Oigo latir, Teo Revilla
Oigo Latir
Oigo latir envuelto en enigma
héroe de la sierra, del valle verde
de húmeda alfombra y del robledal,
cuanto esconde callado e ilusionado
el corazón: música viva de brillante
seda, aire, luz, nube, cielo, estrella,
musgo, prado, agua, flora, lignito,
antracita, hulla, mina, minero, carbón.
La tarde navega solitaria entre las fauces
de la ausencia, por el entramado
de sonidos que cubren de lado a lado
el valle. Aves, arroyos, perfumes, ecos,
sonidos, dorados copos de nieves,
lluvias, lloviznas, forestal Pedrosa,
derrames de reflejos dorados con regalos
de paz, sinfonía de un tiempo apacible
que enciende, abre, desliza y engrandece
—si me asomo a tus ojos, dichoso huésped
de los bosques nostálgico de otros días—,
espacios hondos de armónica bondad..
© Teo Revilla Bravo
Nací en Barruelo de Santullán, provincia de Palencia, España. La atmósfera norteña, los colores del campo y de la sierra, la naturaleza siempre esplendorosa de los contornos cántabros, unido al ambiente rudamente minero, vidas marcadas entre la esperanza y la angustia, hicieron brotar en mí la sensibilidad que muy temprano me llevaría a la poesía y a la pintura como forma de expresión y sentimiento. Más tarde llegaría la posibilidad de que alguno de esos poemas fueran editados en revistas y en algunos libros de antología poética, siendo "Luces y Sombras" un libro de recopilación que ahora presento a través de Bubok.
SOBRE ESTA BITÁCORA
Esta bitácora nace en noviembre de 2008 con el ánimo de divulgar historias curiosas y entretenidas. Son 19 años acudiendo diariamente a la llamada de amigos que vienen de todo el mundo. Con +9.635.300 visitas, un mapa del románico abierto a finales de 2023 que ya ha recibido +1.449.500 consultas y +6.100 artículos en nuestra hemeroteca, iniciamos una nueva andadura. Comparta, Comente, síganos por nuestros canales de Facebook y Wasap. Y disfrute. ¡Es gratis!


























A mediados de agosto, hice una parada en Villabellaco, para recoger a mis amigos Carmen y Herminio, de la Fundación Herminio Revilla, para dirigimos a la presentación de la novela de Teo Revilla, que pasaba el mes en su localidad natal: Barruelo de Santullán. Haré un resumen de aquello en un artículo para el Diario, que subiré también aquí, pero me apetecía hoy abrirle la ventana de nuevo a este poeta barruelano, que aquí nos deja ya sonidos, olores, sensaciones con aquel sabor siempre delicioso a nuestra montaña.
ResponderEliminarUn tierno y emotivo canto a tu tierra, Teo, con un claro guiño hacia aquellos tiempos de la niñez y la adolescencia, trascritos ahora tras la pátina del tiempo. Saludos.
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