100 DOSIS DE AMOR [77] Froilán De Lózar [Para Sawabona, el amor de su vida]

Se te acumulan multitud de preguntas. Preguntas sin respuestas. Te superan a veces, porque el Amor no entiende de razonamientos ni de sabios consejos. Quienes pasaron antes por sensaciones parecidas lo curan todo con el mismo jarabe. Te dicen que lo pasarás mal un tiempo, que todo se supera, que no hay mal (amor) que dure cien años; incluso, te dicen, que verás otro mañana mejor.
ECLIPSE DEL 12 DE AGOSTO

El eclipse del 12 de agosto de este año será uno de los acontecimientos más importantes visibles desde España en décadas. Y no me resisto a recuperar lo que varios diarios, -incluido el nuestro- dicen al respecto: "Dentro de Castilla y León, la provincia de Palencia se sitúa en una posición especialmente favorable para disfrutar del fenómeno con buenas condiciones de visibilidad.” © curioson

Ver Artículo Completo

Enfermos de amor propio


Si hay una enfermedad intratable en nuestra época esa es la enfermedad del exceso de amor propio, la enfermedad del mito de Narciso. 



Y no sólo por la dificultad de no poder tocar del todo nuestro narcisismo, dada la necesidad que tenemos los humanos de amarnos, pues sin esa dosis de cuidado propio, de buena compañía con nosotros mismos, de entente cordial, tampoco es posible ni vivir ni sobrevivir. Llevarse bien con uno mismo conduce con el tiempo a un cierto amor por el personaje que somos, nos acabamos teniendo simpatía, aunque a veces tardamos en amarnos un poquito. Es curioso cómo hay niños desde muy pequeños que se aman con locura, agarrándose a su propia imagen y a su propio cuerpo como quien se agarra a lo único. Pero niños que desde el primer minuto pueden amar al de al lado y olvidarse de sí mismos, tener risa social abierta. Ocurre que las vicisitudes de la vida, las heridas que recibimos en el teatro social, pueden empujarnos a replegarnos en nuestro propio refugio y entonces sólo amamos nuestra imagen, nuestras palabras, nuestro pequeño mundo. Nos encerramos en el castillo. Y el amor propio es llevado a categoría sublime. Yo, yo, yo, yo. Y después…yo. El horror narcisista es tal que mientras todos nos damos cuenta, él/ella, él/ella que se ama por encima de todas las cosas amables en este mundo, está a uvas, preso en su cárcel. La prisión de alta seguridad a la que acaban yendo los enfermos de amor propio. Y es una enfermedad intratable en nuestra época porque se han puesto de moda una suerte de tonterías como la de la auto-estima, como la de ser siempre positivos, como la de la obligatoriedad de ser felices, como la de encumbrar el ego personal, y…la marca personal. Y así. Y porque su ‘majestic baby’ es adulado, alabado, idolatrado desde la cuna con una intensidad y un frenesí inédito históricamente. Ay! esa sentencia: “Las astucias incansables del amor propio”, (La Rochefoucauld), cuánta razón. Cuando al sujeto de nuestra época le tratas de descompletar, de bajar de su fatuidad, de su orgulloso orgullo, te encuentras con que encuentra siempre recursos para seguir amándose por encima de todas las cosas. Enfermar de amor propio puede ser intratable hoy en día, pero habría que asegurarse, por salud ciudadana, de que no finalice siendo una enfermedad incurable.

Actualización febrero2026 | 💥+547 |👀
Vecinos ilustrados

SOBRE ESTA BITÁCORA

Author image

Esta bitácora nace en noviembre de 2008 con el ánimo de divulgar historias curiosas y entretenidas. Son 18 años acudiendo diariamente a la llamada de amigos que vienen de todo el mundo. Con +8.750.900 visitas, un mapa del románico abierto a finales de 2023 que ya ha recibido +1.264.940 consultas y +6.000 artículos en nuestra hemeroteca, iniciamos una nueva andadura. Comparta, Comente, síganos por nuestros canales de Facebook y Wasap. Y disfrute. ¡Es gratis!

📒 EN PORTADA | ECOS DE MI TIERRA +1150👀

En casa de herrero, cuchilla de Haedo

La calle de nuestra casa era Indios Charrúas. En este barrio nos criamos mis hijos y yo. Donde ahora hay casas, antes era baldío y jugábamos...