100 DOSIS DE AMOR [38] [SAWABONA]

En muchas ocasiones me he preguntado, si por algún extraño efluvio a mí se me hubiera negado el derecho a ser feliz, y un día, no hace mucho, encontré en una tiendecita un cartel que rezaba: "Atención, la felicidad existe". Me lo compré encantadísima, como si fuera un seguro a todo riesgo, y con esa misma ilusión lo coloqué una mañana en mi despacho; ese mismo día, no creo que lo olvide jamás, recibí la primera cuenta de un rosario de desgracias que me abatieron, y he llegado a la armónica conclusión de añadir a mi cartel reivindicativo que sí, que la felicidad existe, pero que se vende muy cara. Es posible que con el amor ocurra igual."

Licor de Génépy

En contacto con  la sobrecogedora belleza de los Alpes probé por vez primera el licor de Génépy.


Agustín Fernández Merino
Químico 


Desde hace nueve años, todos los inviernos, dedico una semana al esquí. Fue entonces, en el mes de Enero, en mi primera semana al esquí, cuando en contacto con la sobrecogedora belleza de los Alpes probé por vez primera el licor de Génépy. (Algo típico que el turista-esquiador puede comprar en los Alpes es una innumerable variedad de quesos y licores -de avellanas, fresas de los bosques, arándanos, nueces verdes. Génépy, etc...) Por aquellas fechas una intensa ola de frío azotaba Francia y de un modo especial los Alpes.

Por la mañana, en las cotas altas de los Menuires soportábamos temperaturas comprendidas entre 20 y 30 grados bajo cero. Una de estas frías mañanas, durante un descanso en las clases de esquí, nuestra profesora Françoise, sacó una petaca de licor y pegó un buen trago. Nos ofreció -gracias a sus 40 grados rehusaron los pusilánimes- y nos explicó, mientras bebíamos, que se trataba del tradicional licor de Génépy. Tanto han abusado los excursionistas y moradores de aquellos parajes de la flor del Génépy que se encuentra en peligro de extinción. Para protegerla la legislación francesa había prohibido su recolección. Françoise en verano se dedicaba a cuidar cabras, y a elaborar licores y quesos. Cada verano recogía esta flor; respetando el espíritu de la ley, cortaba las flores cuidadosamente con unas tijeras de forma que no perjudicaba nada la propagación de la planta. Nos decía que el peligro venía de los rizótomos codiciosos que arrancaban la planta entera, raíces incluidas. Su generosidad fue tal que me dio la receta para la elaboración del Génépy y la materia prima para fabricar un litro de licor (cuarenta flores de Génépy que guardaba en el frigorífico desde el verano pasado).

Licor de Génépy


Receta1 litro de aguardiente ("eau de vie").
40 flores de Génépy.
40 terrones de azúcar.
40 días de maceración. 

Puedo asegurar que el resultado es extraordinario.

Actualización feb2026 | 💥+577 👀

 Índice de "Quintaesencias"


SOBRE ESTA BITÁCORA

Author image

Esta bitácora nace en noviembre de 2008 con el ánimo de divulgar historias curiosas y entretenidas. Son 18 años acudiendo diariamente a la llamada de amigos que vienen de todo el mundo. Con +8.264.000 visitas, un mapa del románico abierto a finales de 2023 que ya ha recibido +1.141.000 consultas y +6.000 artículos en nuestra hemeroteca, iniciamos una nueva andadura. Comparta, Comente, síganos por nuestros canales de Facebook y Wasap. Y disfrute. ¡Es gratis!

📒 EN PORTADA | GUARDO Y SU HISTORIA +10.576👀

Juana de Guardo, segunda esposa de Lope de Vega

En 1598, Lope de Vega se casó con doña Juana de Guardo En la lista de personajes guardenses ilustres del siglo XVI ocupa un lugar primordial...