En este tiempo tan convulso, aunque no sé si hubo un tiempo tranquilo a tenor de la vida que estudiamos y vivimos, creo, sobre todo, a la gente que propone la paz, el amor, la amistad. Y en la medida de mis fuerzas profundizo en la comunicación con otras personas. Los viernes en Erandio son ya notas fijas en nuestro calendario.
Después del clásico
poteo, desde hace ya algún tiempo, nos desplazamos hasta La Campa, un pequeño núcleo que pertenece también al municipio y donde se encuentra la iglesia de Santa María, cuya construcción se remonta al siglo XII, pero reconstruida en los siglos XV y XVI. A esa fecha corresponde su torre campanario, con apariencia de fortaleza y cuya campana es una de las más antiguas de Vizcaya, datada en 1520. Pues en aquel punto se ubica el restaurante
Dandaka Jatetxea, siempre lleno a rebosar, con un menú bastante amplio y a 15€.
Hace unas semanas, un pequeño grupo de nuestra cuadrilla, aprovechamos el viernes para viajar a Guipúzcoa. Karlusa, que ya les dije que era ruso de nacimiento y al que le tenemos acobardado con Putin; Juantxu, mi amigo de Meñaka, con el que recorrí el norte de España y con el que desde hace unos años voy conociendo Galicia; Iñaki, el boliche de mi novela “Una nación, una misión, un gran amor” y Nano, que nos esperaba en lo más alto del
Gorla, un lugar en el monte con su restaurante, a diez kilómetros de Azkoitia, población fundada en 1324 por el rey Alfonso XI de Castilla, bajo el nombre de San Martín de Iraurgui.
Iñaki, Karlusa, Madari y un servidor, además de Nano y su familia que ya estaban allí. En Aretxabaleta conocimos el caserío Etxezuri, donde andaban entretenidos en el esquilo de las ovejas. A las tijeras, con destreza, una mujer con sus estudios terminados, que no se detiene en prejuicios. Allí adquirimos unos quesos denominación Idiazábal y nos obsequiaron con el pan que ellos elaboran. Después subimos a comer y a pasar la tarde en el Elosu o Gorla, a 700 m un lugar con bonitas vistas. Esta zona es popular por los senderos y áreas recreativas, con sus fuentes de piedra y espectaculares vistas panorámicas.
Hoy es viernes de nuevo y nos esperan en La Campa de Erandio.
Actualización Nov2025 | +199👀
LA MADEJA
Cada viernes en la tercera de Diario Palentino
Una interesante ruta ahí donde tú resides, Froilán, para un viernes más, que incluye aspectos turísticos, patrimoniales y también gastronómicos, como debe ser para completar el día. Así que buen viernes tengas por esos lares. Saludos.
ResponderEliminarBuenos dias Froilán
ResponderEliminar"La Paz, el Amor y la Amistad, y en la medida de mis fuerzas profundizo en la comunicación con otras personas." Qué manera de comenzar La Madeja de este viernes !!! Claro, con el recorrido que hicisteis la grupeta no me extraña que el ánimo esté por las nubes.
Feliz fin de semana.
Muy bueno. Me ha llegado dentro. Gracias
ResponderEliminarBien se podía titular este artículo ´Cita en la Campa de Erandio´. Lo primero que ha despertado mi interés es la torre de la iglesia de Santa María que incluyes en la fotografía y mencionas en el texto, que me ha recordado a la torre gótica de nuestra iglesia de San Miguel de Palencia.
ResponderEliminarLos viernes en Erandio son citas de amigos con el entrañable poteo por los bares hasta la hora del almuerzo en el restaurante que citas, en el que el precio de menú es asequible.
Encuentros de amigos que propician un canto a la amistad, esa que se va perdiendo por causas de la vida y compromisos que uno tiene contraídos, o por los precios desorbitados que te cobran por un vino, o la economía actual solo acta para ricos, no para las clases medias, y menos para las bajas que bastante tienen con poder llegar a fin de mes.
Aquí, en Palencia, las cuadrillas ya no abundan como hace unos años para tomar unos vinos por todas esas razones, a pesar de que los restaurantes están llenos, y si no has reservado no te dan de comer.
Qué los viernes sigan siendo sagrados para mantener la amistad con los amigos.