Un paseo por Barruelo
No importa de donde vengas. No importa lo que hayas vivido para percibir sensaciones distintas hasta en un sencillo paseo. No es cuestión de experiencia, ni de talento. No hace falta mucho tiempo.
||||||| "Esa imposible novela de amor que todos llevamos dentro", una bonita historia en la que me he recreado estos últimos días |
Y así pasamos la jornada, asomados a "Esa imposible novela de amor que todos llevamos dentro", una bonita historia en la que me he recreado estos últimos días, donde el protagonista reflexiona sobre el amor, que no termina de encontrar. La artista Karyn Huberman, su compañera de vida explica en la solapa la convulsa realidad íntima y existencial del protagonista en un vano intento por alejarse de aquella soledad que le aprisiona.

SOBRE ESTA BITÁCORA
Esta bitácora nace en noviembre de 2008 con el ánimo de divulgar historias curiosas y entretenidas. Son 19 años acudiendo diariamente a la llamada de amigos que vienen de todo el mundo. Con +12.042.500 visitas, un mapa del románico abierto a finales de 2023 que ya ha recibido +1.510.900 consultas y +6.200 artículos en nuestra hemeroteca, iniciamos una nueva andadura. Comparta, Comente, síganos por nuestros canales de Facebook y Wasap. Y disfrute. ¡Es gratis!




















Gracias, Froilán de Lózar, por constatarlo. ¡Qué bellos regalos emocionales este verano y momentos pasados juntos que quedarán guardados gratamente en el recuerdo! Ese paseo por Barruelo y la presentación del libro este verano fue uno, sin duda; como conocer a tu mujer, Nieves, y dialogar con ambos en tu hogar de San Salvador de Cantamuda tras visitar al viejo "Roble". Gracias también por la canción entonada con tan espléndida voz. Un inmenso abrazo
ResponderEliminarEnhorabuena, Froilán, por tu artículo de hoy en tu sección de La Madeja de Diario Palentino, con ese paseo por Barruelo que nos narras con ese cariño que sientes por esas tierras de nuestro Norte Provincial. Y enhorabuena también a Teo Revilla por la presentación de su libro, sin duda inspirado en esos espacios norteños. Un conjunto de cosas que, por lo que nos cuentas, marcó una bonita jornada en Barruelo y alrededores. Saludos.
ResponderEliminarGracias, J. Javier. La novela, que sí que nace de alguna forma en Barruelo, está ambientada en las ciudades de Madrid y Barcelona: Dos muchachos salen de Barruelo y se topan con la incapacidad de poder cumplir los deseos amorosos que se les presentan.
EliminarUn abrazo.
@Teo, visitamos el Roblón de Estalaya, que es un icono de estas tierras. Redundando en lo que comento en el artículo, interesa conocer y recordar este mundo rural de donde procedemos y al que regresamos de vez en cuando para reponernos. Sigo con tu novela. Me gusta tu forma de contarlo. Ya sabes que voy despacio, a ratitos, pero ya amerita una buena reflexión tu esfuerzo. @Terán, Pasamos una buena tarde paseando por Barruelo. ¿Te has fijado? Tuvo cinco cines este pueblo, lo que da margen para pensar en todo el movimiento que aquí se generó. Buen día.
ResponderEliminarFroilán, no me recordaba en el momento de escribirlo. Tengo la cabeza cada vez más olvidadiza; supongo que va influyendo el peso de la edad. Prometo no volverlo a olvidar. Que vaya bien el fin de semana y de nuevo gracias.
EliminarA propósito de los cines: no fueron cinco, sino tres, según mis recuerdos y memoria. Se lo decía ahora mismo a Alfonso Santamaría.
EliminarGrato sábado y un abrazo.
Yo también tengo que decir referente a ese día que también para nosotros fue una tarde muy agradable porque a parte de estar presente en la presentación del libro de Teo y tener la suerte de encontrarnos con otros amigos venidos de otros lugares. Fue una tarde que también pudimos disfrutar de dar un paseo y tomar un refresco por el pueblo de Barruelo.
ResponderEliminarHerminio, sabes la alegría que me dio veros aparecer con la certeza, al verle y saludarle, de tener en la presentación al amigo Froilán. Me alegra que la tarde sirviera también para sentir el aliciente de la amistad y el paseo.
EliminarUn abrazo.
Pese a los nervios, fue muy bonito poder compartir el lanzamiento de la novela en el pueblo, en ese espacio tan propio de ahí, como lo es la casa del pueblo, con gente del pueblo, algunos ya conocidos, grandes amigos y otros que abrieron puertas a la amistad. Gracias a todos ellos por acompañarnos y gracias a Froilán De Lózar , por recordarlo de tan hermosa manera.
ResponderEliminarLo fue y nos llenaron de emoción y de nervios... Pero al parecer y por fortuna, todo salió bien, Karyn. Los amigos y la gente del pueblo en general, un inmenso regalo.
EliminarUn viaje sin prisa por los caminos de siempre.
ResponderEliminarRedescubrir los pueblos de la Montaña Palentina y volver a recorrer esos rincones que tantas veces he transitado es una experiencia única. Este artículo de Froilán capta a la perfección esa magia: la naturaleza que nos habla cuando logramos detener la prisa, la memoria viva de personas como Arturo Pérez González en Barruelo de Santullán, y la sensibilidad artística de Teo Revilla.
Un recorrido que nos invita a frenar, escuchar el silencio y reencontrarnos con las historias que dan vida a nuestros pueblos.
Saludos, José. Qué hermoso lo que comentas.
EliminarEntrañable y agradable paseo veraniego por Barruelo, que hace que descubra muchas cosas: La primera ese contraste de la naturaleza que pasa inadvertida cuando eres niño, pero que en la madurez la admiras, escuchas y aprecias su silencio. La segunda que en Barruelo conociste a un sabio, privilegio que no es fácil encontrar alguien que te cuente tantas historias, que seguro algunas nos has contado. No es fácil hacer amistad con un artista de la madera que pose un famoso museo en Villabellaco y una mujer única que le entiende y le da vida. No es fácil, tampoco encontrar a un poeta, escritor y pintor, un hombre con tres dones es difícil de encontrar.
ResponderEliminarLa tercera es que este escrito me ha resuelto la curiosidad por saber quién era Karyn Hubernan, cada vez que leía un comentario suyo en Curioson, sobre algún poema de Teo Revilla.
La cuarta recordar al Barruelo veraniego, con gente en cada calle y en cada casa, que añora un pasado con tanto trabajo en la mina, y nada menos que cinco cines para distraer al personal.
Y por último descubrir el valor de la amistad, esa que también se refleja en tu encuentro con Herminio y Carmen, con Teo y Karyn.
Un abrazo fuerte para todos.
Alfonso, qué grato encontrar estas letras tuyas tan plenas de bondad y naturalidad humana, de una escritura que va yendo directa al corazón a medida que relatas cuanto ofrece el artículo, cuatro puntos de interés sobre el paseo a Barruelo de Froilán en un texto coherente y bien estructurado que emociona. Todo de manera suave, entrañable, refinada, humana, exquisita; qué capacidad para emocionar y acercarte la tuya.
ResponderEliminarMuchísimas gracias por todo el desglose; a ver si logramos conocernos un día.
A propósito de los cines: no fueron cinco, sino tres, según mis recuerdos y memoria.
Un gran y fuerte abrazo y feliz fin de semana.
En el municipio de Barruelo de Santullán hubo un total de 5 cines. El auge de la minería de carbón en el siglo pasado convirtió a esta localidad en un auténtico hervidero cultural y de ocio, llegando a albergar salas de proyección en diferentes espacios y colectivos del pueblo.
ResponderEliminarEntre las salas más destacadas y recordadas de su historia se encuentran:
* Cine Moderno: Una de las salas principales del municipio, rehabilitada posteriormente para convertirse en el Auditorio Municipal Nicolás Torre.
* Cine Olimpia: Ubicado en la Gran Vía local, recordado por ser uno de los espacios con gran actividad e importancia social en la época de esplendor de la villa.
* Cine de la Casa del Pueblo: Edificio sindical que sirvió como una de las primeras sedes de proyección cinematográfica a principios del siglo pasado.
* Cine Capitol: Otra de las salas comerciales activas durante las décadas de mayor población.
* Cine del Colegio Regina Pacis: Una sala vinculada a la comunidad eclesiástica de los frailes.
Son las que recuerdo. Y solo dos estuvieron funcionando al unísono: el de la Casa del pueblo y el Olimpia. El Moderno vino después, años sesenta, y ya no funcionaba el de la Casa del pueblo, que perteneció a la UGT., de ahí su nombre.
ResponderEliminarLos frailes nos hacían, ocasionalmente, cine en el colegio. El Capitol, cuando yo nací ya no funcionaba, creo.