Edén en Salardú
En plena canícula de 2017, el 13 de agosto, decidimos buscar refugio al fresco. Bueno eso, y ver un poquito de románico.
Templo de Sant Andréu
Salardú | Lleida
Sant Andréu, en la población leridana del valle de Arán, se cita por vez primera en 1313 como construcción románica tardía de transición al gótico. Su portada, abierta al sur, articula cinco arquivoltas abocinadas con decoración curiosa que descansa sobre cuatro pares de columnas con sus correspondientes capiteles.
La rosca exterior, con saliente para guardapolvos, descansa sobre ménsulas decoradas con estas caritas.
La rosca, profusamente decorada.
La preside un crismón superior.
Los arcos ciegos de la fachada, uno a la izquierda y dos a la derecha con columna central en cuyos capiteles y cimacio vemos parejas de aves afrontadas atacando a un animal y otras con ave en sus picos mientras la serpiente zigzaguea en el cimacio.
Los ábsides exteriores disponen de cornisa con canecillos diferentes y curiosos.
El más llamativo, este cristo crucificado.
Los canecillos se prolongan por las fachadas laterales.
En el interior, planta basilical de tres naves y cuatro tramos con cabecera de tres ábsides. Coro alto.
En el siglo XV se anexiona a los pies del sur-oeste una torre octogonal de cuatro cuerpos desiguales.
Los absidiolos con ventana aspillerada de doble derrame y el central con tres ventanas que apoyan en columnas de fustes lisos y capiteles decorados.
Lo preside una espadaña de único vano.
En el prebisterio esta colección de pinturas al fresco del siglo XVII dedicada a personajes santos ( San Sebastián, San Jerónimo, San Andrés, San Juan, San Simeón, etc).
Pero la joya es su Cristo Crucificado del siglo XII, del que no dejo comentarios.
Sencillamente, contempladlo.




























