2030 o el Plan del 2050 no sea lo más ansiado por la mayoría, acobardados por acontecimientos que vienen de improviso, que todo lo tiznan de ceniza, en forma de volcán, que se llevan tu vida, que te ponen a prueba cada día.
Imagen vista en Xataka
El Instituto Jorge Manrique
En mi Vuelta a Casa, a mis raíces, recuerdo cuando asomaban mis nueve años y en las viejas escuelas de nuestra calle de San Juan debía pasar a la clase de los mayores de D. Bonifacio Cesteros, que tenía un hijo, gran pintor, a quien muchos días veíamos llegar dando tumbos.
El valor de la memoria
Apuntes literarios y personales de Beatriz Quintana Jato
La lucense Beatriz Quintana Jato, catedrática de literatura y flamante miembro de la Institución Tello Téllez de Meneses, durante varios años nos fue ilustrando en Curiosón sobre los Autores de Nuestra Historia, que ahora ha decidido encuadernar en este bello libro. El prólogo de Carmen Arroyo viene a pedir de boca en este día de Reyes. Enhorabuena a ambas.
Carmen Arroyo
Presentar este libro es para mí un honor. Leer y disfrutar de la palabra de Beatriz Quintana, amiga de siempre, en estos artículos que ella ha reunido bajo el nombre de charlas literarias (en realidad, mini lecciones magistrales) y que expuso en la Biblioteca Pública, siempre, como un buen torero, “con lleno hasta la bandera”, me ha permitido entrar de un modo más íntimo en ese mundo en el que ella se desenvuelve a placer y refleja su personalísima visión crítica e histórica de unos personajes que vivieron en distintas épocas y destacaron con cualidades innegables. La autora nos acerca estas grandes figuras con el fresco lirismo que ella imprime a su narrativa didáctica y despierta en nosotros un vivo deseo de conocerlos en profundidad en su doble faceta literaria y humana. Ambas definen a la persona haciéndola única y digna de reconocimiento. Podría quedarme con cualquiera de sus charlas pues, mujer positiva, en todas ellas analiza, busca y encuentra el lado valioso de estas personalidades ricas y nobles que dejaron tras de sí vivencias inolvidables en la ternura de sus poemas o en los personajes que inventaron y crearon para nosotros.
Gabriela Mistral es, en palabras de la autora, “una mujer progresista y muy preocupada por el desprecio hacia la mujer que percibía en la sociedad”. Dice de ella que “su poesía es austera, de una gravedad profunda, casi mística. Amaba a los niños y era maestra”. Yo recuerdo que en uno de sus poemas pide: “Dame el amor único de mi escuela…”
Otra mujer por la que siente especial aprecio es Rosalía de Castro y nos habla de su infelicidad por no vivir en su tierra y cómo sus poemas se llenan de saudade porque añora los lugares de su infancia, pese a que estuvo rodeada del estigma de su origen ilegítimo: hija de un cura y una hidalga venida a menos. Veo en Rosalía la soledad inmensa en una persona que nació para el amor, nos dirá Beatriz. Su marido, el periodista Manuel Murguía fue quien la animó a escribir y creyó en sus cualidades literarias. Era una mujer sensible que, aunque escribía en castellano, elige el gallego para algunas de sus obras como “Cantares gallegos” que está llena de nostalgia y denuncia valiente por las malas condiciones con las que eran tratados en el trabajo sus paisanos.
No podía olvidar a doña Emilia Pardo Bazán, y la señala como “una feminista de excepción que se lanzó al mundo de la cultura con avidez, con la curiosidad y la humildad del que desea saberlo todo y empieza desde el principio”. “También fue siempre una excelente pedagoga que quería que sus conocimientos llegasen a los demás, y a esto dedicó muchas páginas”.
Y encontrará en Santa Teresa “una personalidad rebelde y valiente, mujer culta que procuraba no parecerlo para evitar problemas con los jueces varones”.
En Palencia vive, contando años y cariño, la profesora de música Tina Riol que lo fue de Beatriz, de dos de mis hijos y mía. Beatriz rinde “un homenaje lleno de admiración hacia la violinista y la mujer, pero también hacia la profesora y la amiga… Por su discreción, su sencillez y su deseo de pasar desapercibida”. “Como alumna suya durante muchos años, puedo decir que me resultan verdaderamente admirables tanto su criterio pedagógico, como su entrega y eficacia siempre”.
También su juicio sobre el poeta Zorrilla es acertado, “el poeta despreciado por un padre autoritario y que se siente incomprendido y poco reconocido en cuanto a su quehacer poético”.
Tampoco Bécquer conseguirá, según Beatriz, alcanzar sus sueños.
Y destaca del Principito, de Antoine de Saint Exúpery, cómo el autor traza el camino de “la libertad del hombre buscando huir de lo anodino”.
Revaloriza la figura de Enrique Gil y Carrasco cuya “poesía es intimista, subjetiva, soñadora y cargada de nostalgia”.
Son muchos más los personajes que desfilan en este libro bajo la atenta mirada de su autora. Pero no podía faltar el recuerdo entrañable hacia el abuelo Ramón, “el mayor de 13 hermanos y que a sus 12 años dejó la aldea natal para embarcarse en la aventura de llegar a Cuba donde, gracias a su inteligencia y tenacidad, se abrió camino y prosperó, y fue llevándose a sus hermanos varones, que medraron allí”.
Nos dejará, justamente, la valía personal de un hombre culto que, con mano izquierda, supo llevar adelante las negociaciones pertinentes para que en 1.983, en Palencia, pudiéramos disfrutar de una magnífica exposición con gran parte de la obra de Victorio Macho. Aclara tajante: “La Exposición Antológica que resultó una memorable exposición, no exenta de innumerables esfuerzos y problemas, y que sólo gracias a la habilidad y el buen hacer del que fue su comisario y realizador, Emilio García Lozano, pudo hacerse realidad”.
A su amigo poeta, Marcelino García Velasco, le dedica sentidas palabras y como gran admiradora transcribe sus versos:
El poema no es más que vida
llenándose de tiempo…
Sé que la vida es más que esa tristeza
de andar sin emoción hacia el olvido.
Por eso intento
dejar una canción clavada en el atril de la mañana.
Vivir es sólo abrir los ojos
y abarcar los contornos de la tarde…
De la autora resaltaría su deseo de convertir la literatura en auténtica necesidad para sus alumnos y, ahora, jubilada, para cuantos deseen aprender o recordar. El deseo se ve cumplido porque pone en el empeño su inmejorable profesionalidad. Beatriz Quintana enseña deleitando. ¡Ahí es nada! Si los personajes que desfilan por cada página de estos cuidados textos pudiesen hablar, sé que agradecerían la exacta meticulosidad con la que fueron leídos y trabajados por ella para acercarlos a nosotros como un regalo en día de fiesta. Esta mujer, académica de la Institución Tello Téllez de Meneses, inteligente y querida por sus alumnos del Instituto Jorge Manrique, y por cuantas personas la conocemos, busca la esencia de los personajes que ha elegido y nos muestra en la variedad de cada uno, las peculiaridades que definen su obra.
El libro es variado, está bien escrito, y capta el interés del lector. No les avanzo nada más. Los prólogos solamente abren camino. Son ustedes quienes deben disfrutar de esta joya. ¡Adelante!
De la autora resaltaría su deseo de convertir la literatura en auténtica necesidad para sus alumnos y, ahora, jubilada, para cuantos deseen aprender o recordar. El deseo se ve cumplido porque pone en el empeño su inmejorable profesionalidad. Beatriz Quintana enseña deleitando. ¡Ahí es nada! Si los personajes que desfilan por cada página de estos cuidados textos pudiesen hablar, sé que agradecerían la exacta meticulosidad con la que fueron leídos y trabajados por ella para acercarlos a nosotros como un regalo en día de fiesta. Esta mujer, académica de la Institución Tello Téllez de Meneses, inteligente y querida por sus alumnos del Instituto Jorge Manrique, y por cuantas personas la conocemos, busca la esencia de los personajes que ha elegido y nos muestra en la variedad de cada uno, las peculiaridades que definen su obra.
El libro es variado, está bien escrito, y capta el interés del lector. No les avanzo nada más. Los prólogos solamente abren camino. Son ustedes quienes deben disfrutar de esta joya. ¡Adelante!
NOTA DE CURIOSÓN
Como muchos de ustedes no tendrán la suerte de disfrutarlo les dejo el enlace a su cuaderno donde aparecen la mayor parte de los artículos que Beatriz ha publicado en este libro.
Cuaderno de Beatriz Quintana Jato
Otoño en la Basílica | San Juan de Baños
Basílica de San Juan de Baños, Baños de Cerrato
Edén en Castilseco
Construido en sillería sobre finales del siglo XII, tiene ábside semicircular de bóveda de cañón apuntada y una nave de tres tramos.
Templo de San Julián y Santa Basilisa
Castilseco | La Rioja
Aprovechando la inconfesable afición de mi mascota al renombrado elixir de la zona, en junio de 2015 lo llevé a la subcomarca de Haro en la Rioja Alta, entre los montes Obarenes y el río Tirón, como práctica para convertirse en sumiller nariz de oro conociendo un templo "de narices": San Julián y Santa Basilisa de Castilseco.
Su portada, del siglo XIII, se abre al sur junto a una frondosa morera protegida.
La cabecera, con su ábside y presbiterio interrumpidos a finales del XII se cubre con bóveda a diferencia de la nave que lo hace con madera y separadas por arco triunfal apuntado que apoya en columnas adosadas a pilastras.
El exterior del ábside dividido en cinco paños con tres vanos de medio punto que reposan sus columnillas en capiteles decorados.
Es de los pocos templos que aún conserva sus dos espadañas originales.
de la que la más antigua es la que reside sobre el hastial oeste y sirve de campanario.
El interior se decora con capiteles de motivos vegetales y cabezas humanas,
tres de ellas coronadas.
Su pila de copa lisa del siglo XII
Y en el muro sur del presbiterio, unas pinturas góticas fragmentadas pertenecientes al sepulcro de doña María Ruiz de Tosantos.
cumpliendo su voluntad
El exterior, un festival de rostros donde lo que más me llamó la atención fue la realización de sus perfectas narices greco-romanas
de las que os dejo una muestra
por si deseáis concursar como "nariz de oro" en concursos vitivinícolas de la zona
Porque lo que es éste, ni las huele. Al final se acabaron dejando la sudadera en el tronco de la morera y tuvieron que volver al día siguiente para rescatarla, ¡ gracias a dios o a San Julián!.
Culebra-Cutrón
―c
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Actualización feb2026 | 💥+775 | +1378 👀
Una Investigación de Carlos Vielba
Culebra
(Del lat. colŭbra).
1. f. Culebra | Reptil ofidio sin pies, de cuerpo aproximadamente cilíndrico y muy largo respecto de su grueso; cabeza aplanada, boca grande y piel pintada simétricamente con colores diversos, escamosa, y cuya parte externa o epidermis muda por completo el animal de tiempo en tiempo. (Oxyrhopus rhombifer). SIN: deslabón, eslabón, sierpo. [DRAE: s.v.]
Culebrera
1. f. Tipo de hierba, muy corta, pero de excelente calidad para el ganado. [EHCR: Camporredondo.]
Culibajo, ja.
1. adj. coloq. Que tiene demasiado declive en esa parte del cuerpo. "Inasequible al desaliento, Santiago Arenas visita año tras año los organismos oficiales, hasta topar en 1942 y en la capital de la Provincia, con una chica paticorta y culibaja, envuelta en un uniforme de color azul falange, quien le presentó a un bigotudo mando, capaz de pararse a escuchar y abrir los ojos a la realidad. [AVNM: Lastrilla.] "La Fe, paticorta y culibaja -los malignos chavales le decían que la picaban en el culo las gallinas y a su corto nombre le agregaron una a―" [SVDS: Barruelo.]
Culín
1. m. Porción final de bebida. "Toma, Genaro, termina este culín, y que nos pongan otro porroncillo." [APDV: Otero de Guardo.]
2. m. Vaso con poca bebida (usualmente sidra). "Agua, vino y algún “culín” de sidra, cuando hacíamos alguna parada por “casualidad”, frente a un “chigre” de la ruta." [SFBV: Barruelo.]
Cumbre
1. f. Cumbral | Caballete del tejado. [ALCL: Lores.] [ALCL: Otero de Guardo.]
Cumbrial
1. m. Caballete | Cumbral. [CLPA: Cillamayor.]
Cumbrio
1. m. Cumbral | Caballete del tejado. [ALCL: Pomar de Valdivia.]
Cunacho
1. m. Burg. y Sor. Cesto || cesta grande. [DRAE: s.v.] [SRVP: Santibáñez de Resoba.]
Cuncurrinear
1. tr. Masturbar. [SVDS: Barruelo.]
Cuncurronearse
1. intr. Masturbarse. "Así que se limitaba a estar en continuo acecho y cuncurronearse, cuando su libidine estaba en efervescencia." [CFEV: Barruelo.]
Cunde
1. m. Sazón | Gusto y sabor que se percibe en los alimentos. "Estas patatas tienen buen cunde." [EHCR: Camporredondo.]
Cundir
(Del lat. condīre).
1. intr. Sal. Sazonar | Condimentar, dar sazón a la comida. [DRAE: s.v.] [EHCR: Camporredondo.]
Cuquero
1. m. Vendedor de caramelos o cosas para los niños. [SRVP: Santibáñez de Resoba.]
Curcuño
1. m. Corcusido | Zurcido mal hecho. "Después a repasar los "tomates" de las medidas, empleando un huevo para no dejar "curcuños". [SFBV: Barruelo.]
Curioso, sa.
(Del lat. curiōsus).
1. adj. Bonito | Bueno, agradable a la vista. También se aplica a las personas. [SRVP: Santibáñez de Resoba.]
2. adj. Curioso | Que tiene deseo de saber o averiguar lo que no le concierne. SIN: cazarito, huevero, meticón, oliscón. [DRAE: s.v.]
Curro
(Quizá de Curro, hipocorístico del n. p. Francisco, con el que se designa popularmente a los andaluces, que gozan de fama de majos).
2. m. Ast., Gal., León y Pal. pato || ave palmípeda. (Anas platyrhynchos). [DRAE: s.v.] "Rebuznos estrepitosos/de una manada de burros/ y una docena de curros/ perturbaron mi reposo." [SFBV: Barruelo.]
Curveño
1. m. Brezo | Variedad de urce que nace en las peñas. "Había una cabra debajo de un "curveño" y yo llevaba la escopeta y, apunto, disparo... y le pasó la bala raspando por el pelo diez metros por encima." [CPPC: La Pernía.]
Cuscar
1. tr. Buscar algo con atención. "Andaba cuscando en el corral." [EHCR: Camporredondo.]
Cusca
1. interj. Cuz | Orden que se da al perro. U. m. repetida. [EHCR: Camporredondo.]
Cúscaras
1. f. pl. Cosquillas | "Al niño le gusta que le hagan cúscaras." [DMSH: Dehesa de Montejo.]
Cuscurines
1. m. pl. Chicharrón | Residuo sólido que queda después de derretir la grasa de los gochos. [SRVP: Santibáñez de Resoba.]
Cuscurro
(De corrusco).
1. m. Cuscurro | Parte del pan más tostada que corresponde a los extremos o al borde. SIN: churrusco, coscorito, coscurro, orillos, rescaños, resguñito, resguño, roncho, rosquito, suegra. [DRAE: s.v.]
Cusquejo
1. m. Gozque | Perro pequeño pequeño muy sentido y ladrador, que siempre olfatea. [SRVP: Santibáñez de Resoba.] [AYVB: Barruelo.] "Seis cusquejos con ganas de zampar sopas, a quienes no llevaba ni un miserable mendrugo." [CFEV: Barruelo.] [DMSH: Dehesa de Montejo.]
2. m. Personas que las gusta olisquear. [DMSH: Dehesa de Montejo.]
Cuto a ~.
1. loc. adv. m. A cuestas (Llevar a) cuestas. [ALCL: Villalba de Guardo.]
Cutrala
1. f. Sacrificio de animales y reparto de su carne de forma rotatoria entre varias familias. "Era ésta [la cutrala] una costumbre que recuerdan los habitantes de algunos pueblos, como los de Recueva y Villanueva." [CPHT: Castrejón de la Peña.]
2. f. Animal hembra que no queda cubierta. "A mediados del siglo pasado se conservaban el nombre de cutralas para las ovejas o vacas que ya no criaban, por viejas, y quedaban machorras." [DMSH: Dehesa de Montejo.]
Cutrón, na.
1. m. y f. Animales ya viejos y poco útiles para el trabajo, que se reservan para sacrificarlos a lo largo del año. [DMSH: Dehesa de Montejo.]
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Si quiere acceder a la bibliografía
Una Investigación de Carlos Vielba
Concentración de Románico en Palencia (II)
¿Por qué asistimos a tanta concentración de románico en el Norte de Palencia?
Recorrido por Europa en Navidad
En este viaje por el mundo, no me olvido de una Navidad diferente, viajando por las ciudades más bonitas de Europa, adentrándonos en las razones de otros pueblos para vivir estos días entrañables. Voy a citar algunas de las ciudades donde se vive, cuando se puede, de manera especial la Navidad.
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