La fotógrafa de la Montaña palentina
Piedad Isla Gómez (1926-2009) fue una mujer
que hizo frente a las vicisitudes de la vida para
dedicarse en cuerpo y alma a su gran pasión: la fotografía.
Con su cámara captó un tiempo que hoy apenas permanece en la memoria de nuestros mayores. Los cambios económicos, culturales y sociales acontecidos en los últimos 70 años han sido tan vertiginosos que sus fotografías constituyen un legado de incalculable valor desde el punto de vista documental, estético, etnológico y antropológico. Pese a la importancia de su obra y su decisiva aportación a la montaña palentina, existe un vacío historiográfico considerable sobre su figura y su labor, sobre todo, si se compara con algunos fotógrafos varones de su misma época como Catalá, Roca, Masats, Cuallladó, Gómez, Ontañón, Joan Colom y un largo, etc. La poca documentación existente hasta la fecha -catálogos expositivos, entrevistas que le realizaron o incluso la reciente retrospectivas-, tienden a repetir la misma idea sin aportar nuevos matices, que ayuden a comprender mejor su labor. Este artículo dentro de sus limitados dimensiones, pretende contribuir a solventar es a la una histórica y hacer justicia su figura. Al tratarse de una semblanza, el texto incorpora no solo lo que Piedad Isla manifestó en las entrevistas que concedió, sino también la voz de aquellas personas que conocieron y compartieron una parte de su vida con ella. Finalmente, se ha intentado ilustrar de forma gráfica su trayectoria, como si estuviésemos visionando una pequeña parte de su propio álbum, foto biográfico o, al menos, leer su vida en imágenes.
2 comentarios:
Conocí y mantuvimos varias reuniones con Piedad Isla y su marido a lo largo de nuestras vidas. Los dos nos admirábamos mutuamente, tengo que decir que lo que más recuerdo de ella fueron sus sabios consejos. Fue también una gran luchadora.
Si Piedad Isla “se dedicó en cuerpo y alma a su gran pasión: la fotografía, y captó un tiempo que hoy apenas permanece en la memoria de los mayores”, Herminio Revilla también se dedicó y dedica en cuerpo y alma a su gran pasión: inmortalizar en madera los oficios de aquel tiempo y realizar maquetas en movimiento de esos ingenios que forman parte de nuestro patrimonio. Igual que Piedad con sus fotografías y Museo, Herminio con sus obras y Museo ha tenido y tiene una decisiva aportación a la Montaña Palentina y a la provincia de Palencia. Reivindiquemos sus figuras, sus obras y su legado que ponen en valor nuestro pasado.
Seguro Eliana que tu publicación tendrá el interés de conocer a fondo la figura de Piedad Isla y más aún tu tesis inédita.
Publicar un comentario