Proverbio chino
📘 curioson | De cien en cien

●●● Si no quieres que se sepa, no lo hagas. Porque tarde o temprano alguien se dará cuenta de que escondes algo.

100 hermosas frases de amor



📕 FALTAN 37 DÍAS PARA EL PRIMER ECLIPSE
📒 MUNDO CURIOSO

●●● Tendrá lugar el 12 de agosto, comenzando a las 17:34 en el mar de Bering y terminando a las 21:58 en el Océano Atlántico. Será visible en España a partir de las 19:30 en A Coruña y a las 21:00 en Madrid. -- curioson

El eclipse del 12 de agosto de 2026



📕 DESDE EL PUEBLO DE TREMAYA
📒 TURISMO RURAL - MONTAÑA PALENTINA

●●● Cómo acceder a casas rurales, restaurantes, rutas y lugares desde el pequeño pueblo de Tremaya

De turismo por La Pernía



La lluvia con la que chapoteábamos


Llovía “a cántaros” sobre la ciudad aquella tarde. La tormenta parecía haberse cebado con la urbe y sus habitantes, y la oscuridad se iba adentrando a marchas forzadas por cada rincón urbano; apoderándose del cielo por momentos y pareciendo querer llevarlo al ocaso de su luz con mucha mayor celeridad que otros días.


La lluvia con la que chapoteábamos

La gente que a esas horas transitaba por sus calles, se cobijaba como buenamente podía bajo los balcones de las casas que encontraban a su paso o bajo sus respectivos paraguas; pero ella no… Ella caminaba por la acera con paso firme, como si la lluvia no fuese con su figura, no le importase o, incluso, no le mojase; cosa imposible esta última, pues llovía con increíbles ganas y de una manera insistente. Tanta era la intensidad y tan negro se mostraba el panorama, que pareciese no iba a parar en horas. Vestía pantalón vaquero y cazadora de piel, y calzaba unas botas de cuero que le alcanzaban casi hasta la rodilla. Al caminar, su larga y ensortijada melena se le mostraba libre al aire de la tarde. Y su andar, firme y sensual a un tiempo, atraía la mirada de más de un viandante. Al pasar a su lado, le miré a los ojos y, todo caballeroso, le invité con un gesto de simpatía a que, dada la tromba de agua que estaba cayendo, se cobijase bajo mi paraguas; pero ella, amable y sonriente, rehusó mi invitación. E hizo a la par algún corto comentario, que el ruido de la lluvia y el murmullo de la calle me impidieron discernir. Por lo que, pasados unos segundos, insistí de nuevo en la invitación, ante el evidente diluvio que continuaba descargando sobre la ciudad.

Pero ella, con un gesto de su mano, tras apartarse de la cara un largo mechón de cabello completamente calado, declinó de nuevo mi ofrecimiento; aunque con una mirada y una sonrisa que eran en realidad un sí, fácilmente intuido tan sólo con remachar un poco más en la propuesta, nada pretenciosa por otra parte. Al cabo de unos minutos nos vimos en el interior de una cafetería cercana, sentados frente a frente, charlando amena y distendidamente junto a un café y al lado de un amplio ventanal que nos dejaba percibir con total perfección el movimiento de la calle y la insistente lluvia del exterior, pero ahora a cubierto.

Fuera, el aguacero que la tormenta había propiciado, continuaba en su persistente acción, circunstancia que, pocas veces como en aquel momento, agradecí en mi fuero interno. Y, de igual modo, intuí que ella tampoco desaprobaba el instante y la circunstancia; y que no acariciaba gana alguna de que la lluvia cesase por tan pronto… Y tardaría algún tiempo, en efecto, la tormenta en dejar de mostrarse tan activa, y también la lluvia en amainar lo suficiente como para no empaparnos de agua en exceso porque, abrazados como caminábamos, mirándonos de hito en hito el uno al otro, para nada echábamos en falta el paraguas que, además, debió quedarse olvidado en el bar.

Y así, de esa guisa, recorrimos la ciudad, incluso por calles que ninguno de los dos conocíamos, pues al igual que no nos importaba la lluvia que continuaba cayendo sobre nosotros, tampoco nos importaba cuales eran las calles que cruzábamos; sólo ansiábamos caminar unidos sintiendo nuestros cuerpos juntos. Ya de noche, al final de una de estas calles, un cartel iluminado con una brillante luz de neón nos anunciaba el nombre de un hotel. De común acuerdo, decidimos pasar a su interior y tomar una habitación donde poder secar nuestras ropas; aunque en el fondo, lo que ansiábamos con verdaderas ganas era entregarnos al amor con encendida pasión…

A veces, la lluvia en la ciudad puede ser también una dulce bendición del cielo en el momento más álgido del coqueteo amoroso… Y el paraguas como artilugio, una oportuna disculpa bastante apropiada para propiciar el inicio de ese amor.

Imagen: José Luis Estalayo
Actualización mar2026 | 💥+599👀







Historias Cercanas

SOBRE ESTA BITÁCORA

Author image

Esta bitácora nace en noviembre de 2008 con el ánimo de divulgar historias curiosas y entretenidas. Son 18 años acudiendo diariamente a la llamada de amigos que vienen de todo el mundo. Con +9.108.500 visitas, un mapa del románico abierto a finales de 2023 que ya ha recibido +1.350.160 consultas y +6.000 artículos en nuestra hemeroteca, iniciamos una nueva andadura. Comparta, Comente, síganos por nuestros canales de Facebook y Wasap. Y disfrute. ¡Es gratis!

4 comentarios en el blog:

  1. Hoy te has puesto melancólico, amigo Javier. Con lluvia y sin lluvia, el amor es lo primero. Buen dúa y a seguir escarbando en los recuerdos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Froi, por tu comentario. Me alegra te haya gustado. Ya sabes, de vez en cuando la inspiración te sorprende con estas cosas. Lo próximo va a ser algo como más de andar por casa, más apegado al terreno. Te lo envío. Saludos.

      Eliminar
  2. Alfonso Santamaría Diez29 octubre, 2025 18:07

    Nunca un paraguas, salvo el de “Cantando bajo la lluvia”, tuvo tanto protagonismo como lo tuvo el tuyo en esta historia tan bien hilvanada y repleta de imaginación, cuando a cántaros llovía. Tu paraguas te puso a cubierto y a tu inesperada compañía con un final imprevisto, ya sin paraguas, “sintiendo vuestros cuerpos juntos” y la entrega “al amor con encendida pasión”.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues así es, Alfonso, y todo gracias a la lluvia y al famoso paraguas que hizo el resto de la historia. A veces la inspiración es mayor y surgen historias así, distintas a otras y oportunas al momento. Saludos.

      Eliminar

Puedes comentar libremente. Agradezco tu participación. Sé prudente y respetuoso al exponer tus juicios. Escribe en minúsculas. Puedes poner tu nombre o comentar como anónimo. Si no aparece tu comentario al momento, no te preocupes, es que ha pasado a moderación porque se trata de un post viejo, pero enseguida lo apruebo.

●●● De Vuelta a Casa
📒Julián González Prieto | Escritor | Escribe desde León

📒 Llegó el momento del viaje y en la fecha señalada cogimos el tren hasta Madrid, para unirnos al de los peregrinos a Roma. “Rafael” no se separó de mí ni un momento. Recuerdo que, bordeando la Costa Azul, llegamos a Ventimiglia en Italia y ocurrió algo inesperado cuando un carabinieri italiano al comprobar mi pasaporte me preguntó con cara extraña

El gitanillo Rafael



●●● Palencia en mis Recuerdos
📒 Alfonso Santamaría Diez | Castrojeriz (Burgos). Reside en Palencia

📒 Del 31 de agosto al 3 de octubre (2021), tuvo lugar una exposición en la Fundación Díaz Caneja, en recuerdo del gran pintor palentino Ángel Cuesta Calvo, que falleció el 18 de junio de 2020. Fue mi particular reencuentro con Ángel Cuesta, pintor a quien admiré, conocí y tuve la ocasión de conversar en varias ocasiones, con motivo de sus exposiciones, además de pertenecer al mismo barrio.

Ángel Cuesta, in Memoriam



●●● Autores de Nuestra Historia
📒 Beatriz Quintana Jato | Catedrática de Literatura

📒 Tal vez su prolongado exilio y el escaso apoyo de la crítica cuando regresó a España, se encargaron de que el éxito de público –que siempre lo acompañó- diese paso a un olvido paulatino y a una escasa valoración de su teatro. Alejandro Rodríguez Álvarez nació en Besullo (Asturias) el 23 de Marzo de 1903.

Alejandro Casona



●●● Memorias de Manolo Nestar (IX)
📒 Dacio Rodríguez Lesmes | Periodista | Hemeroteca Diario Palentino

📒No hay un torero en España que no sea amigo de Nestar. Desde Victoriano de la Serna, a los Bienvenidas, pasando por Domingo Ortega, hasta terminar en Arruza. Con Arruza intimó el mismo día que debutó el mejicano en la plaza de Santander. La cosa no pudo ser más pintoresca.

Manolo, Amigo de los toreros



●●● Mejor no comprender
📒 Fernando Martín Aduriz | Psicólogo | Alma del Ateneo de Palencia

📒Cuando caen en nuestras manos fotos de nuestros antepasados con ese color sepia de haber sido miradas mucho tiempo, uno no sabe muy bien si es el propietario o es un usufructuario. En realidad la pregunta es a quién pertenecen las fotos de nuestros familiares, de nuestros amigos, que ya no están.

Las fotos sepias



📒 EN PORTADA | RUTAS-SENDERISMO-TREKKING +707👀

Trekking Alta Ruta Dolomitas

La cadena montañosa de los Dolomitas se encuentra en Italia, extendida por las provincias de Belluno (en la cual queda buena parte), Bolzan...