🌗 Miguel de Unamuno, escritor y filósofo [Bilbao, 29 de septiembre de 1864-Salamanca, 31 de diciembre de 1936]
📘 curioson | De cien en cien

● "Hay un orgullo más barato, que el que como tal definió Schopenhauer, al decir que nada más está al alcance de cualquiera que el envanecerse de pertenecer a tal o cual pueblo o raza, y este otro orgullo más barato aún, es el de desdeñar a su propio pueblo con intento de mostrarse elevado sobre él".

Sobre España y los españoles | +2.909👀



🥹 Cien cosas curiosas sobre España
📒Curioson

38—|||||—En la comarca de la Hoya de Huesca, también hay una ruta del Silencio, donde podrás encontrar ermitas rupestres.

De la sección DE CIEN EN CIEN 👀+350



🍺 Cien curiosidades sobre bebidas
📒Curioson

||||||—06—En muchos países orientales se hacía el vino de dátiles y de palma.
||||||—07—En el Japón, el "saki", aguardiente de arroz.
||||||—08—En Malasia, el "bodik", parecido al "saki" japonés.
||||||—09—Los turcos beben el "raki".
||||||—10—Los alemanes, el "schnaps".
||||||—11—Los rusos, el "vodka" y el "kevas".

De la sección DE CIEN EN CIEN 👀+6255



Aquel álamo solitario de mi pueblo


Aquel tiempo de aquel entonces, era un tiempo en el que, no sé si por arte de magia –que parece ser que no-; o porque nosotros, los chavales, lo veíamos así, o, simplemente, por la lógica natural de nuestra naturaleza humana –que va a ser que sí-, nos dábamos cuenta de que poco a poco todos íbamos creciendo en el pueblo, haciéndonos más mayores paso a paso. 



Pero, por momentos, a los chavales se nos encendían algún día las ideas y ahí estábamos prestos intentando desarrollarlas; porque resultaba que de pronto queríamos crecer mucho más deprisa todavía para hacernos mayores cuanto antes. Entre otras cosas, porque siempre teníamos puesto el punto de mira en nuestros hermanos mayores y en los mozos del pueblo, todos mayores que nosotros; porque a ellos –decíamos todos- se les permite hacer muchas cosas que a los chavales nos estaban vedadas. Así que con aquellas edades tan primigenias, tan de andar por casa tontos de nosotros, a veces se nos ocurría eso tan descabellado de que queríamos crecer mucho más rápido día a día, para llegar a ser pronto mayores y tener acceso libre a muchas de aquellas cosas que teníamos a nuestro lado; pero que hasta ahora se nos restringían simple y llanamente porque éramos todavía pequeños. ¡Qué crueldad! que nos hacían los mayores… Sin embargo, cuando por otra parte, veíamos también que, por el simple hecho de ser pequeños, en casa las responsabilidades eran las mínimas y que teníamos todo el día para poder estar en la calle con nuestros juegos sin fin, se nos olvidaba muy rápido esa peregrina idea de hacernos mayores cuanto antes. En nuestras correrías, visitábamos los arroyos cercanos al casco del pueblo con mucha frecuencia; ocupados la mayoría de las veces en el noble arte de la pesca, ya fuese a caña o se estilase el tiempo de los reteles para pescar cangrejos. Y en el lateral de uno de los arroyos, observábamos cómo aquel álamo solitario que había crecido allí en su orilla tiempo ha, esbelto y elegante a más no poder, cada año lo veíamos más crecido que el anterior, con infinidad de ramas, tallos y hojas nuevas que le iban saliendo por todos los lados, mientras él iba ganando en altura año a año. Y a medida que iba ganando en altura notábamos cómo al atardecer se iba poblando de los pájaros próximos al lugar, que acudían hasta él para resguardarse durante la noche, al cobijo de sus muchas hojas. Desconcertándonos un tanto el griterío tan descomunal que producía aquella gran cantidad de pájaros acomodados en su interior. Nos gustaba observar aquel álamo en toda su esbeltez desde la distancia, allí solitario en medio del campo. Y cuando estábamos junto a él y elevábamos nuestra vista tratando de llegar hasta el final del mismo, comentábamos entre nosotros que el próximo año llegaría casi hasta el cielo, y nosotros seríamos testigos de ello. Y entonces, en esa impulsión que de pronto teníamos de querer hacernos mayores pronto, añadíamos a la pretensión que también queríamos ser muy altos, casi tanto como aquel álamo solitario del arroyo. Pasaron los años, nosotros fuimos creciendo acordes con la naturaleza humana de cada cual. Y aquel álamo solitario del arroyo lo haría seguramente de acuerdo con las reglas de la madre naturaleza; y hasta nuestros días. Que al día hoy, aún sigue en pie y conservando su talle, su elegancia y su esbeltez; circunstancias de las que siempre gozó e hizo gala ante grandes y pequeños, vecinos y visitantes.

Actualización Sep2026 | 💥+858👀







Historias Cercanas


SOBRE ESTA BITÁCORA

Author image

Esta bitácora nace en noviembre de 2008 con el ánimo de divulgar historias curiosas y entretenidas. Son 19 años acudiendo diariamente a la llamada de amigos que vienen de todo el mundo. Con +11.629.000 visitas, un mapa del románico abierto a finales de 2023 que ya ha recibido +1.489.600 consultas y +6.100 artículos en nuestra hemeroteca, iniciamos una nueva andadura. Comparta, Comente, síganos por nuestros canales de Facebook y Wasap. Y disfrute. ¡Es gratis!

10 comentarios en el blog:

  1. Espléndido relato, José Javier, escrito con primoroso cuidado, donde uno, de alguna singular o más bien común manera, se identifica con el tiempo de la infancia, con el paisaje, el paisanaje, los pájaros revoloteadores, el arroyo y el álamo. Gracias por compartir emociones.
    Va un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Teo, por leerme y expresar tu opinión sobre mi relato. Me alegro te haya gustado y te haya hecho revivir aquel entonces de cuando chaval en el pueblo. Saludos.

      Eliminar
  2. José Javier. He disfrutado mucho leyendo tu artículo recordando la infancia. Tiene esa capacidad tan hermosa de despertar recuerdos que uno llevaba guardados muy adentro. Mientras te leía, volvió a mí un sentimiento muy claro de aquellos años: las ganas inmensas de que el tiempo caminara deprisa… y, sin embargo, parecía avanzar desesperadamente lento.
    Quizás, como tú dices, era porque queríamos ser mayores. Mirábamos a los adultos con cierta envidia, pensando en las libertades, decisiones y ventajas que tenían, sin imaginar que también la infancia guardaba tesoros irrepetibles. Los días parecían eternos, los veranos interminables y cada cumpleaños tardaba una eternidad en llegar.
    Y qué verdad encierra esa sensación: cuando uno desea algo con mucha ansiedad, parece que tarda más en alcanzarlo. El reloj se vuelve pesado y el tiempo avanza con pasos diminutos. Luego, con los años, sucede lo contrario: casi sin darnos cuenta, el tiempo empieza a correr.
    Gracias por haber escrito algo capaz de remover recuerdos y emociones tan profundas. Eso solo lo consiguen quienes escriben desde la verdad y desde la memoria del corazón.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Estalayo, por tan bonitas palabras y elogios hacia mi relato. Me alegra te haya gustado y te haya hecho volver a vivir de alguna manera aquellos años del pasado en el pueblo. Y como tú dices, qué lento pasaba el tiempo hasta el cumpleaños siguiente, pero, en cambio, qué rápido pasa ahora ya cuando adultos. Y es que, como todos pensamos ahora, qué felices éramos cuando chavales, a pesar de que de vez en cuando nos entraba algún deseo de querer ser mayores a mayor velocidad, por aquello de poder hacer ciertas cosas que, por nuestra corta edad, no podíamos; pero nada más llegar a la vuelta de la esquina, ya se nos habían pasado tales deseos. En fin, cosas de la edad. Saludos.

      Eliminar
  3. Alfonso Santamaría Diez07 mayo, 2026 16:58

    Un relato lleno de recuerdos que de nuevo nos traslada a los años en los que éramos chavales, al pueblo, a los amigos, a los juegos, a querer ser más mayores y crecer deprisa para dejar de ser niños y ser distintos. Pero el mundo de los niños es irrepetible, especial, inocente, de alegría permanente, feliz, casi siempre. Queríamos crecer como crecía el álamo, que siguió creciendo y aún sigue presente, a pesar de los años, pero seguramente, en la actualidad, se note más en vosotros el paso del tiempo, que en el árbol. Aquel álamo en el que tantos pájaros piaron al posarse y se refugiaron para pasar la noche. El tiempo vuela, como esos pájaros, cuando comenzamos a ser mayores.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Alfonso, por tus palabras tan cariñosas hacia mi relato. Y me alegra que te haya gustado y te haya trasladado de alguna manera a aquellos tiempos de cuando chaval en el pueblo. Y es que, si recordar es volver a vivir, y más si son recuerdos gratos, tanto mejor la situación. Y sí, aquel álamo sigue en pie en su lugar de origen. Saludos.

      Eliminar
  4. Fundación Herminio Revilla07 mayo, 2026 17:42

    Hola Froilan, hoy José Javier con su reportaje nos hace recordar aquella vida que más o menos pasamos de chavales en nuestros pequeños pueblos. Leyendo el escrito y observando la fotografía del Álamo, me ha venido a la cabeza aquel dicho que siempre oímos. " Que lento pasa el tiempo en la niñez, y rápido se va en la vejez.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Herminio, por tus palabras, ambientadas también en aquel tiempo del pasado, del que nos recuerdas ese dicho tan popular sobre el paso del tiempo según el momento de la vida en el que te encuentres. Saludos.

      Eliminar
  5. Carmen Arroyo07 mayo, 2026 17:46

    ¡Como disfrutas con tus recuerdos! Para mí, es otro modo de vivir todo aquello que como amigo fiel se grabó en la mente; nos dejó vibraciones buenas, un tiempo imposible de olvidar pues marcó nuestras vidas y ese rescoldo no hay quien desee perderlo. Quizá, esa es la causa de que nuestro corazón vuelva con frecuencia hacia momentos, personas, lugares y los haga presentes, 'no es bueno que el hombre esté solo', escribió mi inolvidable poeta. Yo busco anular la soledad, aunque sea mínima a veces, llenándola de recuerdos que fueron mi vida junto a los que quise y siguen acompañando este paso de los días que me faltan por recorrer. Recuerda, amigo, te encuentras a tí mismo en y con los demás. Qué sigas siendo feliz.Un abrazo. Carmen

    ResponderEliminar
  6. Qué bonitas palabras, Carmen. Me han gustado. Porque, a raíz de mi relato, nos reflejas con toda sinceridad lo que te ocupa en el día a día y lo que sientes en estos momentos de tu vida. Que en ese estado, te acompañe cada día tu relación con las palabras y que llegues también a alcanzar la felicidad. Saludos.

    ResponderEliminar

Puedes comentar libremente. Agradezco tu participación. Sé prudente y respetuoso al exponer tus juicios. Escribe en minúsculas. Puedes poner tu nombre o comentar como anónimo. Si no aparece tu comentario al momento, no te preocupes, es que ha pasado a moderación porque se trata de un post viejo, pero enseguida lo apruebo.

🔻 EL POST DE OCTUBRE.
Ritual y Protocolo de la berrea en la Montaña Palentina.


📒 La berrea es un peculiar concierto en plena naturaleza de sonidos guturales, potentes, impresionantes y prolongados emitidos por los ciervos adultos en época de celo que rompen el silencio de los bosques, sierras y montañas, y proporcionan uno de los espectáculos más bellos que se pueden observar. © curioson 👇

Protocolo de la berrea en la Montaña Palentina 👀+1500



🔻 Arte desde el Aire
📒 Aitor Gutiérrez Cosgaya | Natural de Guardo. Operador de Drones | Escribe desde Palencia

📒 Antigua parroquia de un despoblado medieval que fue declarada monumento artístico en 1966. Templo de nave única orientado al este, con espadaña de un solo ojo, que ha merecido los elogios de todos los amantes de este arte. © curioson 👇

Ver Artículo Completo: Ermita de Santa Eulalia | +828👀



🔻 Mejor no comprender
📒 Fernando Martín Aduriz | Psicólogo | Alma del Ateneo de Palencia

📒Hay una novela de Enrique Vila-Matas, que precisamente tiene un título así, Hijos sin hijos. Allí menciona a unos personajes que tienen todos en común el alejarse de la sociedad, pero sobre todo que “sólo se alimentan de sí mismos, de forma que no se les puede ayudar sin hacerles daño”. © curioson 👇

Ver Artículo Completo: Hijos sin hijos | +848👀



🔻 Palencia en mis recuerdos
📒 Alfonso Santamaría Diez | Castrojeriz (Burgos). Vive y escribe desde Palencia

📒 En las butacas de la Biblioteca disfruté de una representación única, maravillosa manera de vivir el momento, de deleitarse de la biografía y currículo de Javier Marín de Vega, contada con su peculiar forma y manera por Beatriz Quintana, que tiene la facilidad de meterte de lleno en el personaje. En esta ocasión, la catedrática nos descubrió no al Marín fotógrafo, sino al Marín escritor, biógrafo, estudioso, seguidor, experto y admirador de la figura del poeta sevillano Antonio Machado. © curioson 👇

Ver Artículo Completo: Cartas de amor de Antonio Machado a Pilar de Valderrana | +1.550👀



🔻 Autores de Nuestra Historia
📒 Beatriz Quintana Jato | Catedrática de Literatura

📒 En medio de esa sociedad, en la misma Corte, en 1580, vino al mundo Francisco de Quevedo, de familia noble. Poco agraciado físicamente, combatía esos defectos con un carácter violento tras el que se ocultaba un hombre tímido y sensible que, según se decía, tenía que burlarse de sí mismo para poder soportarse. © curioson 👇

Ver Artículo Completo: Francisco de Quevedo | +555👀



🔻 Románico Curioso
📒 Cristina Párbole | Historiadora | Escribe desde Aguilar de Campoo

📒A finales del siglo XII se levanta en Villanueva del Río Pisuerga el templo de San Juan Bautista. El primer documento donde aparece citado Villanueva es del año 1039, en el aparece citado como Villanova y se trata de una donación en la cual la condesa doña Ofresa entrega su cuerpo a la iglesia de Santa María de Aguilar y dona a esta la hacienda que poseía en Villanueva. © curioson 👇

Ver Post Completo: Iglesia de San Juan Bautista | +3.788👀



📒 EN PORTADA | UNA RUTA CADA DÍA +1.366👀

Peña Prieta, Tres Provincias, Pico Infierno

El Mojón de Tres Provincias o pico Tres Provincias es la segunda cumbre más elevada del cordal de montañas que limitan las provincias de Can...