Fundación Herminio Revilla | Sacar lo que está dentro
He sido desde siempre, una persona polifacética, hago de todo, aunque me apasionó mucho la electricidad y la electrónica antigua hasta que llegó el componente Transistor, o sea, lo actual. Otra cosa que me cautivó fue la escultura y como ídolo admiré siempre a Miguel Ángel. Este hombre creo que dijo: " yo las esculturas ya las encuentro hechas, lo único que yo hago es quitar todo lo que sobra " y yo asiento con él: en algunos trocos me limito a retocar lo ya creado por la naturaleza y, en otros, a sacar esa escultura que pedía salir de su interior.
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||||| Me limito a retocar lo ya creado por la naturaleza y a sacar esa escultura que pedía salir de su interior. |
Una vida en el taller
Seguí como de costumbre creando, sin descuidar el trabajo, pues había que ganarse la vida y ayudar en casa a la familia. Fueron unos tiempos que cambiaron totalmente mi vida, empezando por el traslado a Aguilar, donde empecé a trabajar y estudiar por correspondencia el curso de radio, TV, electrónica industrial etc. y el poco tiempo que estuve en la Escuela de Artes y Oficios en Barruelo, y como consecuencia, los cuarenta años en Fontaneda al cuidado de la parte eléctrica. ¡Anda que no subí veces al castillo para intentar escuchar alguna emisora en el primer receptor a Galena que yo construí ! Nunca lo conseguí por estar muy distantes las emisoras. Una vez en Aguilar, monto mi pequeño taller en la casa familiar. Conocí a Carmen, con frecuencia le regalaba trabajos hechos por mí. Hombre, alguno compré, pero pocos por falta de recursos. Muchos trabajos que todavía conservamos con la intención de que pasen algún día a la Fundación. La mayoría de nuestros trabajos transmiten la historia de nuestra provincia y región. Aprovecho este lugar para hacer una llamada a todos esos políticos que nos representan, para que vengan a conocernos y conocerlo. Para nosotros y la gran mayoría de gente que lo conoce, tiene mucho más valor lo que hemos creado que todo el dinero de un banco. Ya te puedes imaginar, Froilán, lo que Carmen ha tenido que aguantar. Yo me he pasado la vida, hora tras hora en el taller, días, semanas, meses, años, y casi siglos.
LIBRO DE VISITAS
LA FOTO














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