Ramiro de Maeztu [Vitoria, 4 de mayo de 1874-Aravaca, 29 de octubre de 1936]
📘 curioson | De cien en cien

● “Me ha ocurrido que cuando la alabanza inglesa absorbía mi personalidad, alejándome de los vínculos espirituales que me ligan a la patria, he abandonado Londres más que de prisa, para ir a España ¡No, no!; ¡antes que nada, soy español!”

Sobre España y los españoles | +2.585👀



Cuento de Navidad


Era el último día de escuela antes de las vacaciones de Navidad y a aquella hora de la mañana comenzaban a caer los primeros copos de nieve de la temporada en nuestro pueblo, todavía sin alcanzar grandes proporciones. Y, mientras a través de las ventanas, los escolares contemplábamos impávidos el fenómeno, nuestras mentes, aparte de correr tras los días de vacaciones, se nos disparaban ya en pos de los deseos de querer finalizar cuanto antes aquellas últimas horas para comenzar a deleitarnos con aquel elemento blanco que cubría ya las eras del pueblo.



Cuento de Navidad_Historias Cercanas
Francisca González del Castillo

Así que sólo nosotros supimos la alegría que nos recorrió el cuerpo cuando la maestra aquel día dio por finalizado el tiempo escolar y, tras unos apretados consejos de última hora, nos deseó a todos unas muy felices Fiestas de Navidad. Al instante siguiente andábamos ya jugando todos en la nieve, y mientras algunos de nosotros tratábamos de construir un pequeño muñeco de nieve con la pericia acostumbrada, otros se enzarzaron de pronto en una incruenta guerra con el único elemento de las bolas de nieve.

Cada uno a lo suyo, pero todos contentos por tener frente a nosotros aquel montón de días vacíos de obligaciones escolares, que pensábamos llenar de juegos y diversión a tope, así nevase, como si lloviese o se congelase el agua de los arroyos. Y en efecto, las precipitaciones de nieve siguieron algunos días más, lo que nos hacía presagiar unas vacaciones blancas de verdad en las calles y blancas en los campos.

Claro que, tanta nieve sobre los campos, nos produjo de pronto una preocupación. Y es que en esa situación no nos iba a ser posible el poder recoger en el campo el musgo necesario para poder decorar, como era habitual, el familiar Nacimiento que cada año se preparaba de manera tradicional en la iglesia, donde los chavales del pueblo teníamos encomendada esta tarea. Y preparando la estrategia para poder contar de alguna forma con este elemento tan imprescindible en el Belén, de pronto dos de los componentes del grupo, que no paraban de reír y mirarse entre ellos, nos comunicaron su pequeño secreto. Y era que, el día anterior a que llegase la nieve al pueblo, se les había ocurrido salir al campo y recoger en una gran cesta un montón de musgo con este fin, guardándolo convenientemente sin decir nada a nadie. Así que allí nos presentamos en la iglesia con nuestra cesta, ocultando bien su contenido; mientras las personas que estaban montando el Nacimiento no cesaban de preguntarse entre ellas que cómo iban a poder buscar aquel año los chavales el musgo, si los campos estaban todos cubiertos de nieve. Entendimos que aquel era nuestro momento y, colocada nuestra gran cesta en medio del grupo de personas, ante la sorpresa de todas ellas, uno de aquellos dos pequeños emprendedores de nuestro grupo, tras unos curiosos aspavientos con sus manos a modo de ceremonial mágico, quitó la tela que cubría la cesta y, por arte de magia, apareció en su mejor versión el musgo tan esperado para dar continuidad al montaje del Belén. Los allí reunidos no salían de su asombro y no cesaban de preguntarnos con insistencia que cómo lo habíamos conseguido, si todos los campos de los alrededores estaban cubiertos de nieve. Y así una y otra vez. Pero nosotros, haciendo “mutis por el foro”, nos salimos de escena y abandonamos la iglesia sin revelar nuestro pequeño gran secreto.

Días después, cuando en la misa de Navidad todo el pueblo cantábamos el popular villancico, todos lo hacíamos esbozando una pequeña sonrisa, mientras imaginábamos ya nuestra próxima aventura.

“Oh Blanca Navidad, nieve, 
un blanco sueño y un cantar.
Recordar tu infancia podrás,
al llegar la Blanca Navidad”; 

Actualización mar2026 | 💥+888👀







Historias Cercanas

SOBRE ESTA BITÁCORA

Author image

Esta bitácora nace en noviembre de 2008 con el ánimo de divulgar historias curiosas y entretenidas. Son 19 años acudiendo diariamente a la llamada de amigos que vienen de todo el mundo. Con +9.412.500 visitas, un mapa del románico abierto a finales de 2023 que ya ha recibido +1.408.500 consultas y +6.100 artículos en nuestra hemeroteca, iniciamos una nueva andadura. Comparta, Comente, síganos por nuestros canales de Facebook y Wasap. Y disfrute. ¡Es gratis!

4 comentarios en el blog:

  1. A través de los cuentos exponemos también las realidades. El elemento blanco, que también implicaba para nosotros un alejamiento de todo, porque más arriba de tu pueblo, en los nuestros, de la montaña, la cantidad de nieve era tanta que suponía un encierro que en aquellos años, se alargaba meses.
    Tu historia tiene una bonita lección, la de compartir, que el musgo llegue a tiempo, que no se rompa la cadena.
    Feliz Navidad.

    ResponderEliminar
  2. Alfonso Santamaría25 diciembre, 2024 10:02

    Cuento de Navidad que nos lleva, el día de Navidad, a recuerdos del último día de escuela antes de las vacaciones navideñas, con el principal objetivo de jugar a todas horas, pero en tu pueblo la magia de la nieve fue un regalo de Reyes caído del cielo, hacer un muñeco y emprender a bolazos con los amigos era un juego que no siempre se podía realizar. El Nacimiento tenía también su hechizo, pero sin el musgo no era igual.
    Bonito cuento de Navidad no relatas hoy Javier Terán , aprovecho para desear FELIZ NAVIDAD a los Curiosones escritores y a sus miles de lectores.

    ResponderEliminar
  3. Este relato me recuerda a mi infancia, era la época donde más nieve caía durante todo el año, también la época de las típicas matanzas cuando se elaboraban los chorizos. Antiguamente las mujeres tenían que lavar todas las cosas referidas a ella en el regato del pueblo, que estaba a las afueras. Muchas veces se encontraban con los témpanos de agua, hacía más frío que ahora, pero yo creo que no se notaba, o no le dábamos tanta importancia, era algo natural, salías de casa y todos los tejados tenían chupiteles, no sé si existirá la palabra, pero aquí en Salamanca la usamos mucho. En fin, que la navidad siempre era este ambiente que has descrito, nieve y musgo, porque también preparábamos belenes, con la corteza de los árboles hacíamos el portal y con arena y musgo todo lo demás.

    ResponderEliminar
  4. Agradezco vuestros comentarios tan cariñosos a mi relato, Froilán, Alfonso y FGC. Y es que de pronto, nos hemos vuelto niños por unos momentos y hemos comenzado a lanzarnos bolas de nieve en medio de un paisaje totalmente blanco, que nos ha emocionado de nuevo. Pero al cabo de unos breves instantes, justo el tiempo que nos ha llevado leer este cuentecillo, hemos regresado a la realidad y nos hemos encontrado que en nuestro alrededor no hay ningún niño, ni tampoco nieve. Pero eso sí, que por nuestras calles ha vuelto a encenderse la Navidad. Y en ella estamos. Gocemos de la misma durante el tiempo que aún nos resta. Saludos.

    ResponderEliminar

Puedes comentar libremente. Agradezco tu participación. Sé prudente y respetuoso al exponer tus juicios. Escribe en minúsculas. Puedes poner tu nombre o comentar como anónimo. Si no aparece tu comentario al momento, no te preocupes, es que ha pasado a moderación porque se trata de un post viejo, pero enseguida lo apruebo.

🔻 El Balcón derruido de La Ojeda
📒Marta Redondo | Periodista | Escribe desde Aguilar de Campoo

📒 Una de las personas que actualmente está luchando para que nadie se olvide de la construcción románica es otro hijo de la tierra de la Ojeda, Amando Vega. Desde hace tiempo viene investigando el abandono, «creo que fue a finales de los años sesenta, pero la iglesia en el año 1975 estaba en perfecto estado. En esa época no faltaron gamberros y ladrones oportunistas que forzaban sistemáticamente puertas y ventanas para ver que había». © curioson 👇

De la sección de la autora: Una Mirada al Pasado +1066👀



🔻 Antonio Robledo, barbero
📒 Alfonso Santamaría Diez | Castrojeriz (Burgos). Vive y escribe desde Palencia

📒 Antonio Robledo Gómez, es el último barbero-peluquero de la capital palentina que, a pesar de haber cumplido 79 años sigue al pie del cañón por apego a su oficio y a sus clientes: “No valgo para pedir, nunca he pedido nada, siempre he corrido con mi riesgo. Ahora mismo no trabajo por dinero, sino porque disfruto cortando el pelo y tengo contacto con la gente” © curioson 👇

De la sección del autor: Palencia en mis recuerdos | +1.301👀



🔻 Arthur Rimbaud, mito de la literatura moderna
📒 Beatriz Quintana Jato | Catedrática de Literatura

📒 Compuso a los diez años su primer poema, y dejó de escribir a los diecinueve, cuando se encontraba en la cumbre de su genio; pero antes, a los ocho años recién cumplidos, escribía en su cuadernillo de notas: “¡Diantre! Yo seré rentista. No tiene nada de agradable eso de gastar los pantalones sobre los bancos de la clase...” © curioson 👇

De la sección de la autora: Autores de Nuestra Historia | +818👀



🔻 Concentración de románico en Palencia II
📒 Cristina Párbole | Historiadora | Escribe desde Aguilar de Campoo

📒La particular situación geográfica en la que se encuentra el norte de Palencia es una de las principales causas de la gran cantidad de iglesias románicas. Palencia es el nexo de unión entre la extensa y llana Tierra de Campos y la escarpada Cordillera Cantábrica. Su cercanía con el mar será también muy importante e influirá en la concentración de románico. © curioson 👇

De la sección de la autora: Románico curioso | +1.360👀



🔻 La Bella Dama de La Peña Redonda
📒 Eduardo Gutiérrez | Escritor y Fotógrafo nacido en Guardo | Escribe desde Palencia

📒Dibuja orgullosa su alargada sombra proyectando su perfil sobre el horizonte montañoso del norte palentino; un lugar de ensueño, jalonado con el legado patrimonial y cultural que la historia le ha otorgado. El templo, bendecido a la Virgen de la Asunción, ofrece en agradecimiento a estas tierras de gentes austeras, sobrias y trabajadoras, siempre hospitalarias, su más imponente imagen, acuñada en tiempos del tardorrománico rural palentino. © curioson 👇

De la sección del Autor: Dentro de mi mochila | +2.160👀



🔻 Calmar la ansiedad
📒 Fernando Martín Aduriz | Psicólogo | Alma del Ateneo de Palencia

📒El intento es siempre singular, pero hay usos colectivos. Se trata de burlar la espera tanto como apaciguar ese tormento interior que a tantas personas impide hacer vida normal (si es que existe tal cosa). © curioson 👇

De la sección del autor: Mejor no comprender | +484👀



📒 EN PORTADA | UNA RUTA CADA DÍA +646👀

El anillo de Picos

El Anillo Vindio, la menos exigente de las opciones del Anillo de Picos, recorre el Macizo Occidental o Cornión, por parajes espectaculares....