Ramiro de Maeztu [Vitoria, 4 de mayo de 1874-Aravaca, 29 de octubre de 1936]
📘 curioson | De cien en cien

● “Me ha ocurrido que cuando la alabanza inglesa absorbía mi personalidad, alejándome de los vínculos espirituales que me ligan a la patria, he abandonado Londres más que de prisa, para ir a España ¡No, no!; ¡antes que nada, soy español!”

Sobre España y los españoles | +2.585👀



Entre los susurros del viento


Aunque permanecía cerrada y con sus puertas y ventanas selladas, yo bien sabía que la gran casona al lado de la nuestra latía suavemente porque era una casa con corazón, porque era una casa habitada.



Rápida me escondía detrás de la puerta y por la rendija espiaba_Retazos de vida

En sus piedras estaba grabada una intensa historia que a mí se me escapaba, la de la mujer misteriosa que vivía en ella y tan solo una vez al año se dejaba ver como salida de un cuento de hadas. Solo oír el chirriar del engranaje oxidado del gran portón remachado con herrajes, el tiempo se detenía, se me tragaba la voz e interrumpía mis juegos sabiendo que la mujer aparecería en nuestra casa atrapándome en aquella atmósfera de fábula que la rodeaba. Rápida me escondía detrás de la puerta y por la rendija espiaba. Delgada, alta y muy blanca, parecía una mujer salida de un cuadro de Vermeer con esa aureola de paz que las envuelve y con ese matiz de luz que irradian de ellas mismas. Solo verla me hacía pensar que era dueña de montañas de secretos y poderes mágicos por lo que me atraía y a la vez me atemorizaba. Era al final de la época estival, la higuera inclinada y vencida se desparramaba ocupando todo el corral rodeado por una tapia baja de piedra cerrateña que le hacía las veces de macetero. Su dueña, como había hecho años y años atrás, desde que alguien la dejó por otra preparado ya todo su ajuar, cumplía con el ritual de abandonar la casa y pisaba la calle solitaria y distante sin que se oyeran sus pasos porque iba flotando a un palmo del suelo mecida por aquella falda azul oscura que le llegaba hasta los tobillos y sostenida por el latido del corazón de la casa que la acompañaba. Entre las luces y sombras de las ramas más bajas, se fijaba en los higos que habían llegado a su explosión de madurez y empezaban a abrirse dejando escapar su ungüento de miel y sus ojos percibían la satisfacción de degustarlos. Con la delicadeza de sus dedos enguantados tocaba su blandura y al reventarse algunos en sus finas manos la visión del jugoso dulce del interior la envolvía con su aroma y sus papilas gustativas entraban en funcionamiento adelantándose al placer de morder el exquisito bocado. La punta de su lengua  salía con el gesto de atrapar la parte de la pulpa adherida a los labios.

Los iba colocando con mimo en el cestillo de mimbre al que siempre ponía un fondo de hojas de higuera que sobresalían por los bordes. El resto los abandonaba y la higuera más respetada del pueblo a partir de ese momento, como si contaran con el permiso de su dueña, era ocupada por la algarabía de mirlos y pardales que entraban a degüello a picotear las hinchazones que estaban a reventar hasta que las dejaban vacías como pingajos sangrientos zarandeados por el viento.

Llevaba en una mano el cestillo que formaba un conjunto armonioso con toda su persona vestida al gusto de una época ya muy pasada y llamaba tímidamente con los nudillos de la otra a la puerta principal de nuestra casa que siempre estaba abierta. Al descubrirme fijaba en mí sus ojos profundos de un tono azul pálido y triste mirada y sus finos labios decían como para ella misma:

̶ ¡Cómo te pareces a ella!
Y era la voz de mi madre la que hablaba a mi espalda.
̶ ¡Ah! Es usted, Srta. María. Pero si no tiene que molestarse…
̶ Los mejores para ti mi niña.

Y el brillo que asomaba a sus ojos expresaba la ternura que sentía por ella a la vez que le temblaba la barbilla y se le quebraba la voz emocionada. Le entregaba el cestillo repleto de higos contemplando risueña con qué sorpresa mi madre los recibía como si no fuera una rutina de tantos años. Su voz de niña resonaba a sueños sin cumplir que sí veía realizados en mi madre y por alguna razón misteriosa lo percibía como una compensación a sus propias frustraciones. Solo bastaba observar con qué admiración la contemplaba. En esos momentos mi presencia se hacía invisible para ambas, sus vidas se fundían a través de un hilo invisible y se entendían más por lo que callaban que por las simples palabras que decían.

Fuera, las ramas de la higuera se movían sobre la tapia y su rumor semejaba un murmullo de voces que solo ellas dos sabían interpretar. La luz del sol se filtraba por las ramas y se derramaba por la entrada de casa perfilando una estela luminosa al paso de un ser con aspecto tan frágil y vaporoso. La Srta. María parecía no notar el calor, se quitaba los finos guantes de cabritilla y se frotaba los dedos para calentárselos, dedos que recordaban los pequeños brotes desnudos de la higuera; con su mano huesuda  se metía entre el bonito sombrero de paja una guedeja de pelo plateado que se le había soltado, se ajustaba la toquilla de ganchillo y aparentando un quehacer inexistente desaparecía como una pluma movida por el viento. Yo salía a la entrada para verla, pero ya se había desvanecido, solo su fragancia a lavanda perduraba. Los higos nunca se ponían en la mesa, se dejaban en la cocina para saborear a capricho del que quisiera. Mi madre siempre los comía despacio degustando recuerdos que yo intuía a través de  las fotografías de su infancia y juventud alegre y desenfadada. Un tordo se posaba en la higuera y picoteaba un espléndido higo, otros se iban acercando con la misma intención. Las hojas volvían a rozarse entre sí y susurraban secretos incomprensibles que el viento se llevaba como un batir de alas. 

Actualización feb2026 | 💥+1424 |👀
Retazos de vida:Una idea de Pilar Moreno


Retazos de vida


SOBRE ESTA BITÁCORA

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Esta bitácora nace en noviembre de 2008 con el ánimo de divulgar historias curiosas y entretenidas. Son 19 años acudiendo diariamente a la llamada de amigos que vienen de todo el mundo. Con +9.412.500 visitas, un mapa del románico abierto a finales de 2023 que ya ha recibido +1.408.500 consultas y +6.100 artículos en nuestra hemeroteca, iniciamos una nueva andadura. Comparta, Comente, síganos por nuestros canales de Facebook y Wasap. Y disfrute. ¡Es gratis!

🔻 El Balcón derruido de La Ojeda
📒Marta Redondo | Periodista | Escribe desde Aguilar de Campoo

📒 Una de las personas que actualmente está luchando para que nadie se olvide de la construcción románica es otro hijo de la tierra de la Ojeda, Amando Vega. Desde hace tiempo viene investigando el abandono, «creo que fue a finales de los años sesenta, pero la iglesia en el año 1975 estaba en perfecto estado. En esa época no faltaron gamberros y ladrones oportunistas que forzaban sistemáticamente puertas y ventanas para ver que había». © curioson 👇

De la sección de la autora: Una Mirada al Pasado +1066👀



🔻 Antonio Robledo, barbero
📒 Alfonso Santamaría Diez | Castrojeriz (Burgos). Vive y escribe desde Palencia

📒 Antonio Robledo Gómez, es el último barbero-peluquero de la capital palentina que, a pesar de haber cumplido 79 años sigue al pie del cañón por apego a su oficio y a sus clientes: “No valgo para pedir, nunca he pedido nada, siempre he corrido con mi riesgo. Ahora mismo no trabajo por dinero, sino porque disfruto cortando el pelo y tengo contacto con la gente” © curioson 👇

De la sección del autor: Palencia en mis recuerdos | +1.301👀



🔻 Arthur Rimbaud, mito de la literatura moderna
📒 Beatriz Quintana Jato | Catedrática de Literatura

📒 Compuso a los diez años su primer poema, y dejó de escribir a los diecinueve, cuando se encontraba en la cumbre de su genio; pero antes, a los ocho años recién cumplidos, escribía en su cuadernillo de notas: “¡Diantre! Yo seré rentista. No tiene nada de agradable eso de gastar los pantalones sobre los bancos de la clase...” © curioson 👇

De la sección de la autora: Autores de Nuestra Historia | +818👀



🔻 Concentración de románico en Palencia II
📒 Cristina Párbole | Historiadora | Escribe desde Aguilar de Campoo

📒La particular situación geográfica en la que se encuentra el norte de Palencia es una de las principales causas de la gran cantidad de iglesias románicas. Palencia es el nexo de unión entre la extensa y llana Tierra de Campos y la escarpada Cordillera Cantábrica. Su cercanía con el mar será también muy importante e influirá en la concentración de románico. © curioson 👇

De la sección de la autora: Románico curioso | +1.360👀



🔻 La Bella Dama de La Peña Redonda
📒 Eduardo Gutiérrez | Escritor y Fotógrafo nacido en Guardo | Escribe desde Palencia

📒Dibuja orgullosa su alargada sombra proyectando su perfil sobre el horizonte montañoso del norte palentino; un lugar de ensueño, jalonado con el legado patrimonial y cultural que la historia le ha otorgado. El templo, bendecido a la Virgen de la Asunción, ofrece en agradecimiento a estas tierras de gentes austeras, sobrias y trabajadoras, siempre hospitalarias, su más imponente imagen, acuñada en tiempos del tardorrománico rural palentino. © curioson 👇

De la sección del Autor: Dentro de mi mochila | +2.160👀



🔻 Calmar la ansiedad
📒 Fernando Martín Aduriz | Psicólogo | Alma del Ateneo de Palencia

📒El intento es siempre singular, pero hay usos colectivos. Se trata de burlar la espera tanto como apaciguar ese tormento interior que a tantas personas impide hacer vida normal (si es que existe tal cosa). © curioson 👇

De la sección del autor: Mejor no comprender | +484👀



📒 EN PORTADA | UNA RUTA CADA DÍA +646👀

El anillo de Picos

El Anillo Vindio, la menos exigente de las opciones del Anillo de Picos, recorre el Macizo Occidental o Cornión, por parajes espectaculares....