100 DOSIS DE AMOR [77] Froilán De Lózar [Para Sawabona, el amor de su vida]

Se te acumulan multitud de preguntas. Preguntas sin respuestas. Te superan a veces, porque el Amor no entiende de razonamientos ni de sabios consejos. Quienes pasaron antes por sensaciones parecidas lo curan todo con el mismo jarabe. Te dicen que lo pasarás mal un tiempo, que todo se supera, que no hay mal (amor) que dure cien años; incluso, te dicen, que verás otro mañana mejor.
ECLIPSE DEL 12 DE AGOSTO

El eclipse del 12 de agosto de este año será uno de los acontecimientos más importantes visibles desde España en décadas. Y no me resisto a recuperar lo que varios diarios, -incluido el nuestro- dicen al respecto: "Dentro de Castilla y León, la provincia de Palencia se sitúa en una posición especialmente favorable para disfrutar del fenómeno con buenas condiciones de visibilidad.” © curioson

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El desconocido de sí mismo

El desconocido de sí mismo_Nuestro-Psicólogo


Cuán exacto que nuestro nombre, nuestro apellido, porta enigmáticamente un trozo de la verdad de nuestro destino.


Es un misterio de qué modo esa marca encarnada, nuestra nominación, anuncia nuestro modo de goce, nuestro guion-resumen, las huellas que el tsunami de la letra dejará en nuestro cuerpo y en nuestro modo de ser. En Fernando Pessoa, hoy estatua en "A Brasileira" lisboeta, está el “Pessoa”, (persona en portugués, personaje en griego), y su escritura la veo como un intento de sostén y construcción de su persona, a través de sus personajes, y sobre todo de sus heterónimos. Sus heterónimos son máscaras. Ocurre que son radicalmente distintas a él mismo, al contrario, por ejemplo, que Juan de Mairena y Machado que son él mismo, como ya dictó Octavio Paz en 1965 en su famoso artículo sobre Pessoa, “El desconocido de sí mismo”. Libro a libro me he topado con "el enigma Pessoa", con los Caeiro, Ricardo Reis y Álvaro Campos, tan desconocidos para el propio Pessoa, como diferentes entre sí, títeres y portavoces de las muchas ‘Pessoa’ que habitaban al genial portugués, de hecho no es casual que "La vida plural de Fernando Pessoa" sea el título de una de sus mejores biografías. Este proliferar de muchas personas en una persona, es la norma de lo que nos acontece, y no la excepción. Pessoa dirá «vivir es ser otro»; Rimbaud: «yo es otro»; Freud, hallará en los sueños, la vía regia para llegar a ese sujeto que habita en nosotros, y que no es nuestro “yo”, sino nuestro “otro”. Esa es la norma: nuestra división subjetiva, el desconocido que habita en nosotros, y que frecuentemente, si no lo tratamos bien, si no lo leemos, nos traiciona: ¡nos traicionó el inconsciente!, se dice en la calle. Odiarnos conduce a lo peor. Lo suyo es amar al desconocido que somos, siendo la escritura un intento más de dejar hablar a ese sujeto del inconsciente. «No sé quién soy, qué alma tengo. Cuando hablo con sinceridad, no sé, con sinceridad, de qué hablo. Soy distintamente otro diferente de ese yo que no sé si existe», dirá Fernando Pessoa en 1914, en sus "Diarios", para añadir: «Me siento múltiple». Me cae muy simpático Pessoa porque exclamó algo esencial: «siempre rechacé que me comprendieran», sabiendo lo difícil que es toparse con alguien que no exija ser comprendido, a la vez que no hace nada por dejar de ser el gran desconocido de sí mismo.

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Fernando Martín Aduriz




Vecinos ilustrados

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La calle de nuestra casa era Indios Charrúas. En este barrio nos criamos mis hijos y yo. Donde ahora hay casas, antes era baldío y jugábamos...