100 DOSIS DE AMOR [23] [Sawabona]Una de las entradas de curiosón, es la carta que le escribe Albert Einstein a su hija. A lo mejor es un hoax de esos que surgen a menudo en las redes sociales y que la gente comparte sin cesar buscando, me imagino, decirle al mundo que se desperece, que deje lo que está haciendo, que se olvide de buscar, porque aquí está lo que alimenta de verdad, lo que nos hace más humanos, lo que necesitamos practicar y difundir: ¡¡¡El amor!!!!! El Amor es luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere.
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Edén en Campisábalos
En la sierra guadalajareña de La Pela se encuentra Campisábalos.
Templo de San Bartolomé
Capilla de San Galindo
Campisábalos | Guadalajara
Un pueblecito cuyo templo parroquial se conserva completo desde su primitiva construcción en el siglo XIII con el único añadido de la torre que derribó la parte oriental del atrio meridional. Compacto, orientado y alargado a levante, añade la capilla de San Galindo a su muro sur.
El exterior del ábside adosa cuatro columnas protegidas bajo alero con capiteles clásicos.
Los canecillos con figuras de la caza del conejo a palos.
En el centro, estrecha ventana aspillera con arquivoltas dobles que apoya en imposta corrida con lazo y dos capiteles clásicos.
Bajo ella, otra imposta de ochos que recuerdan a Puilampa.
En el alero norte, canecillos de máscaras
El atrio presenta cuatro columnas cilíndricas que apoyan en basas
y un pasamanos con estelas del cementerio que hubo delante del templo.
En él se abre la puerta de ingreso con cuatro arquivoltas que apoyan sobre imposta decorada y ésta sobre cuatro capiteles a cada lado.
El dintel, de dovelaje dentellado mudéjar, con rosetas.
El interior es de una sola nave, con presbiterio y ábside semicircular cubierto por esfera de cuarto, y arco triunfal.
Una pila bajo el coro, que no tardaron en manosear.
Añadida al costado meridional, la Capilla del Caballero San Galindo que una fachada exterior donde se encuentra un desgastado menologio, retiene nuestra entrada.
Esta portada es muy similar al templo de Villacadima, con alero de piedra sostenido por ocho canecillos, abocinada en degradación y cuatro arquivoltas que apoyan sobre capiteles y formando un dintel semicircular en arco de herradura.
El menologio añade una curiosa escena de caza del jabalí con tres perros mordiendo su lomo como en Tiermes
y una escena de justa entre caballeros.
Bajo este friso, una ventanita similar a la del ábside.
La Capilla de San Galindo es de una sola nave de seis metros de largo por la mitad de ancho que desemboca en presbiterio cubierto por bóveda de cañón.
Sus columnas adosadas rematan en capiteles foliados sobre los que reposa el arco fajón.
El toral sobre columnas cortas con capiteles de animales cabalgados por arpías sobre las que disparan sus flechas un par de centauros-sagitarios.
A todo esto, la Capilla resultó ser un recinto sujeto a prohibición de fotografiar pero que dada la rebelde condición de mi mascota resultó incumplida.
A mi me da igual; él sabrá lo que hace, pero que luego no me regañe cuando me hago pis en la alfombra del salón: " consejos vendo, que para mi no tengo".
Actualización feb2026 | 💥+755 👀
Chuflaitero-Chuzo
―c
Chuflaitero
1. m. Dulzainero | "Bastaba que cuatro individuos―pacíficos hasta entonces―, se juntasen y, aunque no hubieran tocado nunca un chiflo, form aban una orquestina, que luego bautizaban con pomposos nombres, [...] que luego, la agudeza popular los llamaba de otro modo: [...]."Los Chuflaiteros", [...] y tal..." [CFEV: Barruelo.]
Chulapón, na.
1. adj. Chulo | Que habla y obra con chulería. "Lanzó la moneda, una perra gorda de las antiguas, con la efigie de un Borbón muy narigudo, y fue a parar a los pies del chulapón Valentín, quien puso un pie encima de ella, como el que no se había enterado." [SVDS: Barruelo.]
Chulillo, lla.
1. adj. Chulo | Que habla y obra con chulería. "Valentín, "el chico de la blusa", muy chulillo él, peinado a raya en medio y con mucho fijador chuchurro a estilo Carlos Gardel, se había parado en la Bolera para contemplar una garza interesante." [SVDS: Barruelo.]
Chulín
1. m. Chulo | Que habla y obra con chulería. "-¡Desgraciao! ¡Chulín! -se debatía el patizambo Tista tratando de escabullirse sin lograrlo. [SVDS: Barruelo.]
Chulo
1. m. Bravucón | Esforzado solo en apariencia. [ALCL: Lores.]
Chulo del pueblo.
1. loc. nom. Viento y nubes vespertinas. "El chulo del pueblo asoma por la sierra y nos hace abrigarnos un poco más." [AYVB: Barruelo.]
Chumpiega
1. f. Garrapata | Ácaro que chupa la sangre de ciertos mamíferos en tal cantidad que su cuerpo llega a hacerse casi esférico. (Rhipicephalus sanguineus). [CLPA: Matabuena.]
Chupa
1. f. Mojadura | Mojadura a causa de la lluvia. [SRVP: Santibáñez de Resoba.] [AYVB: Barruelo.] [VRGP: La Pernía.] "El haber adquirido un color parduzco, era debido a las chupas, cogidas en el terreno de juego en días de lluvia y en el río, cuando le arrojaban con ella puesta, por pitar mal partido." [CFEV: Barruelo.]
coger una ~.
1. loc. verb. Mojarse | Calarse hasta los huesos. [AYVB: Barruelo.] "Vamos antes de que cojamos una buena chupa. [APDV: Otero de Guardo.]
Chupachús
(De Chupa Chups; marca reg.).
1. m. Caramelo de forma esférica, con un palito que sirve de mango para poder chuparlo. [CFEV: Barruelo.]
Chupada
(Del part. de chupar).
1. tr. Chupada | Acción de chupar. SIN: chupapada, chuparrada, lingotada. [DRAE: s.v.]
Chupapada
1. f. chupada | "...prosiguiendo con sus largas e incitadoras chupapadas, que ponían a Peruco en ebullición, pero disimulando en lo posible continuó con más brío la masticación del trozo que aún le quedaba en la boca, como una bola de estopa, de la cual ya extraía menos jugo que de la espina de un pancho." [SVDS: Barruelo.]Chupar
(Voz onomat.).
1. tr. Ven. Fumar ǁ aspirar y despedir humo. Aspirar humo de un cigarro. U. t. c. intr. "saborearon sus gruesos cigarros, apagados una y otra vez por no chupar al tiempo." [APDV: Otero de Guardo.]
Chuparrada
1. f. Chupada | "La pelusa de Peruco iba en aumento, mirando encandilado las chuparradas cadenciosas y prolongadas, exacerbando su reprimida impaciencia." [SVDS: Barruelo.]
Chuparretear
1. tr. coloq. Chupar frecuentemente. | "Tampoco el amarrao hacía su aparición en el Casino o Círculo barruelano, sino más bien se chuparreteaba en los retretes de los Frailes, entre los matorros de la Camperona o en los locales que las distintas pandillas instalaban en cochambrosos cubiles." [SVDS: Barruelo.]
Chupetes
1. m. pl. Planta de flores dulces. "En los prados había una gran variedad donde escoger: amapolas, lirones, "chupetes", lirios, etc. [DMSH: Dehesa de Montejo.] "Comíamos una especie, que llamábamos los chupetes, que eran dulces, y allá iban también los pájaros a chupar néctar." [GBRA: Brañosera.]
Chupi
1. adv. m. coloq. Muy bien. "La víspera por la tarde lo hemos pasado chupi, unas veces corriendo detrás y otras delante de los gigantes y cabezudos, y siempre, acompañados de toda la chavalería barruelana, y de muchas risotadas." [NSAM: Barruelo.]
Chupitel
1. m. Carámbano | Pedazo de hielo más o menos largo y puntiagudo. [SVDS: Barruelo.] [SRVP: Santibáñez de Resoba.] [DMSH: Dehesa de Montejo.]
Chupón
1. m. Carámbano | Pedazo de hielo alargado. [ALCL: Villalba de Guardo.]
Churaca
1. m. Gatera "Abertura redonda en la parte bajera de una puerta para la entrada y salida de gatos y gallinas cuando está cerrada." [DMSH: Dehesa de Montejo.]
2. m. Reguera "Agujero en la pared del huerto para el riego. [DMSH: Dehesa de Montejo.]
Churrado, da.
1. adj. Mojado [AYVB: Barruelo.]
Churrarse
1. intr. Mojarse | Mojarse del todo cuando llueve. [AYVB: Barruelo.]
Churripitear
1. intr. Escurrir | Escurrirse algún líquido o sustancia de poca cohesión. [EHCR: Camporredondo.]
Churripitel
1. m. Carámbano [EHCR: Camporredondo.]
Churrusco
1. m. Cuscurro | El pico de la gallofa (barra de pan). [AYVB: Barruelo.]
Churrutada
1. f. Chorrada | Porción de leche, aceite, etc., que se da por añadidura. [SVDS: Barruelo.]
Chutarvas que chutas.
1. loc. adv. m. Vas rápido o lanzado. [AYVB: Barruelo.] ¡vas que chutas!
2. loc. interj. ¡Que te conformes! [AYVB: Barruelo.]
Chuzo
1. m. Cualquier saliente o punta. [SRVP: Santibáñez de Resoba.]
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Actualización feb2026 | 💥666 | +727 👀
Una Investigación de Carlos Vielba
Si quiere acceder a la bibliografía
Una Investigación de Carlos Vielba
Senda de La Pedrosa | Palencia
Por la senda de "La Pedrosa", nos adentramos en un paraje natural de tantos como se pueden disfrutar en los alrededores de Barruelo: Ujapero y Cocoto, el Pical, el Torreón, Valdecebollas, Cueva del Cobre, Collado de Somahoz...
Ver dos veces las cosas
He tenido el placer de leer el libro de Froilán de Lózar, de original título, “Ver dos veces las cosas”, en el que se incluyen 100 Artículos publicados durante los últimos años en Diario Palentino.
Ponta De Sao lourenco
💫 Rutas por Madeira
Llamada de urgencia a la cordura
- La humanidad no tiene suerte. Los que quisiéramos cambiar radicalmente las cosas y que somos muchos, cada vez más, no disponemos de los medios para llevar a cabo nuestra empresa. Los que sí disponen de lo necesario, esto es, el poder político para tomar las decisiones y el económico para hacerlas realidad se encuentran siempre ocupados en otros temas, por no decir que muestran una apatía que insulta a la especie humana.
Pero quizás las cosas no sean tal cual las describo. Pienso que se trata de una aparente y exagerada casualidad. Es que siempre, desde que registro recuerdos al menos, los más débiles y desprovistos de medios adecuados, han sido los eufóricos y altruistas por cambiar el mundo. En cambio, las minorías privilegiadas, dueñas de todo lo material que la vida les puede proveer, han permanecido siempre descansando en el regazo de sus lujosas casas, leyendo los periódicos y resolviendo o intentando resolver los problemas dentro de su burbuja conceptual íntima, única y desconocida para las mayorías. Pero haciéndonos creer que nuestros intereses son los suyos propios.
En realidad creo que lo que ocurre generalmente es que no nos damos cuenta que cuando no tenemos nada lo queremos todo, para nosotros y para los demás. Pero cuando hemos obtenido la posición que tanto deseábamos de pronto se esfuma nuestro interés por el prójimo y nos convertimos en seres insaciables, queriéndolo todo para nosotros. Siendo ese “todo” un objetivo que se agranda sucesivamente con nuestras adquisiciones y el aumento de nuestro poder. Es triste decir esto, pero es menester para poder analizar la situación. Si en realidad descubrimos que nuestro ambiguo accionar se debe a cambios emotivo-emocionales que nos sobrevienen o sobrevendrán cuando nuestra realidad empírico-material cambie, algo deberemos intentar hacer, ya sea que estamos de un lado o del otro del mostrador socio-económico-político. Aunque debemos reconocer que lograr esos cambios internos que generarán los externos, será una tarea harto más sencilla desde nuestro materialismo vacío de pertenencias y con espacio suficiente como para ser llenado de verdaderos principios éticos y morales que queramos respetar. Pero lo cierto es que continuamos necesitando de los medios políticos de poder y los económicos, para llevar a la concreción lo que tanto deseamos. Y es probable que si no disponemos de los mismos, nuestra situación permanezca así de por vida. Quizás sin estertores ni prisas individuales pero con nuestra eterna preocupación por la situación de los más desvalidos.
Asimismo, se hace propicio aclarar que nos estamos refiriendo a una situación global, coyuntural y en especial, general. No podemos descartar las excepciones que toman lugar a veces y que en el tema que nos atañe pueden cambiar en parte los parámetros en algunas circunstancias específicas y respecto de individuos determinados.
Por todo ello es que estas líneas poseen un destino más concreto y debieran ser bien entendidas por los poderosos del mundo. Puesto que hasta ahora, en su quizás inconsciente y egoísta plan, lo están siendo cada vez menos (poderosos). Ya no gozan de la tranquilidad de antaño, personal y para sus familiares. Entonces deben rodearse de escoltas que los protejan. Pero continúan viviendo en ciudades de países cada vez más amenazados. Si lograran, merced a las altas tecnologías y evolucionados sistemas de seguridad, superar en parte este problema, deberán enfrentar otros. Nuestro castigado planeta se suma a la plebe agonizante que clama. Se convierte en un manifestante más. Crece la cantidad de accidentes climatológicos en todas partes del mundo. Ya no se sabe dónde ni cuándo ocurrirán. Y no afecta sólo a los pobres. La Tierra que llora lava, se sacude y se rompe como papel frente a la injusticia que sufren los niños cercenados de su derecho a crecer, se ayuda de la “inteligencia” humana que ha creado toda una evolucionada tecnología nuclear y ahora no sabe como sacársela de encima. Sí, es verdad, la naturaleza se lleva tanto a inocentes como a pecadores. Pero son estos últimos los que más tienen que perder. Y los culpables de lo que todos sufrimos. Mientras todo esto ocurre, las masas de una densidad cada vez mayor, con hambre, sin trabajo, perdiendo sus casas arrastradas por tsunamis, derribadas por terremotos o arrebatadas judicialmente por una hipoteca impaga, avanzan, se movilizan, pasan de un país a otro. No necesitan de barcos, aviones, ni siquiera de coches. Les basta con sus piernas para caminar. Y avanzan, siguen avanzando. Ya no tienen nada que perder. Todo está perdido para ellos. Y su única ventaja consiste en que a partir de ahora el juego sólo les presenta la posibilidad de ganar.
Sería conveniente que los grandes potentados del mundo cobijados bajo el regazo de sus cálidos hogares dejaran por un momento su periódico de las mañanas. Ya se hace innecesario informarse sobre las noticias del día. Quizás les convenga tomarse un tiempo para la reflexión. No les queda mucho. No nos queda mucho tiempo para que los que pueden dejen las estériles reuniones protocolares de lado y por una vez en la vida, sin hablar, hagan algo.
Imágen: Pumar59
Cuba, el sueño y la frustración de muchos
💭 Cuando Cuba era una provincia de ultramar de Castilla-León y Cantabria
Edén en Campillo
A éste le tengo un especial cariño porque supo lo que es un trasiego como yo, a quien no paran de llevar y traer. Este templo del siglo VII o principios del siguiente, no se ubica actualmente en el lugar para el que se fundó, pues en 1930 se trasladó piedra a piedra hasta las eras del pueblo zamorano de El Campillo ya que su solar primitivo a orillas del río Esla quedó sumergido por las aguas del embalse Ricobayo.
Templo de San Pedro de la Nave
Campillo | Zamora
El núcleo de San Pedro de la Nave era minúsculo y a orillas del Esla, cuya corriente fluvial, ancha y poderosa, bajaba entre cuestas empinadas de pizarra. Sólo contaba con siete viviendas y su iglesia pero que al estar circundado por seis aldeas cercanas que no poseían templo, debían acudir al pueblo para los cultos.
Ahora, el templo se alza exento, protegido por una cerca baja sobre la que levantaron una espadaña gótica que perteneció a los muros de la fachada meridional del templo.
El edificio se estructura con tres naves, crucero prolongado por dos pórticos y ábside central cuadrado. Sobre el crucero, un cuerpo prismático reconstruido.
Su puerta actual modernizada con desorden total en los sillares. Sin embargo las portadas exteriores si son originales, de arco de medio punto apoyadas sobre impostas con florones.
La cabecera muestra el ábside a la misma altura que la nave con varios ventanales geminados
que en la oriental lleva arcos de herradura con columna parteluz y capitel ornamentado.
El interior sorprendente. Pero que quede claro que no lo digo por éstos ¿eh?
La naves laterales impracticables hacia el crucero por un muro que las cierra y donde se horadan enigmáticos arcos de herradura.
Traspasado el crucero, dos habitáculos con tres ventanas sobre columnillas que se abren al presbiterio.
La decoración escultórica, fantástica. Ruedas solares, cruces, florones, vides, racimos, aves, rostros tallos, sogueados...
Destacan los capiteles de las columnas occidentales. El sacrificio de Isaac
Daniel el pocero
Los apóstoles santos Pedro
Felipe
Pablo
Y sus pilas: bautismal
Y benditera
Pero yo, gruñón de naturaleza pero a la que puede el lado romántico, lo que iba era para empaparme de esa leyenda que cuenta como el caballero Julián quedo sorprendido en su cacería cuando el ciervo herido se le enfrentó anunciándole que era Julián tan cruel que acabaría por matar a sus propios padres. Ante tal vaticinio el caballero huyó a tierras portuguesas donde casó con Basilisa. Los padres, extrañados por su larga ausencia lo buscaron durante años hasta dar con su paradero donde los recibió su esposa y tras agasajarlos, los invitó a dormir en el lecho conyugal. Cuando a la noche regresó Julián y penetró en su alcoba, al ver a dos personas en su cama supuso que Basilisa lo engañaba y ofuscado por los celos apuñaló a los durmientes cumpliendo el oráculo. Abatido por el dolor, Julián se retiró a un paraje junto al río Esla y fundó un hospital actuando como barquero para trasladar a los enfermos hasta que apareció un leproso al que también transportó y dio cobijo y cuidados en su propio lecho.
El leproso se transformó en ángel y le anunció el perdón de sus pecados. Allí, sobre ese hospital se fundó este singular templo visigodo que aun hoy conserva una ruda piedra como sarcófago de los restos de Julián.
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