🌗 De Arengas y Proclamas
Sigmund Freud (1856-1939) Médico austriaco.

📘 curioson | De cien en cien

●15—|||||—Como a nadie se le puede forzar para que crea, a nadie se le puede forzar para que no crea.

👉🏼Famosas Arengas y Proclamas | +1.955👀



🥹 En este artículo encontrarás algunos datos interesantes y curiosidades sobre España, su historia, sus monumentos, inventos, personajes famosos y costumbres.
📒Curioson | De cien en cien

●66—|||||—Si viajas a Canarias no dejes de visitar la Cueva de los Verdes, un túnel natural formado por el volcán Corona que se extiende a lo largo de seis kilómetros, considerado en algunos puntos como el tubo de lava más largo de Europa.

👉🏼Cien curiosidades sobre España | +777👀



🍺 Cien curiosidades sobre bebidas. ¿Cómo se obtienen algunas bebidas? Bebidas tradicionales. Mezclas modernas. Tragos explosivos.
📒Curioson | De cien en cien

●41—|||||—De Francia también, originario de la región de Normandía, obtenido de manzanas es el Calvados

👉🏼Cien curiosidades sobre bebidas | +6.366👀



🎩 Mal piensa el que piensa que otros no piensan. Refranes con su poso de humor y de ironía. Y a todos se les puede dar la vuelta.
📒Curioson | De cien en cien

●74—|||||—No hay ningún necio que no encuentre su compañero.

👉🏼Cien Refranes con ironía | +15.488👀



🚬 Cien curiosidades sobre el Tabaco. ¿De dónde viene? ¿Quién lo introdujo? ¿Cómo se cultiva? Enfermedades que provoca.
📒Curioson | De cien en cien

●27—|||||—El tabaco representa una de cada 10 muertes en el mundo.

👉🏼Cien curiosidades sobre el tabaco | +22.777👀



Aquellas viejas máquinas


Recuerdo que la máquina de escribir, desde que un día casualmente comenzase a tomar contacto con ella, siempre me gustó y hasta me llegó a apasionar un tanto. Reconozco que para mí era una diversión escribir a máquina, simplemente por el mero placer de escribir; aunque en muchas ocasiones, lo que escribía, copiado de alguna página de algún libro o acaso del periódico, cuando la hoja de papel –escrita por las dos caras- acababa llena de letras, iba directa a la papelera. 




Pero había pasado un rato divertido pulsando en su debido orden para formar las diferentes palabras, tecla tras tecla de la máquina; golpeadas una y otra vez con la debida coordinación entre cabeza pensante y dedos ejecutores de las órdenes. Y también una cierta maestría en cuanto al hecho del tacto y la presión que se ejercía sobre las teclas de la máquina.

Aprendí a escribir a máquina tempranamente en Palencia, en una academia al uso, al estilo tradicional y a base de repetir y repetir las absurdas palabras que se impresionaban sobre el papel presionando una a una las teclas contiguas en una determinada fila de la máquina. Y así una y otra vez fila por fila del teclado.

Y tanto me gustaba escribir a máquina que, durante los últimos años de estudiante en Palencia, pasaba a máquina algunos temas a algunos de los profesores del Centro. Y lo hacía por puro placer, como decía, porque me gustaba. A cambio recibía por su parte alguna pequeña compensación económica, pero ese no era el motivo principal del trabajo, como he reconocido más arriba.

Y lo que son las cosas, que el saber escribir a máquina y hacerlo, además, a una elevada velocidad, considerada en aquel tiempo como las 250-300 pulsaciones por minuto, me permitió obtener a finales de los años 70 una plaza como funcionario en la administración. Porque, ¿dónde mejor que con un trabajo así para poder desarrollar mi afición por la máquina de escribir?. Instrumento que, con el paso del tiempo, evolucionaría ostensiblemente: desde aquellas primeras y pesadas máquinas a las que llamábamos “a pedal” porque la presión sobre las teclas se hacía con un fuerte impulso, pasando luego por las eléctricas, más cómodas y con una pulsación muy suave, hasta llegar al actual ordenador en sus diferentes formas. Con una convivencia en este último caso, durante algunos años, con las máquinas eléctricas con una pequeña pantalla incorporada –entrando ya en el mundo de la electrónica-, donde se podía visionar el texto que se iba escribiendo, hacer borrados, intercalar palabras, párrafos, etc., etc. Lo que nos quedaba por evolucionar todavía en aquellos años 70 en este aspecto de la máquina de escribir…

Actualización Sep2026 | 💥+757 👀







Historias Cercanas

SOBRE ESTA BITÁCORA

Author image

Esta bitácora nace en noviembre de 2008 con el ánimo de divulgar historias curiosas y entretenidas. Son 19 años acudiendo diariamente a la llamada de amigos que vienen de todo el mundo. Con +12.125.200 visitas, un mapa del románico abierto a finales de 2023 que ya ha recibido +1.528.800 consultas y +6.100 artículos en nuestra hemeroteca, iniciamos una nueva andadura. Comparta, Comente, síganos por nuestros canales de Facebook y Wasap. Y disfrute. ¡Es gratis!

9 comentarios en el blog:

  1. José Javier, yo también aprendí mecanografía con una vieja máquina de escribir, de esas que obligaban a pensar cada letra antes de golpearla. No sé por qué me ensañé con la letra de un pasodoble dedicado al torero El Cordobés, una letra que nunca he logrado encontrar en internet y que decía: “Estando porfiando la plaza entera, pisa la arena del redondel, el dardo y la fragancia de Andalucía la tenía la muleta del Cordobés…”

    La repetía una y otra vez, incansable, buscando que algún día me saliera entera, sin un solo error, sin una tecla fallida. Aquella obstinación era mi forma de aprender: equivocarme, corregir y volver a empezar. Hoy, con el teclado de las computadoras, agradezco enormemente aquel esfuerzo, porque puedo escribir sin tener la vista fija en las teclas. Las manos recuerdan lo que la memoria aprendió a base de paciencia y repetición.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues así era nuestro aprendizaje, a base de repetir y repetir. Y, lo que son las cosas, a mí me gustaba escribir a máquina. Y de ahí las peripecias que cuento en el relato. Agradecido por tu comentario. Saludos.

      Eliminar
  2. Alfonso Santamaría Diez18 diciembre, 2025 16:38

    Tu escrito de hoy, J. Javier, me trae recuerdos similares a los tuyos. A mí me regalaron mis padres una Olivetti cuando tenía unos 14 o 15 años, y aprendí por mi cuenta el “método ciego”, a base de practicar y repetir siguiendo el manual. Cuando vine a vivir a Palencia, a los 17 años fui a la Academia Gutiérrez, y allí cogí velocidad, y logré como tú llegar a las 250-300 pulsaciones a base de entrenamiento. Me presenté a plazas de bancos y cajas y alguna oposición, pero mi problema era que durante el examen me ponía nervioso y me temblaban los dedos, por lo que no podía apenas controlar las teclas, con lo cual era imposible aprobar. En mi trabajo siempre la máquina de escribir estuvo presente y, como tú, fui testigo de su evolución a eléctricas, y después con pantalla hasta la llegada del ordenador que todo lo cambió.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues allí mismo, en la Academia Gutiérrez, fue donde acudí yo también durante un verano para aprender a escribir a máquina. Y luego ya fue todo seguido. Me compraron en casa una máquina Olivetti Studio 45, y allí me pasaba muchas horas, con las peripecias que cuento en el relato. Muchas gracias, Alfonso, por tu comentario. Saludos.

      Eliminar
    2. Alfonso Santamaría Diez18 diciembre, 2025 18:51

      Coincidimos, Javier, en academia y en el modelo de máquina de escribir de color verde, que aún conservo.

      Eliminar
  3. Nunca llegué a aprender a escribir con pulsaciones. Comencé a los 14 años con la Olivetti aporreando su teclado con el dedo corazón de la derecha inventando historias del Oeste al estilo de Marcial Lafuente Estefanía y aún sigo así escribiendo en el ordenador. Redacté cientos de demandas judicialñes con la Lexicon con el mismo dedo sobre triple hojas intercaladas en papel de calco que acababan rehechas a la madrugada porque me equivocaba y no existía posibilidad de corrector. Luego llegó el fabuloso invento de las primeras máquinas correctoras que aliviaban mi torpeza. Coleccioné todas las que usé como museo a la ímproba tarea de la escritura. Hoy, conservo mi torpeza redactando y publicando libros, pero sigo haciéndolo con el dedo corazón. Preciosa idea y mejor entrada, Javier.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Manuel, por tu comentario tan cariñoso. Y me alegra que mi relato te haya hecho revivir esas anécdotas que nos cuentas de tu "lucha" con la máquina de escribir y las teclas pulsadas con uno o varios dedos de la mano. Saludos.

      Eliminar
  4. Antonio Riaza (wassap)19 diciembre, 2025 13:59

    He revisado el articulo de J.J. Terán de la máquina de escribir. Para mi fue tal como la cuenta Javier, salvo que no formó parte de una oposición. Cuando termino el COU, me regalan una máquina de escribir portátil, manejable. Ese verano lo dediqué a escribir en ella con todos los dedos y casi sin mirar. Qué bien me vino, pues cuando comencé la carrera de medicina, los apuntes tomados en clase eran muy importantes y dada mi pésima letra comencé a pasarlos a limpio con mi preciada máquina. Pronto los 3 amigos nos dimos cuenta que había dos asignaturas cuyos exámenes se realizaban más por las explicaciones de clase que por los libros. Decidimos hacer buenos apuntes con lo recogido entre los tres, pasarlos a máquina y hacer copias en lo que llamábamos entonces "multicopista" y a venderlos. Eramos mosqueteros, "todos para uno y uno para todos" así que cuando se acababa el dinero a uno entre la segunda y tercera semana del mes, los vicios menores como tabaco y vinos corrían a cargo de los que aún tenían residuos. Y al final del mes pues todos a "dos velas". Qué bien nos vino la venta de apuntes, nos sacó de apuros. Qué tiempos aquellos, no eran ni buenos ni malos, habia de todo, pero éramos alegres y felices. Claro, teníamos la fórmula mágica, éramos jóvenes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Antonio, bonitas anécdotas nos cuentas al hilo de mi relato sobre la máquina de escribir y tu afición por la misma -como en mi caso-, que al final te sirvió para sacarte de algún apuro económico en la época de estudiante. Me alegra que mis palabras hayan sido capaces de revivir esos recuerdos en tu mente. Agradezco tu lectura. Saludos.

      Eliminar

Puedes comentar libremente. Agradezco tu participación. Sé prudente y respetuoso al exponer tus juicios. Escribe en minúsculas. Puedes poner tu nombre o comentar como anónimo. Si no aparece tu comentario al momento, no te preocupes, es que ha pasado a moderación porque se trata de un post viejo, pero enseguida lo apruebo.

🧜🏻 A PROPÓSITO
El Parador de Zafra


📒 El Parador fue un proyecto del que fuera alcalde de Zafra, Don Antonio Chacón, quien luchó por hacerlo realidad. El 15 de Octubre de 1968, ya fallecido Don Antonio Chacón, se inauguraba el Parador de Zafra, llamado en un principio Parador Nacional de Turismo «Hernán Cortés», ya que el conquistador extremeño estuvo alojado en el edificio antes de partir a tierras americanas. © curioson

👉🏼Parador de Zafra | +303👀



🔻 Arte desde el Aire
📒 Aitor Gutiérrez Cosgaya | Natural de Guardo. Operador de Drones | Escribe desde Palencia

🔥 Nuestra historia fue escrita en aquellos tiempos... sobre las piedras que llegaron hasta nuestra generación en el mismo orden que fueron enumeradas... © curioson

👉🏼Santa Eufemia de Cozuelos | +1242👀



🔻 Mejor no comprender
📒 Fernando Martín Aduriz | Psicólogo | Alma del Ateneo de Palencia

🔥 Desde los años setenta en estas fechas tocaba Albergue de Navidad. Barruelo, Arbejal, Salcedillo, Cervera, San Salvador de Cantamuda, Camporredondo, son algunos nombres de esa evocación no nostálgica, sino hoy de aprovechar el instante, a lo Dickens en su “Cuento de Navidad” cuando afirma rotundo: «¡Desconoces que la ocasión perdida de una sola vida es irreparable!». © curioson

👉🏼Montaña Palentina Viva | +707👀



🔻 Palencia en mis recuerdos
📒 Alfonso Santamaría Diez | Castrojeriz (Burgos). Vive y escribe desde Palencia

🔥 Renacer es el regalo perfecto que recibe la catedral para celebrar su 700 aniversario: el montaje de un museo en el mejor escenario posible, que proporciona esplendor y belleza al monumento e interés constante al visitante. © curioson

👉🏼Muestra Renacer, la catedral transformada | +3303👀



🔻 Románico Curioso
📒 Cristina Párbole | Historiadora | Escribe desde Aguilar de Campoo

🔥 Hasta mediados del siglo XIX nadie se había fijado en ellas, será entonces cuando encontremos la primera descripción: “signos extraños, encontrados en casi todas las paredes de nuestras iglesias, catedrales y construcciones medievales, se suponen signos mágicos”. © curioson

👉🏼Las marcas de los canteros | +1505👀



🔻 Autores de Nuestra Historia
📒 Beatriz Quintana Jato | Catedrática de Literatura

🔥 Progresista y muy preocupada por el desprecio hacia la mujer que percibía en la sociedad, desarrolló una enérgica actividad pedagógica desde sus comienzos como maestra rural hasta que logró reorganizar la Enseñanza Pública en México. © curioson

👉🏼Gabriela Mistral | +606👀



📒 EN PORTADA | UNA RUTA CADA DÍA +545👀

Subida al emblemático monte Oiz

Aparcamos el coche en el pueblo Garai y desde ahí comenzamos a andar. El camino es fácil, transcurre por pista hasta la cima. Allí se encuen...